Atentado terrorista

Dignidad y Justicia solicita 65 años de cárcel para Yassine Kanjaa, el yihadista que asesinó a Diego Valencia en Algeciras

La concentración y el minuto de silencio por el ataque yihadista en Algeciras

La concentración y el minuto de silencio por el ataque yihadista en Algeciras / Erasmo Fenoy

La asociación Dignidad y Justicia (DyJ) ha solicitado a la Audiencia Nacional una pena de 65 años de cárcel para Yassine Kanjaa, por el asesinato del sacristán Diego Valencia, por herir gravemente al sacerdote Antonio Rodríguez Lucena y atacar a una tercera persona en el marco de la acción yihadista cometida en Algeciras el 25 de enero de 2023.

En su escrito de acusación, la asociación atribuye al presunto yihadista los delitos de asesinato terrorista, asesinato terrorista en grado de tentativa y lesiones terroristas, por los que pide para el acusado 30, 20 y 15 años de prisión, respectivamente.

Dignidad y Justicia reproduce en sus conclusiones provisionales el relato de hechos recogido por la Fiscalía, que ya ha trasladado su petición de 50 años de cárcel para Kanjaa por los mismos delitos.

La de Dignidad y Justicia es, hasta el momento, la petición más severa en cuanto a condena, ya que la Fiscalía ha solicitado 50 años; la Asociación de Víctimas del Terrorismo, 58 años; mientras que Abogados Cristianos ha interesado una condena de 59 años.

La asociación relata que sobre las 18:30 del 25 de enero de 2023, Kanjaa entró en la iglesia de San Isidro donde increpó a una persona que se encontraba en su interior, diciéndole: "¿Por qué crees en una escayola?", mientras señalaba una imagen de la Virgen.

"Después cogió una biblia y la golpeó contra un banco. Yassine salió de la iglesia sobre las 18:45 gritando 'El mundo se va a acabar' y 'Allah'", apunta DyJ, que señala que después el acusado se dirigió a su casa, apagó su teléfono móvil y cogió "un machete de grandes dimensiones que guardaba habitualmente bajo su cama".

Sobre las 19:00, en la calle Cristóbal Colón, se cruzó con un hombre y lo acometió por la espalda, propinándole un golpe a la altura de la ceja derecha, rompiéndole las gafas. "Luego lo golpeó en el hombro y en el pecho mientras le gritaba 'Tu trabajas para la magia' y le enseñó el machete que llevaba bajo sus ropas", continúa el escrito de esta acusación popular, que añade que el hombre huyó del lugar.

Quince minutos más tarde, Kanjaa regresó a la iglesia de San Isidro y entró blandiendo el machete. "En ese momento se estaba celebrando misa, a la que asistían unas diez personas. Yassine se dirigió al altar y el sacerdote que oficiaba la misa intentó salir por el pasillo central de la iglesia. Yassine lo persiguió y lo golpeó, provocando que éste cayese al suelo en el mismo pasillo", explica el escrito.

Fue en ese momento, agrega la asociación, cuando Kanjaa le asestó con fuerza un golpe con el machete en la nuca. A continuación, salió de la iglesia de San Isidro y se dirigió a la iglesia de Nuestra Señora de la Palma, en la Plaza Alta, distante unos 200 metros de la anterior, y entró a las 19:28 en el patio de la iglesia, donde se encontraba el sacristán del templo.

"Yassine se fue hacia él y comenzó a golpearlo con el machete", según el escrito, que explica que el religioso intentó protegerse con una silla y salió del patio de la iglesia a la Plaza Alta, mientras Yassine lo perseguía y lo golpeaba con el arma. Entonces Valencia cayó al suelo en mitad de la plaza. Kanjaa "se dirigió a él y le propinó dos golpes fuertes con el machete, uno en el cuello y otro en la cabeza, ocasionándole las lesiones que le produjeron la muerte", precisa el escrito.

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