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Consejos de uso de lentillas en verano

La llegada del buen tiempo expone a las personas con lentillas a una gran cantidad de agentes externos. La llegada del buen tiempo expone a las personas con lentillas a una gran cantidad de agentes externos.

La llegada del buen tiempo expone a las personas con lentillas a una gran cantidad de agentes externos.

Millones de españoles aprovechan sus días de vacaciones disfrutando de la playa o la piscina para refrescarse de las altas temperaturas habituales en esta época del año. En esta temporada las personas suelen pasar más horas fuera de casa, un aspecto que provoca que se incremente el uso de lentes de contacto ante los inconvenientes que provocan las gafas a la hora de realizar actividades al aire libre. Las lentillas se han convertido en un complemento indispensable de la temporada veraniega, por lo que muchas personas optan por comprar lentillas online para despreocuparse durante los meses de calor.

La llegada del buen tiempo expone a las personas con lentillas a una gran cantidad de agentes externos, como la arena de la playa o el propio cloro de las piscinas, factores que pueden causar importantes problemas en la salud visual. El verano es la época del año en la que más cuidado diario se debe tener a la hora de usar lentes de contacto, por este motivo es imprescindible extremar su conservación y mantenimiento. A continuación, ofrecemos una serie de consejos para seguir disfrutando de su compañía hasta en estos meses tan problemáticos.

No bañarse con lentillas

Uno de los consejos más importantes en verano es no bañarse con las lentillas puestas, ya sea en la playa o en la piscina, ya que representan una superficie excelente para la reproducción de bacterias. De esta forma, meterse en el agua con ellas puestas facilita la entrada de gérmenes hacia la córnea aumentando de esa forma el riesgo de infecciones, incluso llegando a provocar consecuencias más graves para los ojos como la pérdida de visión. Para evitar estos problemas, especialmente para aquellas personas olvidadizas, es recomendable utilizar lentillas de uso diario para poder tirarlas tras el baño. Otra alternativa es usar gafas de buceo para evitar el contacto directo con el agua.

Lágrimas artificiales contra el calor

El síndrome de ojo seco es uno de los más habituales del periodo estival y afecta a más de 5 millones de españoles. Las altas temperaturas o el uso constante de los aires acondiciones son algunos de los factores que favorecen la evaporación de la lágrima del ojo provocando irritación, picor, sequedad, lagrimeo o enrojecimiento. De esta forma, las lentillas se suelen adherir más a los ojos generando una sensación de incomodidad continua. Por este motivo es aconsejable la aplicación regular de lágrimas artificiales para aliviar estas molestias oculares.

Utiliza gafas de sol

La arena es otro de los agentes externos más peligros para las lentes de contacto a la hora de mantener un mínimo nivel de higiene en la playa. Una de las situaciones más habituales en este lugar es que entre arena en los ojos, ya sea porque pase alguien corriendo junto a la toalla, porque el vecino de la sombrilla de al lado ha decidido sacudir su toalla llena de arena cerca nuestra o simplemente porque se ha levantado el tradicional viento de levante. En cualquier caso, esta circunstancia genera daños y molestias importantes en los ojos. El uso de gafas de sol es una de las opciones más recomendables para evitar este tipo de problemas, además impedirán que los rayos ultravioleta causen un deterioro en la salud ocular.