Vivir el sur

La iglesia de la Inmaculada Concepción, casi 150 años presidiendo La Línea

Fachada principal de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, amenazada por nubes de tormenta.

Fachada principal de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, amenazada por nubes de tormenta. / Paco Guerrero

Nueve años después de que se formalizara La Línea como municipio, se inauguró el templo más destacado de la ciudad, la iglesia de la Inmaculada Concepción. Justamente el 8 de diciembre de 1879, el edificio religioso abría sus puertas, coincidiendo con la festividad de la Virgen que le da su nombre.

La localidad se segregó de San Roque, por lo que los ciudadanos necesitaban un lugar sagrado para realizar sus cultos algo más grande que la ermita de Nuestra Señora, espacio al que se trasladaban los fieles hasta entonces.

Con la independencia, el Ayuntamiento atendió la petición de los vecinos y comenzó la construcción de la iglesia de la Inmaculada Concepción, una obra que se extendió durante años, pues dependía de las colectas.

Una vez inaugurada, en su interior quedaban cabos sueltos. Aún faltaban las bóvedas, el coro, el órgano, el retablo del altar mayor y los tejados no aguantaban los días de lluvia.  El archivo, la sacristía, las dependencias de la parroquia y la habitación del cura fueron construidas después, al igual que la instalación del reloj de la torre.

El altar mayor contó con un retablo barroco-castellano en 1916, donado por la duquesa de Parcent. Años después, en 1954, el Ayuntamiento cedió la imagen de la Purísima Concepción concediendo con el Año Mariano, cuando fue bendecida, y, a finales de 1994, llegaron los restos de San Dativo, que murió martirizado en Cartago en el año 304 y se procedió a la bendición del templo.

La iglesia de la Inmaculada Concepción cuenta con una planta compuesta por tres naves, una de ellas, la central, mucho más elevada que las laterales. Todas están separadas por arcos de medio punto.

La cubierta de la nave central es a dos aguas, mientras que las laterales son a una. Desde el exterior pueden verse dos zonas perfectamente diferenciadas: la fachada y la espadaña.

La entrada al templo se encuentra en el centro de la nave central, junto a dos ventanas de las naves laterales.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios