Cultura

La primavera pictórica de Blanca Orozco

  • La artista expone en la sala de AlCultura cinco cuadros de gran formato y otros más pequeños, rebosantes todos de exquisitez y belleza

  • La pintora exhibe también su obra en Baelo Claudia

Orozco, ante uno de sus collages: El amor que florece ni agua reclama. Orozco, ante uno de sus collages: El amor que florece ni agua reclama.

Orozco, ante uno de sus collages: El amor que florece ni agua reclama. / e. s.

Bajo el título Lo que renace, la artista Blanca Orozco presenta una muestra en la sala de exposiciones de AlCultura (Dársena del Saladillo s/n Algeciras) que se puede visitar hasta el 6 de julio.

A Blanca Orozco la calificó el poeta y periodista de Europa Sur Rafael Viso (1957-2009) como "uno de los seres humanos con la más bella sensibilidad de cuantos conozco". Y efectivamente, observando la obra de esta artista se comprende lo acertado del juicio de Rafael Viso.

La exposición de AlCultura conecta, en cierto modo, con la que la pintora tiene colgada hasta fines de este año en el Museo de la ciudad romana de Baelo Claudia (Bolonia), Pedes in terra ad sidera visus, Los pies en la tierra y la mirada en el cielo. En esta última, a través de sus cuadros, la vida renace entre las ruinas de Baelo y en AlCultura son flores como palabras las que renacen entre la extrema sensibilidad de sus obras.

La exposición combina de manera muy aguda la pintura de Orozco, los poemas de Elena Mateos y el espacio-tiempo en el bellísimo vídeo de Manuel Águeda.

Componen la muestra cinco cuadros de gran formato y otros más pequeños, sobrados todos de exquisitez y belleza que me recuerda la obra de la sevillana Carmen Laffón.

De la exposición, nos dice la artista: "Ni yo misma tengo cerrado el montaje de este nuevo proyecto, como si quisiera tal vez verlo nacer de repente, en un intento quizás de imitar esa magia de la naturaleza… como si quisiera renacer yo misma".

Por la temática tratada, el método de abordarla, la sensibilidad y estética de su planteamiento, ningún campogibraltareño diletante del arte debería dejar de ver y mirar la muestra de Orozco. Y aquí hay que hacer un detalle de matización que consideramos importante y que no es otro que la distinción entre mirar y ver, que parecen lo mismo pero no lo son. Mirar es ver pero aquilatando los detalles por muy sutiles que parezcan. Y gracias a la mirada de Blanca Orozco podemos disfrutar de esta exquisita exposición.

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