Real Balompédica Linense Airam Benito: "Estoy desesperado por jugar"

  • "Comprendo que haya aficionados recelosos porque llevo un año parado", asume el nuevo balono

  • "Pero que todo el mundo tenga claro que no vengo de vacaciones, sino a hacerme ver", recalca

Airam Benito, este viernes en el estadio Municipal Airam Benito, este viernes en el estadio Municipal

Airam Benito, este viernes en el estadio Municipal / Erasmo Fenoy

Airam Benito no se anda con rodeos. Minutos después de terminar su primer entrenamiento, este viernes y en solitario, con la Real Balompédica Linense, el futbolista canario, que procede del Extremadura de Almendralejo, asume que haya una parte de la afición albinegra recelosa con su fichaje por aquello de que lleva sin jugar desde mayo de 2018. Pero expone sus argumentos y defiende: “Lo único que tiene que pensar el aficionado es que estoy desesperado por jugar y cuando antes mejor, soy el primer interesado”.

Airam Benito, que en el último mes y medio se ha entrenado al margen del resto de la plantilla del Extremadura, se sincera: “Yo puedo entender a los aficionados, pero no tienen que mirar el tiempo que pueda llevar sin jugar, sino las ganas que tengo de hacerme ver y de ser útil”, argumenta. “Por supuesto no vengo a La Línea como el figurín que llega de Segunda división. Lo que quiero es subirme al barco y ser útil pero ya y verme dentro de una convocatoria y cuanto antes jugando”.

“Soy consciente de que para eso tengo que ponerlo todo de mi parte y la mejor prueba de que es así es que ya me he puesto de acuerdo con el preparador físico [Jesús Estrada] para ir al estadio por las tardes y hacer dobles sesiones”, desvela.

“Que quede claro que Airam Benito no viene a La Línea de vacaciones”, subraya. “No sé cuánto voy a tardar en ponerme bien, pero que lo voy a poner todo mi parte, eso lo pueden dar ya por seguro”.

“Para qué voy a decir lo contrario, es obvio que llevo un año sin jugar, pero no se me ha olvidado el fútbol y hasta hace un mes y medio, cuando me estaba entrenando con el Extremadura, está feo que lo diga yo, pero era uno más en un equipo de Segunda división”, abunda en su reflexión.

Airam Benito corre junto a Jesús Estrada Airam Benito corre junto a Jesús Estrada

Airam Benito corre junto a Jesús Estrada / Erasmo Fenoy

“Es verdad que mi nombre lleva mucho tiempo vinculándose al de la Balona y a mí siempre fue un sitio y un equipo que me resultaron atractivos pero.. lo importante es que nos hemos encontrado ahora y que yo estoy muy contento”, señala.

“La prueba de que es verdad que me hacía ilusión jugar en la Balona es que a pesar de que aquí el contrato es hasta final de temporada y de que tenía otras ofertas por una temporada y media he decidido venirme, porque tiene mucho de apuesta personal”, argumenta.

“La Balona ha firmado un mediocentro llegador”, ilustra. “Me gusta el trato con el balón, me siento más cómodo en los equipos que proponen y me gusta pisar área, por eso la temporada del ascenso con el Extremadura fui el máximo goleador”.

Preguntado por su ya presente en la Balona, Airam Benito asegura que ni directiva ni técnicos le han puesto un objetivo a la temporada en sus conversaciones, pero desliza: “El míster, en la charla, ha dicho que hay que mirar hacia arriba, que tenemos que ser exigentes con nosotros mismos”.

“Ése es el mejor mensaje que puede mandar, porque transmite tranquilidad, al tiempo que nos está diciendo que cree en nosotros, que si apretamos nos metemos a pesar de la derrota de la pasada semana”, reflexiona.

"El Extremadura no se estaba portando bien conmigo"

“Una de las cosas que más me ha sorprendido es lo bien que me ha recibido el vestuario, que se ve que es muy sano”, explica en referencia a su desembarco en la caseta. “Todo el mundo conoce mi situación, sabe que el Extremadura no se estaba portando bien, que yo no quería seguir allí y me han dado muchos ánimos”.

Airam Benito explica: “En Almendralejo no es que no me dejasen entrenar con el grupo, es que no me dejaban ni pisar el gimnasio. Todo era porque tenía dos años de contrato y la oferta de rescisión que me hacían era imposible de aceptar y como no nos poníamos de acuerdo, en vez de sentarse a hablar se dedicaban a suspenderme de empleo y suelo... lo importante es que esa pesadilla ya terminó”.

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