Semana Santa

La historia y la devoción se citan en las calles del centro de Tarifa

  • La hermandad estrena las potencias del Cristo y un manto para la Virgen de los Dolores

Una importante muestra del patrimonio religioso de Tarifa se citó ayer con su pueblo en las bellas y estrechas calles del centro de la localidad. La Venerable Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores ofreció un bello desfile procesional con su antiquísimo patrimonio como auténticos protagonistas.

No en vano, la talla del Cristo crucificado está fechada en torno al año 1682. Muchas semanas santas de historia para la hermandad que anoche, una vez más, supo emocionar y despertar vítores con el paso del Señor al igual que lo hizo la Virgen, datada en el año 1907.

El desfile partió poco después de las ocho y media de la tarde, cuando aún quedaba algo de luz diurna, desde el templo mayor de San Mateo. Guiado por el capataz José Luis Cepillo y acompañado por la Banda de cornetas y tambores Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, venida desde Arcos de la Frontera, el paso de misterio lució como estrenos las potencias del Cristo.

El palio de la Virgen, que se unió al cortejo minutos después bajo las órdenes de Manuel Guerrero y el acompañamiento de la Banda municipal de música Villa de Guillena (Sevilla), lució como estrenos los bordados del techo del palio y el manto de la Virgen.

Como es habitual en el recorrido, puntos como la calle Privilegios, la entrada en la plaza Hermanos Costaleros y la calle María Antonia Toledo fueron algunos de los enclaves más buscados por los fieles y devotos por su belleza y al que una niebla densa confirió un aire aún más místico, si cabe.

Paso a paso, el desfile cumplió con su recorrido y al filo de la medianoche entró en carrera oficial, tras casi cuatro horas en la calle, rumbo de nuevo al templo de San Mateo.

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