OBSERVATORIO DE LA TROCHA | NUESTRA ARQUITECTURA RELIGIOSA La sencilla y entrañable capilla de San Isidro

  • El edificio posee una serie de particularidades que lo diferencian de otros lugares de culto: carece de gran bóveda central y en su lugar tiene dos plantas

Estado actual de la capilla de San Isidro, en Algeciras. Estado actual de la capilla de San Isidro, en Algeciras.

Estado actual de la capilla de San Isidro, en Algeciras.

Esta capilla se encuentra en el barrio de San Isidro, conocido en el siglo XVIII como La Matagorda. El nombre, probablemente, se deba a que en aquella época esta zona de la Algeciras medieval se hallaba abandonada y, por lo tanto, llena de matas y de hierbas salvajes. Era un terreno abrupto que partía de la actual calle Sevilla y llegaba hasta las actuales calles Ruiz Zorrilla y Doctor Pérez Rodríguez, el popular Secano. El templo se levanta en el ángulo suroeste de la plaza homónima y es edifico exento salvo en la parte de su ábside o cabecera, adosada a edificios de la calle Ruiz Tagle, límite sur del edificio. Se levanta en el punto más alto del casco antiguo, el vértice de San Isidro, que con 35 metros sobre el nivel del mar, domina a un tiempo la bahía y la vega del río de La Miel.

En un plano de 1724 del marqués de Verboom, aparecen cartografiados los restos de un edificio medieval de gran tamaño, que bien pudiera ser el alcázar, lo cual no es muy probable pues en medio de las poblaciones no se construían estas fortalezas, siendo tal vez una mezquita u otro edificio áulico. Sobre estos restos medievales comenzó a construirse la actual capilla dedicada a San Isidro, el santo patrón de los agricultores españoles, pues la mayoría de la población que se asentó en la colina de la Matagorda era del estamento campesino. Que esta capilla se asienta sobre un edificio medieval quedó probado cuando en una excavación efectuada hace más de una década para construir unos contenedores de basura soterrados, se descubrieron vestigios de varias etapas constructivas, siendo los restos medievales utilizados como cimientos para la capilla. También se halló parte de un empedrado de la misma época, quizás de un patio o plaza interior o anexa.

El templo se inició en 1787, pero, interrumpidas las obras por motivos económicos en 1820, al concluirse el edificio no se destinó al culto, teniendo varios usos, entre ellos el de escuela.

En Algeciras solo existía la parroquia de La Palma, pero durante el bienio radical-cedista de la II República se amplió el número de parroquias en nuestra ciudad, y el edificio que nos ocupa fue cedido por el Ayuntamiento al Obispado en 1934 para ser destinado a parroquia –la otra nueva parroquia fue la antigua capilla de la Caridad, bajo la advocación Ntra. Sra. Del Carmen-.

El edificio consta de dos plantas, pues carece de una alta bóveda como el resto de los templos algecireños. Probablemente, al no tener utilización como templo, se decidiera dividirlo en dos plantas, con el fin de disponer de doble de espacio para otros usos. La planta baja, utilizada como capilla, está cubierta por un techo plano de vigas de madera, apoyadas sobre canes de piedra, a la altura media de los muros de la capilla. En su muro norte, orientado a la plazoleta, se abren tres ventanas, y en el muro opuesto, dos hornacinas adinteladas.

La capilla de San Isidro, antes de su reforma. La capilla de San Isidro, antes de su reforma.

La capilla de San Isidro, antes de su reforma.

La parte alta estuvo destinada a despachos parroquiales hasta que dejó de funcionar como parroquia al ser nombrada como tal la nueva iglesia de María Auxiliadora, que se construyó en el solar de la antigua tras ser demolida, en 1974, la cual pasó a denominarse Parroquia de San Isidro y María Auxiliadora, quedando la capilla de San Isidro como un templo auxiliar. Actualmente, esta parte superior es utilizada por la cofradía de Jesús Cautivo, vulgo Cristo de Medinaceli, y de Ntra. Sra. de la Esperanza. En esta parte alta, en la pared norte se abren también tres ventanas y en la parte sur, otras tantas y una puerta de entrada que se comunica con el acceso desde la calle por medio de una escalera.

En los años 1968 y 1969 fue reformada esta capilla totalmente, pues presentaba un aspecto de gran deterioro interno y externo. Se eliminó la hornacina que se abría al lado izquierdo de la puerta principal y que contenía la imagen en piedra de San Isidro, obra de José Román. Esta imagen se instaló en el presbiterio de su altar mayor, cuyo testero presentaba un paramento de sillarejos vistos, que le confería un aspecto rústico. En el lado derecho se abrió una pequeña hornacina para albergar la imagen de un crucificado de piedra.

Las paredes de su interior actualmente combinan la piedra vista en parte del presbiterio y en algunos zócalos y pilares, y los muros encalados. Una pequeña puerta abierta en el lado derecho del presbiterio comunica el templo con la plazoleta de San Isidro. Esta reforma la llevó a cabo José Antonio Valdés Escuín, hermano del por entonces alcalde de la ciudad. También fue él quien diseñó la ornamentación de la plazoleta de San Isidro, con su cruz de hierro y sus arcos de ladrillo. Años atrás se había encargado de reformar la iglesia de Ntra. Sra. de la Palma, en la primera mitad de los años sesenta del siglo XX.

En 2007 esta capilla volvió a experimentar otra reforma, en la cual se abrió una hornacina sobre la puerta de su fachada principal, donde antes hubo una simple ventana, para instalar la imagen pétrea de San Isidro, que así nuevamente pasaba al exterior del templo. También se abrieron dos hornacinas con arcos de medio punto en el testero del altar mayor, en las que se instalaron las sagradas imágenes de Ntra. Sra. de la Esperanza y de Jesús Cautivo, que en la reforma de 1968 se hallaban en las hornacinas adinteladas del lado izquierdo, en las que actualmente están las imágenes de María Auxiliadora, que anteriormente se encontraba en la iglesia de su mismo nombre, en el colegio de los Salesianos, y la cual salía en procesión hasta comienzos del siglo XXI, y otra de San Isidro. La imagen del crucificado de piedra pasó a la entrada en su lado derecho.

En 2011 de nuevo se reforma su interior. Esta vez se cubre el testero de su altar mayor con una especie de retablo, que oculta la piedra vista de la reforma de 1968, en cuya parte superior discurre una cornisa decorada con molduritas, sobre modillones o ménsulas. Las dos hornacinas se adornan con molduras acanaladas y pilastrillas. Entre las dos hornacinas, un crucifijo y dos querubines, y debajo, el sagrario. También se cambió la solería del piso, antes de losas de barro y ahora de gres.

La capilla de San Isidro. La capilla de San Isidro.

La capilla de San Isidro.

En cuanto a la actual fachada principal, construida en la reforma de 1968-1969 y que sustituyó a la primitiva, en ella se abre una gran puerta adintelada, enmarcada por sencilla moldura lisa, discurriendo sobre ella gruesa moldura que denota la división del edifico en dos plantas. En medio de la parte superior se abre actualmente una hornacina con la referida imagen de San Isidro, donde antaño había una ventana.

En el ático, separado por otra ancha moldura, se levanta una peineta de perfil alabeado, con una sencilla espadaña en su centro, bajo la cual se abría un óculo, donde en 2008 se instaló el reloj. Recientemente se han colocado unos cuadros de azulejos con las imágenes de los titulares de la Hermandad de Jesús Cautivo y Ntra. Sra. de la Esperanza, sustitutos de otros más pequeños.

La fachada antigua, anterior a esta reforma citada de 1968, mostraba una hornacina adintelada, con la imagen pétrea de San Isidro, a la izquierda de la puerta. El conjunto se remataba en cornisa de dos fajas y sobre ella se alzaba una peineta de perfil semielipsoidal. La espadaña estaba adornada por unas finas baquetillas y sobre la puerta, una ventana adintelada correspondía a la segunda planta.

La cubierta es sencilla, a dos aguas y copete (plano inclinado triangular) sobre la cabecera, lo cual es propio de la época en que se inició la construcción del templo.

De esta capilla cada Martes Santo salen en procesión las sagradas imágenes de Jesús Cautivo y de Ntra. Sra. De la Esperanza. Este templo; por lo tanto, posee un mayor valor sentimental y religioso que artístico.

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