Brindis al sol
Alberto González Troyano
Retorno a Einstein y Freud
El abuelo, niño de nuestra guerra como tantos otros, hace años que arrojó a la basura el último paquete de cigarrillos tras sufrir dos ictus, pero en tiempos solía atender la radio con el Goya humeándole entre los dedos: "¡Vamos a escuchar el parte!", decía con sorna y dispuesto a encajar con una sonrisa burlona que sus hijos le llamasen "antiguo". Esta semana he vuelto a oír esa expresión de resonancias bélicas y en desuso hasta hace bien poco en boca de un portavoz sanitario. El último parte oficial indica que en España hemos superado la cifra de 16.000 muertos a causa del coronavirus. Es una guerra dura que libramos todos, con una infantería de a pie compuesta por miles de sanitarios que dan la cara en primera línea del frente.
Emilio, llamémosle así, me hace llegar la situación de los sanitarios del hospital en el que trabaja, los cuales, como muchos otros en centros de toda España, siguen sin equipos de protección adecuados para evitar contagiarse y contagiar a su vez a los enfermos de otras patologías. Ni él ni sus compañeros han logrado tampoco ser sometidos a test de detección del coronavirus y que las personas asintomáticas de nuevo ingreso sean sometidas también a esas pruebas, a fin de evitar que el virus se propague por las áreas ajenas a las destinadas a tratar a los contagiados. Esta semana, me cuenta, una de sus colegas de servicio ha dado positivo tras un par de días con fiebre. Y me habla también de sus desvelos cuando llega a casa para no transmitir la enfermedad a su padre, con el que vive y al que cuida. ¿Dejar de ir a trabajar? Ni se le pasa por la cabeza.
En una entrevista concedida a Europa Sur, el doctor Ángel Estella, algecireño y médico intensivista en el hospital de Jerez, huía del apelativo de "héroes" con el que muchos nos referimos a la labor que él y muchos otros desarrollan. El diccionario de la RAE, empero, es tozudo en la definición: "Persona que realiza una acción muy abnegada en beneficio de una causa noble". Los auténticos héroes son nuestros mayores, decía Estella, porque gracias al trabajo que desarrollaron cuando eran jóvenes podemos vivir en la España que conocemos, un estado moderno y con madurez democrática. De entre sus respuestas destaco otra, referente a la carencia de algunos medios en los hospitales y a los pasos seguidos para frenar la pandemia: "Ya llegará el momento de hacer balance sobre las decisiones o planes estratégicos que se están tomando y, hecho esto, asumir responsabilidades". Tomemos nota.
Anticipa el Gobierno que la semana próxima convocará a los partidos y agentes sociales para tratar de alcanzar unos segundos pactos de la Moncloa, emulando aquellos que supusieron el punto de partida para la construcción de un nuevo país, un reto muy similar al que nos enfrentamos ahora. A todos esos representantes les pedimos que tomen ejemplo de quienes, tras la dictadura, tuvieron que abrir el camino, del esfuerzo de nuestros mayores por sus hijos y de quienes, como los sanitarios, no han dado ni darán un paso atrás.
También te puede interesar
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Retorno a Einstein y Freud
Monticello
Víctor J. Vázquez
Más que una sentencia
Crónica personal
Pilar Cernuda
La no refundación de la izquierda
Quousque tandem
Luis Chacón
Elogio de la traición
Lo último