Cultura

"La libertad que ofrece el jazz a los músicos es algo muy valioso"

  • El pianista sanroqueño cursó estudios en Berklee, la mejor universidad de música del mundo. Juan Galiardo obtuvo unas calificaciones brillantes, aunque él opina que eso no es lo más importante

La música es un mundo muy complicado. Es competitivo, y cuesta mucho trabajo hacerse un hueco. De todas formas, cuando tienes claro que esa es tu vocación, todo resulta más sencillo. Juan Galiardo es un ejemplo de que se puede llegar lejos con esfuerzo y dedicación.

Este sanroqueño tenía muy claro desde que era pequeño que se quería dedicar a la música. "Era con lo que más disfrutaba, así que lo tenía muy claro", afirma Galiardo. Le apadrinó el guitarrista de jazz gaditano Manolo Perfumo, y empezó a tocar por todas partes cuando estaba empezando a tocar jazz, según comenta.

En el año 1994 se fue a hacer un curso de verano a la Universidad de Berklee, en Boston. A partir de ese momento su mayor ilusión era volver a la mejor universidad de música del mundo. Lo consiguió en el año 2002, gracias a una beca de la Junta de Andalucía y otra de Berklee, quien le becó tras escucharle en una audición en Barcelona. Hizo los estudios en tres años, aunque son cuatro. Le concedieron el Magna Cum Laude, una de las máximas calificaciones que se puede dar a un estudiante. Sus compañeros eran músicos de la talla de Esperanza Spalding, Christian Scott o Hiromi. "Cuando estaba tocando en las cabinas de estudio, podías ver a un lado a un coreano que tocaba de escándalo y a otro lado a Hiromi, el nivel allí es altísimo".

De todas formas, Galiardo mantiene, con modestia, que la calificación es lo de menos. "Lo importante es la valía como músico, tocar con gente y disfrutar del trabajo".

De su vida en Berklee guarda muy buenos recuerdos. "Allí era todo jazz: tenía clases, tocaba con grupos, daba algún concierto y todas las noches había varios bolos a los que podía ir". En Estados Unidos asegura que hay mucha cultura musical, sobre todo en lo referente al jazz, ya que para ellos es su tradición cultural.

En el año 2003, durante el periodo de sus estudios en Berklee, hizo una gira en Japón. También ha estado de gira en otros muchos países, como Filipinas, Irlanda, Inglaterra o Francia. En Filipinas estuvo con un grupo de soul, con el que grabó un disco: Satya Project. La grabación de este proyecto duró tres años, ya que en el disco aparecen muchos artistas, orquestas, etc. Recuerda, risueño, sus actuaciones en Manila, donde estuvo en una isla paradisíaca que nunca podrá olvidar. En Estados Unidos ha tocado en varias ciudades, además de las audiciones de Berklee, donde, como público, asistía gente que sabía mucho de jazz.

El jazz es, probablemente, el estilo musical que permite una mayor libertad al intérprete, y esto es muy importante para desarrollar la creatividad. "La libertad que ofrece el jazz hace que nunca salga igual un tema aunque lo toques 100 veces, puesto que siempre haces algo diferente", señala.

Juan Galiardo sostiene que es una música que tiene que tener un balance perfecto entre pasión y técnica. "Un músico muy técnico pero que no sienta lo que toca es malo, al igual que el que siente pero no tiene destreza alguna", apunta.

Sus influencias musicales son variadas, y van desde Bach, quien fue el primer músico al que admiró, hasta McCoy Tyner, Herbie Hancock, Keith Jarrett, Bill Evans o John Coltrane.

"A mí no me gusta todo el jazz, sino que tengo mis preferencias. Oscar Peterson, Kenny Barron o Mulgrew Miller me gustan mucho, y algún día me gustaría montar un trío y tocar ese estilo". "De todas formas -añade- la variedad de géneros que ofrece el jazz, permite que tengas un gran abanico de opciones para elegir, tanto para tocar como para escuchar, y así aprendes continuamente".

Juan Galiardo ha tocado con músicos muy importantes a nivel internacional, como Jerry Bergonzi, Dave Santoro, Dick Oatts, Mark Whitfield, Darren Barrett, Joe Magnarlli, Mark Ledford, Andrea Michelutti o Kelly Sae.

Uno de los logros de Galiardo dentro de la provincia de Cádiz son las Jornadas de Jazz de Cádiz, que se han celebrado durante cinco años consecutivos, pero que este año, que iba a ser la sexta edición, no ha podido desarrollarse debido a la crisis económica. "Las jornadas siempre han tenido gran acogida. He disfrutado mucho en ellas, sobre todo cuando conseguí que viniera Kenny Barron, porque estuve tocando dos horas a solas con él tocando". Le enseñó un tema que compuso dedicado a él, que tituló como Kenny´s Mood. Para todo músico es un honor y un privilegio poder tocar con uno de sus mayores ídolos. Y él lo cumplió.

Respecto al Jazz en la provincia de Cádiz, y en concreto en el Campo de Gibraltar, comenta que hay mucha gente aficionada al jazz. En Cádiz, por ejemplo, asegura que había muchos músicos de jazz, incluso más que en Sevilla u otras provincias andaluzas. "Podría ser un buen empujón al jazz en la zona que se hiciera un festival con vocación de continuidad en la comarca, pero es difícil".

Galiardo anima a que la gente escuche jazz, "ya que es una música muy variada, muy buena, y que puede representar muchos estados de ánimo". También recomienda que los que quieran empezar a escuchar jazz lo hagan por autores y discos sencillos de escuchar, puesto que el jazz puede ser muy complicado. Así, sugiere que puede ser una buena idea escuchar baladas de Miles Davis o a Chet Baker, como introducción al jazz. Pero un disco que no dejará de escuchar es Blue Train, de John Coltrane.

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