Obras de restauración Una segunda vida para la Casa Millán de Algeciras

  • Los propietarios del edificio señorial prevén iniciar la protección de la fachada en breve

  • El inmueble tendrá una superficie comercial en la planta baja y apartamentos

Imagen virtual de la Casa Millán ya restaurada Imagen virtual de la Casa Millán ya restaurada

Imagen virtual de la Casa Millán ya restaurada

Desde su privilegiada esquina de la Plaza Alta ha visto pasar la vida diaria de Algeciras durante más de 100 años, con uso residencial, comercial o como clínica. Pero en los últimos 15 años quedó abandonada y fue avanzando progresivamente hacia la ruina. Ahora, tras años de negociaciones, la Casa Millán parece encaminarse hacia una segunda vida, con un proyecto de rehabilitación para recuperar su fachada y adaptar el interior a uso comercial y residencial que comenzará a ejecutarse en breve.

Los propietarios del edificio acaban de recoger la licencia de obras para la primera fase de ese proyecto de recuperación de la antigua casa de la familia Millán, la demolición y vaciado de su interior, muy deteriorado. Tras ella, llegará la actuación de restauración propiamente dicha y la construcción de la nueva estructura, con un gran local comercial y 9 apartamentos de uno y dos dormitorios.

Se trata de una actuación de envergadura dado lo deteriorado del inmueble y su ubicación junto a la iglesia de La Palma. Actuación que empezará en breve con un primer paso: afianzar la fachada, protegida por el Catálogo de conjunto, elementos, sitios y bienes de especial protección del Plan General de Ordenación Urbana.

Según explica el arquitecto municipal, José Alberola, “se va a instalar una estructura metálica en todo el perímetro de la fachada del edificio catalogado, que va a construir una empresa de primer nivel”. Después se prevé la demolición de un volumen de 4.000 metros cúbicos, que se ejecutará mediante un sistema combinado manual y mecánico para evitar daños en la fachada. También se prevé la retirada de elementos ornamentales y de la cerrajería del edificio para restaurarlos y reutilizarlos una vez que se construya el edificio al considerarlos elementos de gran valor, los que dan la singularidad a una fachada con rasgos modernistas. El presupuesto estimado está en torno a los 80.000 euros.

En el derribo se incluyen otras dos parcelas. El proyecto abarca no solo la Casa Millán, sino dos inmuebles sin uso en la calle Teniente García de la Torre. Durante toda la actuación, también en esta primera fase, se intervendrá a través de la calle Ventura Morón, que será punto de entrada y salida de los camiones y el material.

Alzado de la Casa Millán en la calle Joaquín Costa Alzado de la Casa Millán en la calle Joaquín Costa

Alzado de la Casa Millán en la calle Joaquín Costa

Esta fase tiene un plazo previsto de ejecución de 3 meses, aunque en obras de este tipo es difícil cumplir los plazos inicialmente dados. Para la segunda fase, la de construcción, la empresa ya ha presentado ante la Gerencia de Urbanismo el proyecto para pedir la licencia de obras, que también será complejo.

Los inmuebles se sitúan en el área de protección arqueológica, por lo que necesitarán una prospección previa. La restauración de la fachada será compleja, al tratarse de muros de carga que hay que reforzar para que puedan cumplir su función en el nuevo edificio. Al mismo tiempo, el tratamiento que se aplique a la fachada tendrá que adaptarlo “para los nuevos requisitos de aislamiento térmico, permeabilidad o eficiencia energética”, explica Alberola.

El nuevo interior se estructurará en torno a dos patios, en forma de una casa de vecinos. La planta baja de la Casa Millán se destinará a uso comercial/de oficinas, mientras que las parcelas de la calle Teniente Miranda serán para vivienda. La primera planta de todo el complejo será también para los apartamentos.

Patrimonio en riesgo

La rehabilitación de la Casa Millán pondrá fin a un largo procedimiento para evitar la desaparición de uno de los escasos inmuebles singulares que perviven en Algeciras. Como recuerda el ya ex delegado de Urbanismo, Diego de la Torre, el Ayuntamiento de Algeciras se marcó como objetivo su mantenimiento y tuvo que actuar incluso de forma subsidiaria “instalando una estructura que protegiera al viandante”, cuyo coste se recuperó cuando los antiguos propietarios vendieron la casa a los actuales. Había riesgo de desprendimiento de los balcones y de las cornisas y la malla que desde 2009 cubría el inmueble se demostraba insuficiente.

En una visita, rememora Alberola, “vimos que el forjado y las cubiertas habían colapsado, afectando a una superficie importante del techo. La estructura también estaba en una situación de amenaza”, por lo que se decidió aplicar un procedimiento sancionador para instar a la propiedad a actuar. Esta, dividida entre diferentes ramas de la familia, no ejecutó actuación alguna y se empezaron a poner multas, pero al surgir posibles compradores se abrió un diálogo con el objetivo de lograr la finalidad principal de desbloquear la situación y restaurar el edificio. “Se ha ido aplicando la legalidad pero también se ha buscado el diálogo”, destaca De la Torre. Finalmente, y ante la amenaza de una ejecución por sustitución, los propietarios desbloquearon el problema y enajenaron la casa.

Si todo transcurre según lo previsto, la Casa Millán podrá volver a contemplarse en todo su esplendor a medio plazo y muchos algecireños redescubrirán uno de los edificios más señeros de la ciudad.

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