Algeciras

La reforma de la Casa Millán empezará en breve con el derribo del interior

  • Los propietarios ya han pedido la licencia para su demolición parcial, a la espera de saber su uso futuro

Imagen de cómo quedará el edificio una vez restaurado. Imagen de cómo quedará el edificio una vez restaurado.

Imagen de cómo quedará el edificio una vez restaurado.

Comienza la cuenta atrás para que Algeciras recupere uno de sus edificios señeros, la Casa Millán. Los propietarios del edificio han solicitado ya al Ayuntamiento la licencia de demolición parcial del inmueble, del que se conservarán la fachada y la forja exterior.

Esa solicitud es el primer paso para la rehabilitación del edificio del siglo XIX, que lleva años en mal estado y que en junio de 2071 fue adquirido por una sociedad algecireña, que también adquirió dos fincas colindantes de los mismos propietarios para darles un tratamiento conjunto.

Según explicó ayer el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, el proyecto supone un primer paso para la rehabilitación integral del edificio, en la que se lleva trabajando seis años. En este primer proyecto se prevé la demolición de una superficie de 500 metros cuadrados y un volumen de 4.000 metros cúbicos, y que se haga mediante un sistema combinado manual y mecánico para evitar dañar la fachada. La actuación está presupuestada en 79.779 euros y un plazo de ejecución de tres meses.

También se prevé la retirada de elementos ornamentales y de la cerrajería del edificio, para restaurarlas y que vuelvan a su lugar una vez que se reconstruya el inmueble.

El alcalde destacó que se trata de uno de los edificios más emblemáticos de Algeciras, "un inmueble que todos queremos que luzca con su mayor esplendor puesto que se encuentra en la Plaza Alta, centro neurálgico de la ciudad y que además estamos también restaurando".

En la actualidad, el inmueble tiene registrado un uso residencial, pero su futuro está aún por determinar. Según se anunció cuando fue adquirido, los nuevos propietarios tenían la intención de que el conjunto de edificaciones fuera explotado en régimen de alquiler por una entidad nacional para la instalación de sus oficinas.

El uso de la Casa Millán siempre estuvo relacionado con su importante emplazamiento en la Plaza Alta, de ahí que fuera comercial, residencial y una consulta médica.

El inmueble, de dos plantas, cuenta con un patio central. Posee una curiosa e interesante decoración fin de siglo consistente en cierro de esquina a la Plaza Alta, de hierro colado con filigranas, recercados de huecos con cuadros de molduras y guirnaldas, cornisas y repisas de balcones sobre canes labrados y antepechos de huecos de planta baja de piedra con motivos florales calados.

La corriente arquitectónica de la Casa Millán es el eclecticismo historicista de finales de siglo. Sobre las modificaciones realizadas no se tiene constancia en el exterior. La planta superior tuvo que ser protegida con una malla en 2009 para evitar que los cascotes dañaran a los viandantes. Deteriorada la propia malla por el paso del tiempo, el Ayuntamiento renovó la protección del inmueble recientemente de forma subsidiaria para evitar cualquier peligro.

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