Algeciras El legado de Miguelín lucha por sobrevivir

  • Con más de 60 años de historia, la peña que homenajea al popular torero se encuentra en un estado crítico al no poder hacer frente al alquiler del local donde se ubica

El presidente y algunos de los socios de la Peña Miguelín en la puerta del local El presidente y algunos de los socios de la Peña Miguelín en la puerta del local

El presidente y algunos de los socios de la Peña Miguelín en la puerta del local / E.S.

La Peña Miguelín se encuentra en una situación crítica. Una de las agrupaciones más longevas de Algeciras está en serios apuros económicos para subsistir, dado que no tiene ingresos suficientes para pagar el local en el que llevan varias décadas. A día de hoy, la continuidad de la Peña está en el aire.

"El problema está en que los ingresos no superan a los gastos. A duras penas llega para el alquiler, pero cuando sale cualquier gasto extra, ya no tenemos para pagar", comenta Rafael González, el presidente de la Peña Miguelín. González llegó a este cargo en noviembre del pasado año, aunque no tomó oficialmente la batuta hasta febrero.

Cuando accedió a la presidencia, se encontró con que se debían tres meses al propietario del local donde se encuentra desde la década de los 70. Además, el suministro de la barra con la que cuenta la Peña estaba cortado por impagos. Durante los primeros meses del mandato de González, se pudo rehabilitar la barra y volver a pagar las mensualidades del local, hasta que el coronavirus lo interrumpió todo. Desde marzo, no encuentran financiación para pagar, por lo que buscan alternativas. A día de hoy adeudan nueve mensualidades.

Interior de la Peña Miguelín Interior de la Peña Miguelín

Interior de la Peña Miguelín / E.S.

Una de las posibilidades es mantener el mismo local con el respaldo económico de unos nuevos hosteleros que se hagan cargo de la barra. Otra de las opciones es buscar una nueva ubicación para esta histórica Peña, que ya tuvo diferentes sedes antes de trasladarse a su ubicación actual en la avenida Fuerzas Armadas. 

"Buscamos un local nuevo que se pueda adaptar a nuestras circunstancias y al tema económico, con salón para reunirse y una barra", detalla Rafael González. Eso sí, el presidente explica que esa nueva ubicación debe estar cercana al centro. De momento, esperan que el propietario del inmueble les conceda un mes más para buscar una alternativa. En caso contrario, la Peña puede quedar abocada a un cierre casi inmediato en el mes de agosto.

De darse la peor de las circunstancias, dejaría de funcionar, al menos de manera temporal, una de las agrupaciones más longevas de la ciudad, fundada en la década de los 50 en honor al torero Miguelín. Pero a pesar de esa conexión con el mundo taurino, González defiende que el legado de la Peña va mucho más allá y que ha tenido un gran impacto cultural, ya que ha visto nacer pastoradas, chirigotas y hasta equipos de fútbol. 

La Peña ha tratado de pedir ayuda al Ayuntamiento, que se ha comprometido a ayudar a encontrar un nuevo local en caso de que los impagos impidan a la Peña continuar en la avenida Fuerzas Armadas. De momento, el consistorio ha ofrecido un almacén para depositar todas las pertenencias y recuerdos que acoge el local hasta encontrar una nueva ubicación. Juana Cid, la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Algeciras, ha indicado que el cierre sería "una gran pérdida porque Miguelín es una figura grande del toreo", pero ha insistido en que desde la administración no puede financiar una actividad comercial.

Una vida entera

Rafael González lleva toda su vida ligado a la Peña Miguelín. Su padre, del mismo nombre, fue uno de los socios fundadores e incluso, cuenta, que sus dos progenitores se conocieron en su entorno. "Soy también fruto de la peña Miguelín", bromea.

Uno de los salones de la Peña Miguelín Uno de los salones de la Peña Miguelín

Uno de los salones de la Peña Miguelín / Nacho Marín

Pero para los socios, la peña también ofrece un lugar de reunión que podrían perder. Rogelio Rodríguez no lleva todavía una década como miembro, pero explica que vive "aquí al lado y he hecho amigos". El cierre implicaría buscarse "otro sitio de reunión". Una opinión parecida tiene Manuel Cantos, para quien la Peña supone "entretenimiento y compañerismo". De cerrarla, "no sabría dónde ir".

Entre cervezas y charlas, los socios de la Peña Miguelín siguen disfrutando del lugar al que muchos han pertenecido durante décadas, con la esperanza de que siga siendo así por más tiempo.

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