Observatorio de La Trocha | Nuestro arte prehistórico Las misteriosas manos de nuestros antepasados

  • Acostumbrados a nombres tan relevantes como Altamira, en muchas ocasiones se olvida que en el Campo de Gibraltar se hallan enclaves muy destacados en el arte rupestre nacional

Hallazgos en el Campo de Gibraltar: Conjunto de Cuevas de Palomas y Cueva de las Estrellas. Hallazgos en el Campo de Gibraltar: Conjunto de Cuevas de Palomas y Cueva de las Estrellas.

Hallazgos en el Campo de Gibraltar: Conjunto de Cuevas de Palomas y Cueva de las Estrellas.

En esta última década, el Campo de Gibraltar, gracias a los últimos hallazgos, ha contribuido a engrosar la lista nacional de nuestro arte rupestre paleolítico, aportando un gran número de grafías, que nunca se habían descubierto en nuestra comarca.

Nos referimos a las manos aerografiadas en negativo, por el procedimiento de soplar el pigmento con la boca o con un pequeño cilindro, pulverizando la pintura sobre la mano aplicada en la superficie de la piedra. El resultado, al retirar la “plantilla” o sea la mano, es una silueta de esta en tono claro, el de la piedra natural, con una aureola de color, normalmente rojo, que confiere a la imagen buena visualización, efecto plástico y una inquietante sensación de testimonio cercano, pese a su antigüedad.

Se desconoce la razón de ser de estos motivos, objeto de diversas interpretaciones que no podemos exponer aquí. Una característica singular es la de aparecer siluetas de manos a las que faltan falanges en los dedos, sin que se sepa si esto obedece a mutilaciones accidentales o intencionadas, siguiendo algún ritual. En realidad, parece corresponder a un código de señales, pues esas omisiones se pueden realizar perfectamente doblando las falanges ante el pulverizado de pintura.

Cuando nos referimos al arte rupestre, siempre la mente nos sitúa en Altamira con sus bisontes y en la cornisa Cantábrica, en las renombradas cuevas de Tito Bustillo, La Garma, El Castillo, etc., por ser mundialmente conocidas sus manifestaciones desde principios del siglo XX. Pero, aunque parezca increíble, tenemos en nuestra comarca enclaves con manifestaciones rupestres de la misma importancia y en algún caso aún mayor. Pero este arte no se localiza en cuevas profundas, sino en cavidades abiertas a la luz, aunque las pinturas nunca están en contacto con la lluvia o la acción solar directa.

Hay varios de los abrigos de gran importancia y relevancia, como son La Cueva del Moro, con sus grabados de caballos, de cronología Solutrense, lo que, traducido en años, nos llevaría entre 22.000 y 17.000 años B.P. (antes del presente). Muy importante es también el conjunto de Cuevas de las Palomas, siendo el único enclave, que recoge en sus paredes arte pictórico de todas las cronologías, desde el Paleolítico hasta la Edad del Hierro. Además, existe más de un centenar de enclaves, repartidos por la provincia, que albergan motivos paleolíticos y postpaleolíticos.

Centrándonos en las grafías de manos en negativo aerografiadas, nadie podría decir, hace unos años, que se podrían situar en el Extremo Sur de la Península Ibérica, y menos situándose en yacimientos al exterior. Algunos de estos motivos se localizan en cuevas propiamente dichas, con una profundidad y desarrollo considerable, como la Cueva de Ardales (Málaga), con dos manos aerografiadas con pigmento negro y Gorham’s Cave (Gibraltar), con una mano aerografiada también en negro.

De ahí la gran importancia y relevancia que ha tomado la aparición en dos abrigos, uno situado en el término municipal de Castellar de la Frontera, en el interior del parque Natural de los Alcornocales, donde en la finca de la Almoraima, se ubica La Cueva de las Estrellas, en una zona alta del Tajo de las Abejeras. Presenta nada menos que ocho manos documentadas, en negativo por medio pigmento rojo.

Mapa con la distribución por zonas de cavidades y abrigos con grafias de manos: 1) Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias. 2) Fuentes del Salín, Val de San Vicente, Cantabria. 3) Altamira, Santillana del Mar, Cantabria. 4) El Castillo, Puente Viesgo, Cantabria. 5) Cudón, Miengo, Cantabria. 6) La Garma, Omoño, Cantabria. 7) La Lastrilla, Sámano-Castro Urdiales, Cantabria. 8) Fuente del Trucho, Asque-Colungo, Huesca. 9) Maltravieso, Cáceres, Extremadura. 10) Ardales, Ardales, Málaga. 11) La Pileta, Benaoján, Málaga. 12) Gorham´s Cave, Gibraltar. 13) Estrellas, Castellar de la Frontera, Cádiz. 14) Palomas IV, Tarifa, Cádiz. Mapa con la distribución por zonas de cavidades y abrigos con grafias de manos: 1) Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias. 2) Fuentes del Salín, Val de San Vicente, Cantabria. 3) Altamira, Santillana del Mar, Cantabria. 4) El Castillo, Puente Viesgo, Cantabria. 5) Cudón, Miengo, Cantabria. 6) La Garma, Omoño, Cantabria. 7) La Lastrilla, Sámano-Castro Urdiales, Cantabria. 8) Fuente del Trucho, Asque-Colungo, Huesca. 9) Maltravieso, Cáceres, Extremadura. 10) Ardales, Ardales, Málaga. 11) La Pileta, Benaoján, Málaga. 12) Gorham´s Cave, Gibraltar. 13) Estrellas, Castellar de la Frontera, Cádiz. 14) Palomas IV, Tarifa, Cádiz.

Mapa con la distribución por zonas de cavidades y abrigos con grafias de manos: 1) Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias. 2) Fuentes del Salín, Val de San Vicente, Cantabria. 3) Altamira, Santillana del Mar, Cantabria. 4) El Castillo, Puente Viesgo, Cantabria. 5) Cudón, Miengo, Cantabria. 6) La Garma, Omoño, Cantabria. 7) La Lastrilla, Sámano-Castro Urdiales, Cantabria. 8) Fuente del Trucho, Asque-Colungo, Huesca. 9) Maltravieso, Cáceres, Extremadura. 10) Ardales, Ardales, Málaga. 11) La Pileta, Benaoján, Málaga. 12) Gorham´s Cave, Gibraltar. 13) Estrellas, Castellar de la Frontera, Cádiz. 14) Palomas IV, Tarifa, Cádiz.

Estas manifestaciones fueron descubiertas por Simón Blanco en el año 2014, pues la cueva ya era conocida desde primeros del siglo XX y comentada por Henri Breuil en su libro Rock paintings of southern Andalusia: a description of a neolithic and copper age art group, 1929. Recientemente han sido minuciosamente estudiadas por el equipo de la Universidad de Cádiz que dirige el catedrático José Ramos.

Fue en 2019 cuando salieron a la luz, en el conjunto de Cuevas de Palomas, concretamente en la cavidad de Palomas IV, Tarifa, cinco nuevas manos aerografiadas, utilizando pigmento rojo, tres de ellas completas y varias de ellas solo conservando varios dedos. Este hallazgo fue realizado por Salvador Escalona y Hugo A. Mira.

Se sitúa así a la comarca del Campo de Gibraltar, junto a Málaga, Gibraltar, la Cornisa Cantábrica, Maltravieso, Cáceres y Fuente del Trucho en Huesca, entre las únicas zonas de España donde se encuentran estos motivos. Pues nunca se había valorado la posibilidad de que en nuestra zona, y con el tipo de cavidades y abrigos, se pudiesen encontrar este tipo de grafias paleolíticas, entrando a formar parte de los grandes enclaves con las manifestaciones más antiguas realizadas por el género “homo”.

Si hablamos de la cronología, ya nos hemos referido varias veces a las manifestaciones más antiguas que posiblemente se realizaron por nuestros antepasados. Todo tiene un sentido, dado que las últimas dataciones de Uranio-Torio (U/Th), realizadas sobre la capa de calcita, que se encuentra sobre los pigmentos de algunas de estas grafías en Ardales (Málaga), Maltravieso (Cáceres) y La Pasiega (Cantabria), arrojan unas fechas de al menos 64.800 años de antigüedad, tratándose de las fechas más antiguas conocidas para el arte rupestre a nivel mundial. Por lo cual, si extrapolamos estas dataciones a los motivos de las manos aerografiadas en negativo, que se encuentran tanto en la Cueva de las Estrellas como en El Conjunto de Cuevas de Palomas, creamos un pequeño conflicto: en esas fechas de datación, los grupos de cazadores-recolectores-pescadores aún no se habían introducido en la Península Ibérica.

Por lo tanto, la autoría de estas manifestaciones podría corresponder a la población que si la habitaba, el Homo Neanderthalensis, vulgarmente conocido como hombre de neandertal. Que, sin duda, para nada era la especie tonta, de las que poblaron la tierra, si no que sus miembros pintaban en las paredes de las cavidades y realizaban industria lítica miles de años antes de que lo realizaran los humanos anatómicamente modernos. Llegando a la conclusión que el hombre de Neandertal, no se diferenciaba tanto del Homo sapiens sapiens.

Actualmente se sigue investigando y realizando dataciones tanto con U/Th, como con nuevas metodologías, sobre distintos motivos, en diferentes cuevas, para poder afianzar estas teorías. Pues es complicado para algunos grupos de científicos e investigadores aceptar todos estos cambios, más aún después de casi un siglo, manteniendo que las grafías rupestres fueron realizadas por grupos de cazadores-recolectores y pescadores, es decir por el Homo sapiens sapiens, o más claramente por personas como nosotros.

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