Operación Jumita El FBI accedió a los mensajes y llamadas de un millar de teléfonos de narcotraficantes en el Campo de Gibraltar

  • La Oficina Federal de Investigaciones estadounidense tuvo acceso a través de la aplicación ANOM a las conversaciones de la red que introducía cocaína en Europa a través del Puerto de Algeciras

  • El sistema encriptado de telefonía fue desarrollado por un informático arrepentido y fichado por el departamento norteamericano para hacerse con información de traficantes de droga a escala mundial

Las autoridades, el pasado día 10 en la Comandancia de Algeciras, con el dinero en efectivo requisado.

Las autoridades, el pasado día 10 en la Comandancia de Algeciras, con el dinero en efectivo requisado. / Erasmo Fenoy (Algeciras)

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de EEUU tuvo acceso directo e instantáneo entre 2018 y hasta el pasado 8 de junio a centenares de miles de llamadas y mensajes de móvil de la red de narcotraficantes desarticulada la semana pasada en el Campo de Gibraltar por la Guardia Civil en el marco de la Operación Jumita.

El servicio de investigación de EEUU conoció todo ese inmenso y valioso contenido gracias a una aplicación denominada ANOM, creada a instancia suya por un informático con causas pendientes con la Justicia. Una vez listo el citado programa, el FBI se encargó de que fuese instalado en miles de teléfonos, que después distribuyó entre las organizaciones criminales, haciéndoles creer que con ello hacían opacas sus comunicaciones a las autoridades.

Gracias a ese plan se logró geolocalizar en la comarca del Campo de Gibraltar a un millar aproximado de nicks -apodos- correspondiente cada uno de ellos a un usuario de dichos teléfonos o imei, según la titular de la Fiscalía Anticorrupción del Campo de Gibraltar, Macarena Arroyo, quien en declaraciones a esta redacción ha asegurado que gracias a la Operación Jumita se ha desarticulado “todo el entramado” de un grupo de delincuentes que venía operando en los muelles algecireños desde hacía mucho tiempo.

En 2020, apunta la fiscal, las autoridades se aprehendieron en el Puerto de Algeciras de cuatro alijos de cocaína superiores cada uno de ellos a los mil kilos, a los que hay que sumar otros muchos de menor entidad. El que llevó a la detención de 28 personas los pasados días 8 y 9 pesaba 1.616 kilos.

Una gigantesca pirámide

Las cifras expuestas dan una idea aproximada de la enorme capilaridad social de las mafias del narcotráfico en el Campo de Gibraltar. Formadas por una gigantesca pirámide participada en su base por centenares de informantes, en su cúspide hay personas con una capacidad económica inimaginable para dotar a sus organizaciones de los últimos medios tecnológicos, llevar a cabo los alijos y comprar la voluntad de multitud de personas. Todo ello ha quedado ahora al descubierto.

En el caso de la Operación Jumita, como adelantó esta redacción, la red comandada a modo de cooperativa por dos individuos, logró tener bajo sus órdenes a un responsable de la terminal de contenedores, un veterinario del Puesto de Inspección Fronteriza (PIF), un miembro de Aduanas, un estibador, empresarios... Así, hasta completar una lista de 28 detenidos hasta el momento, a los que podrían sumarse algunos más. En concreto, se han dictado cuatro órdenes de detención internacional, dos de las cuales van dirigidas contra Alfonso R.C., titular de una empresa transitaria algecireña, y Aitor N.Z., encargado de las operativas de blanqueo de dinero de la red. A ambos se les cree huidos en Senegal, un país donde la trama habría intentado abrir una nueva ruta de salida de la droga hacia Europa.

La trampa tendida por el FBI, denominada Operación Trojan Shield (Escudo de Troya), ha permitido que se lleven a cabo alrededor de 800 detenciones en 16 países y que se hayan incautado unas 40 toneladas de drogas (más de 8 de cocaína, 22 de cannabis y resina de cannabis, 6 de precursores de drogas sintéticas y 2 toneladas de drogas sintéticas), 250 armas, 55 vehículos de lujo y más de 48 millones de dólares en monedas y criptomonedas.

Arroyo destaca la gran labor desarrollada por la Guardia Civil y, particularmente, por la Unidad Central Operativa (UCO) -el órgano central del servicio de Policía Judicial- y el Organismo de Coordinación del Narcotráfico (OCON) Sur. Los agentes han procesado a modo de un gran puzle durante meses las conversaciones y mensajes captados por el FBI para realizar seguimientos y vigilancias a los implicados, a fin de corroborar que los pasos que detallaban en las conversaciones se llevaban a efecto. Y así fue.

ANOM, la alternativa

El cierre en marzo de 2018 de la empresa canadiense de mensajería Phantom Secure obligó a los narcotraficantes internacionales a buscar un sistema alternativo para sus comunicaciones. Fue entonces cuando el FBI activó su plan, tras haber encargado el desarrollo de una aplicación encriptada a un individuo con delitos pendientes. Este se había ofrecido a cooperar con el servicio de investigación de EEUU a cambio de reducir sus penas. El resultado fue ANOM, que fue ofrecido a tres ex distribuidores de Phantom Secure en octubre de 2018.

La estrecha colaboración policial entre España y EEUU puso en manos de la Guardia Civil todo el material concerniente a los narcotraficantes españoles detectados, con el acuerdo expreso del fiscal estadounidense encargado del caso. La fiscal Antidroga campogibraltareña subraya que todo el procedimiento está conforme a la ley y que en los próximos días se enviará una comisión rogatoria con las evidencias legales a EEUU para hacer el traspaso de la documentación.

El pasado mes de mayo había 11.800 dispositivos con ANOM instalados a escala mundial, aunque únicamente estaban operativos unos 9.000. Europol, que coordinó la actuación de las fuerzas policiales en el continente, cifró en 27 millones los mensajes de dispositivos ANOM recabados en más de cien países y 45 idiomas.

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