Javier Peralta | Científico en Japón Un algecireño en el cielo de Venus

  • El astrofísico Javier Peralta investiga con la agencia espacial japonesa las capas intermedias de la atmósfera del planeta

  • La revista ‘Geophysical Research Letters’ concede una de sus portadas al estudio

Javier Peralta muestra la portada de la revista que ha publicado el estudio sobre Venus. Javier Peralta muestra la portada de la revista que ha publicado el estudio sobre Venus.

Javier Peralta muestra la portada de la revista que ha publicado el estudio sobre Venus.

Comentarios 1

Venus fascina y atrae a los científicos por su singularidad en el sistema solar. De entrada, su superficie está por encima de los 450 grados centígrados en un planeta cuya rotación es especialmente lenta: el equivalente a 243 días terrestres. Sin embargo, su atmósfera gira 60 veces más rápido y tarda apenas cuatro días terrestres en dar una vuelta completa. La comunidad científica busca dar una respuesta a este fenómeno, denominado superrotación, que también se repite en la luna Titán –además de en muchos exoplanetas– y que puede ser una de las claves para analizar el cambio climático terrestre.

El astrofísico algecireño Javier Peralta forma parte desde 2015 de la misión Akatsuki de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) que busca dar respuesta a alguno de los muchos interrogantes que aún se ciernen sobre el planeta más cercano a la Tierra en dirección al Sol.

En el cielo de Venus hay tres capas de nubes claramente definidas por los científicos, las superiores, intermedias y profundas. Las superiores fueron analizadas en 2017 mientras que ahora la misión Akatsuki ha logrado visualizar lo que sucede en las nubes intermedias gracias a imágenes en infrarrojo.

La portada de la revista 'Geophysical Research Letters' de marzo con el estudio en el que ha participado Javier Peralta. La portada de la revista 'Geophysical Research Letters' de marzo con el estudio en el que ha participado Javier Peralta.

La portada de la revista 'Geophysical Research Letters' de marzo con el estudio en el que ha participado Javier Peralta.

Este nuevo estudio ha sido publicado en la revista Geophysical Research Letters de la Unión Americana de Geofísica (AGU) y elegido como portada de marzo. El estudio demuestra que esta capa intermedia de nubes exhibe una amplia variedad patrones nubosos que cambian con el tiempo y resultan ser muy distintos a los que se ven en las nubes más altas de Venus, que suelen ser observadas con imágenes ultravioletas.

Peralta ya logró una portada en esta prestigiosa publicación con otro estudio sobre las nubes superiores en 2017. “Es difícil lograr la portada. Y mucho más dos veces”, explica el científico a Europa Sur en conversación telefónica desde Japón.

El estudio también revela que el albedo de las nubes intermedias (el grado en que las nubes reflejan la luz solar) también es muy variable, lo que podría indicar la presencia de agua, metano u otros compuestos capaces de absorber la radiación infrarroja del Sol.

Como resultado de combinar las velocidades de las nubes intermedias de diferentes misiones espaciales, los investigadores han logrado también reconstruir el comportamiento de los vientos de Venus a lo largo de diez años, mostrando que en las nubes intermedias estos fuertes vientos suelen ser más veloces en el ecuador y que, al igual que sucede en las nubes más altas, los vientos varían con el tiempo.

Javier Peralta en un observatorio. Javier Peralta en un observatorio.

Javier Peralta en un observatorio.

Peralta llegó a Japón de la mano de la misión Akatsuki tras diez años previos en la misión Venus Express de la Agencia Espacial Europea (ESA). El investigador se licenció en Física Aplicada por la Universidad de La Laguna (Tenerife) y se doctoró posteriormente como especialista en atmósferas planetarias en 2005 por la Universidad del País Vasco. “Se podría decir que empecé con Venus por casualidad y por una cuestión de oportunidad. Al comenzar mi tesis doctoral se inició la misión Venus Express en la que conseguí integrarme. Akatsuki tenía previsto desarrollarse en paralelo entre los años 2005 y 2015, pero los japoneses tuvieron unas incidencias con las cámaras de observación que retrasaron el inicio de Akatsuki justo al final de la misión europea. Logré enlazar una con la otra al presentar una propuesta de trabajo que me fue aceptada”, resalta el científico de Algeciras.

Su trabajo en la misión se ha centrado en el análisis de los datos aportados por las cámaras, una pieza clave para el desarrollo global del proyecto.

Aunque el estudio del cambio climático es una de las vías que aporta el conocimiento de Venus, como indicador de lo que podría pasar en la Tierra ante la acumulación de dióxido de carbono y el aumento de la temperatura, no es el objetivo principal de la misión espacial nipona. “Nuestro trabajo se centra en la superrotación atmosférica con el objetivo, entre otros, de detectar relámpagos y otros fenómenos. La atmósfera de Venus debería rotar igual de lenta que el planeta, como sucede en la Tierra, pero no es así. Ello provoca que en Venus no existan fenómenos como el efecto Coriolis que, entre otras cosas, provoca las borrascas, afecta a los vientos e incluso a la trayectoria de los proyectiles balísticos. Es importante estudiar sus diferencias como caso único en el sistema solar. Todo lo que comprendamos de Venus nos ayudará a entender mejor los exoplanetas”, resalta el investigador.

“En la misión somos 30 personas. Todos japoneses salvo yo, un advisor de la NASA y dos adjuntos. Es un trabajo muy exigente. Japón es un país en el que los trabajos son tan duros casi como aprender el idioma”, explica el joven algecireño.

Peralta está afincado en la ciudad de Sagamihara, en la prefectura de Kanagawa, contigua a la de Tokio. “Llegar a Japón y tratar de vivir sin estar en Tokio y no saber japonés es comparable a ver el mundo con los ojos de un niño pequeño. Todo es nuevo y diferente. En Tokio esas diferencias se matizan mucho”, explica el joven algecireño, quien aventura tener bastantes años por delante en el país del sol naciente ante la escasa atención que recibe la investigación científica en España. “No albergo muchas esperanzas. No veo la apuesta que habría que llevar a cabo para prestigiar la ciencia en España, que se ha devaluado en términos de inversión y recursos humanos. En el extranjero hay mejores condiciones”, resalta el investigador, quien confía en poder descifrar parte de los entresijos del cielo de Venus como aportación a la comunidad internacional.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios