Perfil Ricardo Silva: su voz articulista

Ricardo Silva junto a José Ignacio Landaluce en el homenaje recibido en 2017. Ricardo Silva junto a José Ignacio Landaluce en el homenaje recibido en 2017.

Ricardo Silva junto a José Ignacio Landaluce en el homenaje recibido en 2017.

Ante la muerte del profesor Ricardo Silva, veterano del colegio General Castaños de Algeciras, y por su interés al reflejar la figura del docente, Europa Sur reproduce este artículo publicado originalmente en el número 50 de Almoraima. Revista de estudios campogibraltareños.

"La importancia de la labor de rescatar lo que consideramos valioso de los escritores de la zona del Campo de Gibraltar, con objetividad –no exenta de subjetividad–, es un reclamo actual y justo. La memoria histórica permanecerá si se consolida en algo tangible y legible, siendo un esfuerzo adicional y generoso por las personas que lo reconocen.

El empuje de hacerlo se genera por cierta complejidad de enlaces motivacionales, en el que las emociones pegan y ordenan la planificación y la concreción en este caso: los artículos de Ricardo Silva. Una de ellas está soportada en el afecto y relación que se ha tenido con la persona por ser casi familiar –una de sus hijas, maestra, está casada con un primo cercano–; otra, por haber mantenido un contacto próximo y afablecuando siendo docente de educación especial, le encargaba libros y material escolar para el colegio Campo de Gibraltar, por su brega con los cobros y pagos, etc. Sobre todo lo anterior prima el que, durante estos años atrás, ha existido un acercamiento entrañable y progresivo, por su pertenencia a la Agrupación Poética José Luis Cano, apoyando la reconocida labor de su amigo Fernández Mota.

Allí supe de sus artículos contaminados de amor a la ciudad y a su gente. Entonces me ofrecí con empeño a rescatarlos para hacerlos visibles a las generaciones precedentes y poder contribuir a su permanencia en el tiempo a través de la digitalización de los mismos. Sabemos que la digitalización y la impresión se hacen imprescindibles para su permanencia en el tiempo. Para lo cual, la dedicación al proyecto ha requerido de esfuerzo transcriptivo y organizativo inclusivo.

Persona

En la mayoría de los casos, leer una obra supone acercarnos al conocimiento de quien lo escribe, se establece una aproximación al conocimiento de un autor leyendo sus obras. Las acciones y los contenidos de los escritos suelen reflejar el mundo de las creencias y de los aprecios más profundos. Este hecho se produce al leer los textos de Ricardo Silva, acercándonos tanto a sus intereses y actitudes como a las cualidades del oficio.

Ricardo Silva Vázquez —como a él le gusta que lo mencione en algún momento para recordar a su madre y diferenciarlo— es un hombre humilde, que se ha dedicado a la docencia en su periodo laboral y a un pequeño negocio familiar de papelería y librería, cuando la escasez de estos servicios era una necesidad en Algeciras. Le gustaba y ponía empeño en hacer artículos destacando aspectos, unos relevantes y otros olvidados, de la ciudad y de la enseñanza, respetando siempre la autoría en la que soportaba sus ideas y escritos.

Obra periodística: valores

Entre las décadas de los años sesenta y los ochenta, eran pocos los redactores titulados o periodistas acreditados que trabajaban en periódicos locales. El contexto periodístico en el que se ubicaba Ricardo Silva presentaba un paisaje social signado por la omisión y la falta de acreditación. Aunque para escribir artículos de opinión tampoco hiciera falta, sí que se exigía al menos ser una persona culta y relevante en el contexto social de la ciudad. El primer artículo que escribió Ricardo Silva está datado en el 1948 y cumplía con dichos requisitos.

Ricardo Silva. Ricardo Silva.

Ricardo Silva.

En aquella época existía una Comisión de Selección de los artículos de opinión en los periódicos nacionales que se fue implantando en los periódicos locales y provinciales. La selección de los textos se efectuaba atendiendo a los criterios básicos de considerar al escritor como una persona reconocida socialmente que sabe expresar bien las ideas por escrito. Es decir, que su lenguaje sea claro y esté bien organizado, en ideas principales, secundarias y conclusiones. Además, era un valor en el artículo que su contenido fuera interesante e identificativo con los asuntos e intereses de los lectores.

Es evidente que, ante todo, la Comisión de Selección contemplaba el espacio en la página del periódico para su edición, abierta a las aportaciones de la ciudadanía en la página titulada “Cartas al director”. A estas características periodísticas esenciales se les suman otras apreciadas por la comunidad informante, como son: que la extensión del texto sea corta, alrededor de unas 800 palabras; que represente la opinión del autor; que sus temas sean diversos, sobre hechos o circunstancias concretas; que su título sea sugerente y atractivo; que el contenido incite a la reflexión, como a semejanza del ensayo, o bien estimule la reivindicación en la ciudadanía. Así pues, estos requisitos, cada vez más exigentes por parte de la Comisión de Selección, avalaban al artículo de opinión como una forma de hacer periodismo.

Con la Ley de Prensa, de 1966, se consigue que la censura fuera menos agresiva y limitadora. El gremio de periodistas exigió reglamentación de la carrera profesional de periodista. Era un paisaje social signado por la omisión y la falta de titulación. Pero esto no afectó a los autores que escribían artículos de opinión ni al espacio del periódico reservado a la opinión de la ciudadanía.

Si analizamos los artículos de Ricardo Silva, podemos comprobar que cumplen con estas líneas de selección periodística, incluyendo, además, la búsqueda y rescate de información y sus juicios valorativos tan actuales. Esto, unido a la exquisitez en la expresión y la resonancia significativa de los contenidos para los algecireños, son sus rasgos más destacables.

El libro Ricardo Silva Vázquez. Artículos recopila 35 textos del autor escritos entre 1948 y el presente

Treinta y cinco artículos son los que conforman el libro Ricardo Silva Vázquez. Artículos. Fueron escritos por Ricardo a lo largo de un periodo de tiempo entre el 1948, época de transición y conflictivos cambios sociopolíticos, hasta el día de hoy. Son artículos independientes, recogidos de diferentes medios, revistas y periódicos, que, una vez arracimados, se les subcategoriza claramente a capítulos sobre elpuerto, personajes emblemáticos de aquella época local, o la docencia, especialmente.

El libro tiene una estructura lineal temporal. Si bien, no se recogen todas sus reseñas a libros de interés escritos en la revista de ocio Apunta, o sus discursos a la ciudadanía enardeciendo a la real feria, ni la comunicación que sobre Algeciras le publicó el Instituto de Estudios Campogibraltareños, al que dirijo al lector por la calidad de la misma, podemos decir que están todos los artículos “presumiblemente” editadosdesde el año 1948. Así pues, en la primera parte del libro se despliegan sus artículos editados y la segunda recoge aportaciones de escritores cercanos que lo aprecian y lo valoran.

En general, sus artículos marcan una perspectiva testimonial de la evolución histórica social de nuestro entorno, la cual conviene hacerla “memoria rescatada”. Primero, por el cariz bueno y ético que incluyen sus reseñas bibliográficas y agradecimientos; el cariz selectivo de reivindicaciones y denuncias y, lo más sobresaliente, por los valores que transmite. Segundo –de igual relevancia– por los contenidos y la forma estética de sus artículos, de marcado valor histórico y literario, los cuales merecen ser conocidos por la ciudadanía y los estudiantes. La estética de su estilo y de creación –oficio de observador y crítico sensible– se unen, sin duda, en el haz de conocimientos que conforman su aportación como escritor local.

Contenidos

En sus artículos, ética y estética se unen. Los temas son variados, interesantes, útiles para las próximas generaciones. A través de la indagación minuciosa y documentada de Ricardo en los hechos históricos locales y educativos, como un haz de globos de colores, no se pierden. Se conforma, además, el sentimiento de pertenencia a un pueblo que evoluciona gracias a la participación de todas las personas que lo habitan en ese momento histórico. Es un valor que empuja a la participación en la construcción de la identidad de nuestra ciudad. Su vida y el contenido de los mismos se acompasan en el tiempo histórico en el que ha vivido, salteado de temas, personajes y recuerdos reconocidos por todos los algecireños, como el artículo que hace referencia a su antiguo instituto El Kursaal.

Otro racimo de artículos se caracteriza por una marcada indignación, un sentimiento de coraje que impulsa al lector a actuar de alguna manera

. Se refleja en sus palabras exigentes y a la vez comprometidas. Recuerdo los artículos “¡Depuradora, ya!” y “¡Puente ferroviario, ya!”, tan de actualidad. En otros escritos, don Ricardo, carga su furia ante la injusticia educativa, exigiendo mayor implicación económica por parte del Gobierno sobre las actividades extraescolares, gratuidad de la enseñanza y de los libros de texto. Así pues, en muchos artículos encontramos la explicación objetiva de los hechos injustos y de su denuncia correspondiente.

Otros artículos están cargados de agradecimiento al pueblo, a sus alumnos, a los cargos responsables del progreso de la zona, a personas comprometidas generosamente con la actividad social de la ciudad, etc. A todos ellos les dota de un atento reconocimiento sincero. Rescata y fija en la memoria colectiva personajesemblemáticos de su época. Miguelete torero cercano y andarín; la poetisa y escritora Lola Peche, o el médico entregado y vocacional don Jaime Fon, entre otros.

Muchos artículos son instructivos y transmiten hechos y datos históricos interesantes de conocer. Su contenido nos muestra a una Algeciras bonita y amable, que se esfuerza considerablemente para que el tránsito de frontera sea más ágil y eficaz. Su feria es alegre y sus barrios silenciosos como el barrio San Isidro, que invita a escuchar el sonido de los propios pasos.

Por otro lado, muchos artículos de don Ricardo rescatan y fijan la trayectoria de una ciudad vinculada al desarrollo del puerto mercantil. Así, podemos conocer fechas y claves precisas en la transformación del puerto pesquero al mercantil. Ricardo Silva se ha dirigido a los documentos legales de aquel periodo, en las circunstancias impulsoras del cambio, aportando datos exactos acerca de su crecimiento comercial, valorando asombrado del nacimiento, crecimiento y adultez del puerto, en su expansión progresiva, aportando puestos de trabajo y crecimiento económico a la ciudad.

El puerto, la bahía, el peñón, son temas reiterativos en los artículos de Ricardo Silva.

En el ámbito educativo, Ricardo Silva manifiesta en sus artículos los deseos igualitarios y solidarios en la educación expresados en sus letras. La escuela es un sitio privilegiado para el cambio y por ser un espacio mediado, donde es posible la transformación de las desigualdades sociales. Educar en igualdad es uno de los retos de nuestro sistema educativo, que consiste en educar a cada uno y a cada una, según quien es, atendiendo a sus diferencias, sus necesidades y sus posibilidades. Y Ricardo Silva lo expresa con verdadera exigencia en alguno de sus artículos.

Aun destacando aspectos nobles de Ricardo Silva en su reivindicación social y educativa como buen ciudadano y maestro, su amor a la ciudad de Algeciras y a sus gentes –incluido el puerto, los puentes, la Plaza Alta o su feria–, subyace en sus artículos una delicada y cuidada forma de expresión, casi decimonónica, que la hace sensible a mi percepción literaria, de la cual no emite, sino regala, pequeños detalles históricos, acompañados de sutiles reseñas olvidadas, o leyendas escondidas del pasado, no reconocidas por el turista o el desinteresado andante, que son nuestras, y que nos transportan a otras ciudades y hechos históricos en los que están Algeciras.

Procedimiento

Ricardo Silva pertenece a la Agrupación Poética José Luis Cano. Colaborador y cercano a Fernández Mota, Luis Alberto del Castillo, Cristóbal Delgado... Este último le insta a su deuda con la ciudad, reflejado en la dedicatoria en uno de sus libros: “Para Ricardo Silva Vázquez amigo de siempre, que le debe a Algeciras un libro por lo menos. Pero lo pagará” (12 de agosto de 1997). Otros escritores de relevancia algecireña, igualmente han impulsado la lectura de sus producciones y el interés de poder hacer algo para que no se pierda su aportación, entre los que me incluyo. De ahí que haya rescatado los artículos editados y diseñado el libro aglutinador. La participación por parte del autor ha sido una tarea ardua, condicionada por las características de la edad, ayudado por su hijo Juan, que es el mediador familiar de este proyecto. Otra de las dificultades ha sido la nueva materialización de los artículos –fotocopias de fotocopias–, los cuales tuvieron que ser transcritas nuevamente al entorno Word en un recorrido que ha durado ocho meses. Luego, se realizan las reflexiones derivadas de los contenidos de los artículos, anotando su valor histórico –conocimientos, hechos y experiencias– y su valor crítico. Se los dató, se los ordenó en la linealidad del tiempo histórico y se los categorizó en función de los temas: sociológicos, geográficos, educativos, biográficos, etc.

Paralelamente a estas tareas se solicitó a ciertas personas, que participaron en el homenaje del 9 de septiembre de 2017, sus escritos y poemas. Así como la colaboración de Erasmo Fenoy para el diseño y maquetación del libro recopilatorio de artículos, el cual plasma muy acertadamente el concepto aglutinador de artículos a través de los globos, portada que se cambiará por otra fotografía parecida realizada Juan Silva, hijo de Ricardo Silva.

Así pues, superando las dificultades propias del mal estado de los textos y las circunstancias advenidas que han atrasado los tiempos establecidos, damos por terminado el proyecto de recopilar el legado articulista de don Ricardo Silva Vázquez, para que figure así en bibliotecas y pueda ser rescatado de la estantería, o bien, se encuentre en un banco de descanso para que otro lector pueda seguir remontando el viaje de la información que él aporta. Aunque, sin duda, estará además en la nube virtual pronto.

La portada del libro capta el concepto del fotoperiodista Erasmo, anudando los globos, como si cada uno de ellos fuera un artículo de don Ricardo, conteniendo conocimientos, valores o actitudes en lo narrado relacionado con la historia de nuestra ciudad: la evolución del puerto, algunas personas relevantes de aquella época, las sugerencias ante las polémicas con Gibraltar, la educación igualitaria y la mejora dela escuela. No solo describiendo nuestro entorno, o instruyendo, sino reivindicando y conciliando.

Siempre desde Algeciras y para Algeciras. Una vez conforme, Ricardo Silva responde a su acuerdo, con un poema que se coloca en la contraportada.

Los artículos de prensa

son efímeros como los globos,

duran como mucho, un día,

y ligados a la torre de “La Palma”,

en la portada del libro;

al igual que los artículos

durarán lo que dure el libro."

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