Historia

Así contó la prensa el bombardeo de Algeciras y Tarifa del 7 de agosto de 1936

  • El bando republicano respondió a la llegada del Convoy de la Victoria con tropas sublevadas a Algeciras con un ataque por mar encabezado por el acorazado 'Jaime I' 

El 'Jaime I'.

El 'Jaime I'.

Este domingo, 7 de agosto, se cumplen 86 años de los bombardeos sobre Algeciras y Tarifa por parte del bando republicano en los albores de la Guerra Civil. El diario La Voz, editado en Madrid y conservado en la Biblioteca Nacional de España, recoge el día después de estos sucesos con detalle bajo un llamativo titular de portada. "Una brillante actuación de la flota republicana. La escuadra bombardea simultáneamente Cádiz, Ceuta, Larache y Tarifa. Formidable y eficaz ataque sobre la plaza de Algeciras". 

Tras el intento de golpe de estado del 17 de julio, el Estrecho quedó bloqueado. Los primeros traslados de tropas sublevadas desde el Protectorado español de Marruecos se realizaron en avión hasta los aeródromos de Jerez y Tablada (Sevilla). Hasta que el 6 de julio salió desde Ceuta con destino al puerto de Algeciras el denominado Convoy de la Victoria, formado por el cañonero Dato, flanqueado por el torpedero número 19 y el guardacostas Uad-Kent, que eran los únicos barcos de guerra de los militares golpistas disponibles en Ceuta, además de unidades menores, como barcos de pesca, falúas, etc. En total, llegaron a Algeciras unos 3.000 soldados y abundante material de guerra. 

Dos días más tarde se produciría el bombardeo del acorazado Jaime I a Algeciras. Al principio de la guerra este buque estaba en poder del bando sublevado, pero en su tránsito hacia el Estrecho la dotación se reveló contra sus mandos y el barco quedó en manos del gobierno republicano

El Jaime I y el Libertad bombardearon las baterías de costa desde Tarifa a Algeciras. El Jaime I acentuó el bombardeo sobre Algeciras. 

El diario La Voz, partidario del bando republicano, recoge así la noticia del bombardeo en su portada:

La portada de 'La Voz' del 9 de agosto de 1936. La portada de 'La Voz' del 9 de agosto de 1936.

La portada de 'La Voz' del 9 de agosto de 1936.

Noticias oficiales de guerra narradas por la mañana. Según comunica el gobernador civil de Málaga y el comandante de dicha escuadra, en las primera horas de la mañana de ayer los barcos leales bombardearon simultáneamente Cádiz, Ceuta, Larache y Tarifa. Además, desde las seis a a las siete, con aviación y artillería ligera, fue bombardeada la desembocadura del Guadiana. Los destrozos causados por la acción de nuestros barcos fueron considerables. 

El bombardeo de Algeciras. Sin embargo, esta operación tenía por objeto tan solo distraer la atención del enemigo. El objetivo era Algeciras. Sobre esta plaza concentraron el fuego de sus cañones el Jaime I y el Libertad, el primero desde dentro do la bahía. También bombardearon el cañonero Dato.

Se reanuda el ataque. A las once de la mañana se suspendió el bombardeo. A las quince, concentrados el Libertad, el Jaime I y el Cervantes, se reanudó el ataque a Algeciras, desde dentro de la bahía. El fuego duró sin interrupción más de hora y media. Las baterías de costa, que en un principio intentaron responder a la acción de nuestros buques, fueron prontamente apagadas por los certeros disparos de la flota republicana.

Efectos del bombardeo. A las dieciséis treinta, después de haber visto al cañonero Dato incendiado desde por la mañana y con continuas explosiones en su interior se dieron órdenes de parar el bombardeo regresando la flota a sus bases y dejando solo la normal vigilancia del Estrecho.

Queremos ampliar las informaciones que oportunamente dimos de la gran victoria alcanzada ayer por nuestra escuadra al batir, como era su objetivo, los buques, aviones y posiciones artilleras del enemigo.

Un destructor, a las siete de la mañana, operó sobre Tarifa, causando daños y bajas en las posiciones fascistas. El objetivo principal de las operaciones navales, tan brillantemente realizadas ayer, era batir Algeciras, campamento general rebelde de Andalucía.

Gibraltareños y refugiados españoles observan el bombardeo desde el Peñón. Gibraltareños y refugiados españoles observan el bombardeo desde el Peñón.

Gibraltareños y refugiados españoles observan el bombardeo desde el Peñón.

Todas esas operaciones que, respondiendo a un vasto plan, se habían realizado con absoluta precisión para relajar la moral enemiga e inferirle el daño militar que corresponde al sentimiento nacional. Tenían, al mismo tiempo por objeto distraer la atención enemiga del gran objetivo do nuestra escuadra, que era bombardear la orilla izquierda del Guadiaro, en donde se habían advertido considerables concentraciones enemigas, y batir, al mismo tiempo, la plaza de Algeciras, lugar elegido por los facciosos como centro de aprovisionamiento y campamento general de sus fuerzas en Andalucía.

Así se hizo, colaborando, de una parte, la escuadra con el Lepanto, Libertad y el Jaime I, y de otra parte, con una escuadrilla de hidroaviones. Estos volaron sobre el Guadiaro, al mismo tiempo que la escuadra cañoneaba este paraje.

Luego, a las ocho de la mañana, el acorazado Jaime, recalando en la bahía de Algeciras, bombardeaba con sus cañones de grueso calibre el campamento, fortines y baterías de la población. Le ayudaron el Libertad y el Lepanto. Durante este bombardeo se causó terribles estragos en los lugares elegidos. Entonces se retiraron los buque, como ya lo habían hecho los hidroaviones, y ya en el mar una escuadrilla enemiga trató de bombardearlos, no pudiéndole lograr porque los cañones y ametralladoras contra aviones de nuestra escuadra lo impidieron.

Un segundo bombardeo de Algeciras destroza los últimos reductos enemigos. A las tres de la tarde, el Libertad, Cervantes y Jaime volvieron de nuevo a emplazarse frente a Algeciras, atacando los mismos lugares de la mañana y unas alturas en las que con unos cañones se habían refugiado los enemigos. Estos cañones, que a la vista de la escuadra habían roto el fuego, fueron rápidamente desmontados por los certeros disparos de los buques, que continuaron hasta las cuatro y cuarto, cubriendo de hierro y fuego la zona señalada por la Aviación como peligrosa.

Cumplidos los objetivos, habiéndose acabado el fuego enemigo y en dispersión las fuerzas que pudieron escapar al ataque, nuestra escuadra volvió a sus bases, prestando después, durante la noche, los servicios de vigilancia del Estrecho y del litoral africano que por el mando se le había señalado.

Otro diario, La Libertad, recoge estas mismas informaciones y detalla el relato de los viajeros de un barco holandés llegado a Tánger: "Los viajeros del vapor holandés Dempo dicen que han visto al cañonero Dato en llamas a consecuencia de los disparos que le hizo el Jaime I, situado frente a la plaza de Algeciras. Aseguran haber asistido a una verdadera batalla entre un crucero español y las baterías d la plaza de Ceuta". 

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