Espacios vibrantes
Mapa de Músicas | Patricia Kopatchinskaja. Nuevo CD
El nuevo disco de la violinista moldava Patricia Kopatchinskaja nos pone en la pista de Márton Illés (Budapest, 1975), un compositor húngaro de vanguardia, discípulo de Wolfgang Rihm
La violinista Patricia Kopatchinskaja (Chisináu, Moldavia, 1977) es una de las artistas más fascinantes del escenario internacional. No solo por una técnica que desborda cualquier clasificación convencional, sino por una concepción de la música como acto integral, en el que pensamiento, cuerpo y escena resultan inseparables. Cada uno de sus proyectos discográficos es una toma de posición, una afirmación de riesgo, de curiosidad y de compromiso con la música como experiencia viva: programas clásicos, antiguos, modernos, sinfónicos, de cámara, vocales, de improvisación… Kopatchinskaja es capaz de pasar de un Vivaldi experimental con Il Giardino Armonico a afrontar la parte cantada del Pierrot lunaire. Tan ricamente. Bowed Spaces se inscribe plenamente en esa trayectoria y la prolonga con una radicalidad poco frecuente incluso para ella: un monográfico dedicado a la obra del compositor húngaro Márton Illés, concebido y desarrollado a lo largo de cuatro años de trabajo intensivo.
Porque Bowed Spaces es el resultado de un proceso prolongado de investigación compartida. Ensayos, pruebas técnicas, sesiones de grabación y un complejo trabajo de edición conforman un proyecto que exige una escucha atenta y una disponibilidad poco habitual por parte del oyente. Kopatchinskaja no aparece aquí como solista invitada, sino como motor creativo, como la intérprete para la que se han escrito varias de las obras y catalizadora de un lenguaje que necesita del cuerpo, del gesto y de una presencia casi teatral para desplegarse plenamente.
Márton Illés (Budapest, 1975) es un compositor todavía escasamente difundido fuera de los circuitos especializados, pese a contar con un reconocimiento sólido en el ámbito centroeuropeo. Formado inicialmente en Hungría y más tarde en Basilea y Karlsruhe, donde estudió composición con Detlev Müller-Siemens y Wolfgang Rihm, Illés ha construido un lenguaje singular, ajeno tanto a las modas estéticas como a los dogmas académicos. Su música no se articula en torno a sistemas cerrados, sino a procesos energéticos: tensiones, fricciones, densidades y relaciones de fuerza que se despliegan en el tiempo y en el espacio.
El propio título del álbum remite a una noción central en su pensamiento compositivo: el espacio (tér), entendido no como mero contenedor acústico, sino como campo de fuerzas perceptivas. Illés observa el cuerpo humano –sus reflejos, impulsos, contracciones, estados de tensión y relajación– y traduce esos procesos psicofísicos en materiales sonoros de extrema precisión. La música se convierte así en una forma de cartografía: líneas, texturas y volúmenes que el oyente percibe casi de manera táctil, liberados de jerarquías armónicas tradicionales y de cualquier retórica expresiva heredada.
El disco reúne seis obras que dialogan entre sí desde distintas perspectivas instrumentales. Tres de ellas son partituras de gran formato para solista y orquesta de cámara. Vont-tér, concierto para violín compuesto en 2020 para Kopatchinskaja, abre el programa con una escritura llevada al límite de la abstracción gestual. El violín rehúye deliberadamente el sonido pleno y cantabile asociado a la tradición concertante y se adentra en un territorio de fricciones, ataques quebrados y tensiones microscópicas. Kopatchinskaja convierte cada gesto en un acontecimiento físico, dotado de color, peso y dirección, sostenido por una Orquesta de Cámara de Múnich que, bajo la dirección de Clemens Schuldt, es reducida a una transparencia casi quirúrgica.
En Rajzok I, obra para orquesta de cuerdas, Illés lleva aún más lejos su exploración del timbre mediante una scordatura total: cada una de los veinticuatro instrumentos de cuerda está afinado de forma diferente, generando campos microtonales inestables y espectros armónicos de una riqueza inusual. El resultado es un sonido denso, cargado de una intensidad casi obsesiva, que alcanza uno de sus puntos culminantes en la evocación fragmentaria de una canción popular húngara. La pieza exige una precisión logística y una calidad interpretativa extremas, asumidas aquí con notable compromiso por la orquesta muniquesa.
El tercer gran eje del álbum es Sírt-tér, concierto para violonchelo y orquesta de cámara, interpretado por Nicolas Altstaedt bajo la dirección de Bas Wiegers. El título –un “espacio del llanto” o “espacio ya llorado”– define con claridad la intención de una obra que se enfrenta al dolor sin mediaciones estéticas. Illés subvierte conscientemente la tradición del violonchelo lírico para extraer del instrumento registros de gemido, lamento y exclamación casi animal. Altstaedt, intérprete de enorme inteligencia musical y profundidad expresiva, encarna este discurso con una intensidad visceral, evitando cualquier tentación de embellecimiento y apostando por una comunicación directa, casi incómoda, de la experiencia humana del sufrimiento.
Intercaladas entre estas obras de gran formato aparecen las skEtch 1, 2 y 3 para violín y electrónica en tiempo real, realizadas en estrecha colaboración con el SWR Experimentalstudio, es decir el estudio de electrónica de la Radio del Suroeste de Alemania, hoy en Friburgo y tan vinculado en sus orígenes a Stockhausen y el Festival de Donaueschingen. La electrónica es en estas obras prolongación orgánica del instrumento acústico. Retardos temporales, granulaciones y sistemas de repetición flexible multiplican el gesto del violín sin borrar su identidad física. El resultado es un instrumento expandido, un superviolín que respira, se transforma y genera texturas de gran complejidad interna, siempre bajo el control expresivo de la intérprete.
En su conjunto, Bowed Spaces no es un disco destinado a una escucha superficial ni a un consumo inmediato. Es un proyecto que exige tiempo, atención y disponibilidad perceptiva, pero que recompensa al oyente con una experiencia sonora de rara coherencia y profundidad. Al mismo tiempo, funciona como una carta de presentación contundente de Márton Illés como uno de los compositores más personales de su generación y como una nueva confirmación del papel de Patricia Kopatchinskaja no solo como intérprete excepcional, sino como agente creativo capaz de abrir espacios reales para la música de nuestro tiempo.
La ficha
BOWED SPACES
Márton Illés (1975)
1. Vont-tér, para violín y orquesta de cámara [2020]
2. skEtch 1, para violín y Live Electronics [2023]
3. Rajzok I, para orquesta de cuerda [2010]
4. skEtch 2, para violín y Live Electronics [2023]
5. Sírt-tér, para violonchelo y orquesta de cámara [2024]
6. skEtch 3, para violín y Live Electronics [2023]
Patricia Kopatchinskaja, violín (1, 2, 4, 6)
Nicolas Altstaedt, violonchelo (5)
Münchener Kammerorchester (1, 3, 5)
Clemens Schuldt, director (1, 3)
Bas Wiegers, director (5)
SWR Experimentalstudio (2, 4, 6)
Alpha
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