Opinión

Los paladines de la pandemia

Trabajadoras de la empresa agroalimentaria almeriense Vicasol. Trabajadoras de la empresa agroalimentaria almeriense Vicasol.

Trabajadoras de la empresa agroalimentaria almeriense Vicasol.

“Los agricultores cultivamos esperanza y cosechamos futuro”

Antonio Lao, director de Diario de Almería (Grupo Joly) Antonio Lao, director de Diario de Almería (Grupo Joly)

Antonio Lao, director de Diario de Almería (Grupo Joly) / Rafael González (Almería)

La agricultura es la profesión propia del sabio, la más adecuada al sencillo y la más digna para todo hombre libre. La frase de Cicerón me permite resumir lo que pretendemos este año con el Anuario Agricultura&Alimentación, que dedicamos a los héroes de la pandemia. A aquellos que durante los meses más duros, en los que la mayoría estábamos en casa confinados, asustados y temblorosos, fueron capaces, son capaces y serán capaces de seguir alimentando al planeta.

Agricultores, pescadores, ganaderos y todo el entorno que compone el sector primario, aquello que conocemos como agro alimentación, nos han dado una lección de vida en los últimos meses. No sólo han permitido con su trabajo y esfuerzo mantener abastecidas las estanterías de los supermercados, sino que no les ha temblado el pulso para desafiar al virus, en los momentos en los que no conocíamos casi nada de él, para arremangarse y salir a cultivar, pastorear y pescar, para que la cadena alimentaria en ningún momento quedase desabastecida.

Hoy, un año después de que conociéramos el primer caso de coronavirus y cerca de comenzar a bajar la montaña de dolor que ha supuesto para muchos la enfermedad, el Grupo Joly quiere rendir un merecido homenaje y un reconocimiento a aquellos que no miran para otro lado y que siguen ahí, al pie del cañón cada día. Cada uno desde su puesto, en el perfecto engranaje que permite cada jornada que Andalucía siga siendo la despensa de Europa, la región de este país que ha sabido adaptar todos sus protocolos para que la industria agroalimentaria ocupe un lugar destacado en el mercado internacional y el protagonismo que merece.

Para nosotros es un reto importante, ya que buscamos ofrecer un producto que sea un manual de consulta para quienes aman la agricultura

Aunque no siempre reconocidos, y con precios muchas veces por debajo del coste de producción, los hombres y mujeres de Andalucía que se dedican al noble oficio de la agricultura, la pesca o la ganadería, o los camioneros que transportan los productos desde Andalucía a Europa, consiguen cada hora superar trabas y dificultades y poner en los lineales de los supermercados del continente lo mejor de nosotros.

Son los mismos que a lo largo de los últimos cien años han sido capaces no sólo de mantener sus tierras productivas, sino que han sabido aplicar las nuevas tecnologías para convertir su modo de vida en una industria generadora de empleo y riqueza. Son ellos los que tienen la capacidad de producción para ayudar a alimentar a una sociedad cada vez más numerosa, que busca una dieta equilibrada y saludable, en la que destaquen el consumo de grupos de alimentos como frutas y verduras y, por extensión, de los esfuerzos para recomendar una adecuada proporción de nutrientes que puedan asegurar una mejor calidad de vida y una óptima seguridad de los alimentos que se consumen.

Una generación preparada, con mentalidad empresarial, sabedores de que la tecnología aplicada al campo significa romper con los moldes establecidos. Un paso hacia el frente hacia un desarrollo agrícola moderno, aunque sin perder las señas de identidad, los secretos y los pequeños detalles de aquellos que los han precedido: padres, abuelos o bisabuelos, que plantaron la semilla de lo que hoy es, en Andalucía, un sector pujante, moderno y sostenible, capaz de alimentar a Europa.

El segundo elemento que hace esta edición del Anuario de Agricultura diferente es el carácter andaluz que, por cuarto año consecutivo, damos a la publicación. Ese carácter sólo lo puede hacer un grupo de comunicación, como el Grupo Joly, arraigado y presente en toda la comunidad autónoma, con periódicos y periodistas conocedores de la agricultura de una región que ya es la alacena de todo un continente.

Para nosotros es un reto importante, ya que buscamos ofrecer un producto que sea un manual de consulta para quienes aman la agricultura, para los que viven de ella y para las miles de empresas, cada una en su campo, que se asoman cada día a los cultivos, al desarrollo de nuevos productos, a la innovación, a la exportación y a la apertura de nuevos mercados. Y más este año, en los que la COVID-19 nos ha puesto a prueba.Pero aún así las exportaciones agroalimentarias de Andalucía alcanzaron un valor de 5.666 millones de euros en los cinco primeros meses de 2020, su segundo mejor registro histórico para un periodo enero-mayo desde que existen datos homologables (1995), gracias a un crecimiento interanual del 1,1%.

Según datos de Extenda-Agencia Andaluza de Promoción Exterior, entidad dependiente de la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior, la comunidad continúa liderando las exportaciones agroalimentarias de España en los cinco primeros meses del año, al concentrar uno de cada cuatro euros (25,1%) de las ventas nacionales (22.555 millones), más de cinco puntos por delante de Cataluña (19,8%) y a más de diez de la Comunitat Valenciana (14%).

Con estos datos, con más de un trimestre inmersos en la crisis del coronavirus, el consejero delegado de Extenda, Arturo Bernal, destacaba “el músculo exportador de la industria agroalimentaria andaluza, que vuelve a refrendar su liderazgo en los mercados internacionales, a pesar de la difícil situación que atraviesa la actividad comercial a nivel mundial por la COVID-19”.

El agroalimentario acapara casi la mitad del total de las exportaciones andaluzas entre enero y mayo de 2020 (el 46% de 12.282 millones), aportando un saldo positivo a la balanza comercial con el exterior de 3.826 millones de euros, “lo que significa que vendemos el triple de lo que compramos al mundo”, señala Bernal. Una situación que, unida a los 1.840 millones importados, genera una tasa de cobertura del 308%, el doble de la nacional (152%), a pesar de que las compras internacionales crecieron un 5,9%.

Por tanto, la fortaleza del sector agroalimentario andaluz en el exterior viene confirmada no solo por sus cifras de ventas en sus mercados tradicionales europeos, donde destaca el crecimiento de Alemania, sino por sus avances en diversificación hacia otros continentes como Asia, África y Oceanía, donde las empresas andaluzas están sabiendo aprovechar las nuevas oportunidades de negocio que surgen. Así, China es el destino que más crece del Top10, con un 22,3% más de ventas, hasta los 119 millones, mientras que Túnez, Australia y Marruecos han entrado ya en el grupo de los 20 primeros mercados, por sus grandes crecimientos.

En el periodo enero-mayo de 2020, crecen las ventas de siete de los diez primeros capítulos exportados por el sector agroalimentario andaluz, que continúan liderado por las hortalizas, con 1.855 millones, el 33% de total y un incremento del 7,6%, respecto a los cinco primeros meses del año anterior. En este periodo, es el capítulo de carnes y despojos congelados, en sexta posición, el que más crece, con un 43% más de ventas hasta los 115 millones, el 2% del total de las exportaciones agroalimentarias.

En segundo lugar en el ranking de los más exportados, se sitúan las frutas, con 1.613 millones, el 28,5% y un aumento del 5,8%; mientras que, en tercero, se posiciona el aceite de oliva, con 887 millones, el 15,6% y una bajada del 13,9%, motivada por su depreciación en los mercados exteriores.

Como cuarto capítulo en ventas se encuentran las conservas hortofrutícolas, con 315 millones, el 5,6% y una bajada del 4,9%; seguidas por los cereales, y productos de la molinería, con 148 millones, el 2,6% y subida del 18,7%, la segunda mejor entre los diez primeros capítulos.

En séptimo lugar, se sitúan otras grasas y aceites, con 99 millones (1,7%) e incremento del 14,6%, con lo que es el tercer capítulo que más crece; pescados y mariscos, con 81 millones (1,4%) y descenso del 26%; las plantas vivas y productos de floricultura, en noveno puesto con 73 millones (1,3%) y un alza del 2,8%; y carnes y despojos frescos, con 63 millones (1,1%) y un ascenso del 6,3%.

Las provincias en las que las frutas y hortalizas tienen mayor peso en su producción agraria, como Almería, Málaga y Granada, son las que más crecen, mientras que aquellas en las que el aceite de oliva tiene mayor representación, como Córdoba, Jaén o Sevilla, sufren la bajada de sus ventas, perjudicadas por la crisis de precios que sufre el sector.

En este sentido, Almería continúa como líder de las exportaciones agroalimentarias de Andalucía, con 1.804 millones de euros vendidos entre enero y mayo, el 32% del total, y es la segunda que más crece, con un alza del 7,2% interanual. Le siguen Sevilla, con 1.076 millones, el 19%, cuyas ventas bajan un 5,5%; y Huelva, con 998 millones, el 17,6% del total y un descenso del 4%.

Málaga es la provincia que más aumenta sus exportaciones agroalimentarias en los primeros cinco meses del año respecto al mismo periodo de 2019, un 14% más, hasta alcanzar los 568 millones (10%), impulsadas por la destacada subida de los capítulos de frutas y cárnicos. Le sigue en crecimiento Granada, con un 6,1% más, hasta los 398 millones (7%).

Le sigue Córdoba, que, por el contrario, baja sus ventas un 8,5% hasta los 367 millones (6,5%); a continuación se encuentra Cádiz, con un leve descenso del 1% más, hasta los 344 millones (6,1%); mientras que en Jaén bajan un 9,5% hasta los 111 millones (2,2%), lastrada por la crisis de precios del aceite.

El sector agroalimentario acapara casi la mitad del total de las exportaciones andaluzas entre enero y mayo de 2020

Europa es el principal destino del sector agroalimentario andaluz, en cuyos principales mercados siguen aumentando sus exportaciones en el acumulado de enero-mayo, aunque es en Asia, África y Oceanía donde se producen los crecimientos más significativos, incrementando de esta manera su diversificación.

Así, China es el mercado que más sube de los diez primeros (+22,3%); mientras que las ventas andaluzas avanzan de forma destacada en Túnez (17º mercado), el que más crece de los 20 primeros, con un 87% más de exportaciones hasta los 49 millones; Australia (18º destino), con una subida del 44%, hasta los 46 millones; y Marruecos (20º posición), donde se produce un avance del 44% hasta los 35 millones.Alemania continúa como primer mercado, con 1.151 millones, el 20,3% del total y un crecimiento del 12,2%. Le sigue Francia, con 732 millones, el 12,9% y aumento del 5,5%; Reino Unido, con 628 millones, el 11,1% y alza del 6,3%; Países Bajos, con 447 millones, el 7,9% y ascenso del 0,4%; e Italia, con 444 millones, el 7,8% y bajada del 28,2%, debido fundamentalmente a la bajada del aceite de oliva hacia un país duramente afectado por la crisis del COVID-19.

En sexto lugar, se encuentra Portugal, con 334 millones (5,9%) y un descenso del 4,8%; seguido de Estados Unidos, primer mercado no comunitario, con 289 millones (5,1%) y descenso del 3,9%, influido por la aplicación de los nuevos aranceles; Polonia, con 161 millones (2,8%) y aumento del 1,2%; Bélgica, con 129 millones (2,3%) y subida del 2,2%; y China, que se afianza en la décima posición, con un crecimiento de las ventas del 22,3%, el mayor de los diez primeros mercados, hasta los 119 millones.

El producto que usted tiene en sus manos, por tanto, es una recopilación de lo que es el presente y el futuro agrícola de Andalucía. En él encontrará, además de un análisis pormenorizado de la importancia del consumo de hortalizas y frutas para mejorar la salud, todos los datos de la última campaña, los pueblos que son líderes con productos que los diferencian de otros, la agricultura de interior, los cultivos bajo plástico, las cooperativas, las alhóndigas, las opiniones de los protagonistas, la agricultura ecológica, los innovadores, la lucha biológica, los almacenes, la distribución... Un sector capaz de mover a toda Andalucía, en constante evolución, innovador y en pleno proceso de renovación. Una generación de luchadores para una agricultura compatible con el medio ambiente, altamente cualificada y en la vanguardia tecnológica, capaz de sobreponerse a todas las dificultades, que no son pocas. Incluso a las sobrevenidas, como el coronavirus. Pero saldremos reforzados.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios