Cultura

Películas avaladas por una carrera internacional exitosa llegan a Tarifa

  • La sección oficial del FCAT acoge el pase de la mozambiqueña 'El último vuelo del flamenco', presentada en Cannes, y las etíopes 'Atletu', vista en Rotterdam, y 'Teza', ganadora del mejor festival que se celebra en África

Dos películas etíopes y una mozambiqueña, las tres en la sección de largometrajes a concurso, fueron proyectadas ayer en la tercera jornada del Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT). Son tres películas muy distintas, pero las tres de mucha calidad.

Con la presencia de su director, el mozambiqueño Joao Ribeiro, se vio en La Ranita El último vuelo del flamenco. Es una película que se acaba de estrenar en Cannes y que en Tarifa se exhibió por primera vez en España, país que ha participado en su producción. Tiene ese tono de realismo mágico de origen latinoamericano que en África se potencia. En un pueblo mozambiqueño, los cascos azules de la ONU trabajan para mantener la paz después de años de guerra civil. Cinco explosiones acaban con cinco soldados, de los que sólo quedan intactos sus genitales y sus cascos. Para investigar lo ocurrido, llega al pueblo un teniente italiano que emprende una investigación para esclarecer el misterio y no tarda en aprender que no todo es lo que parece.

Un tono diferente tienen las películas etíopes. Atletu, de Davey Frankel y Rasselas Lakew, es un largo de ficción pero con tono de documental en el que se narra la historia de Abebe Bikila, aquel legendario corredor de maratón que, descalzo, ganó dos Olimpiadas, en Roma 1960 y en Tokio 1964. Lakew, de madre etíope y padre estadounidense, también hace el papel protagonista. Él está en Tarifa promocionando la película, como antes hiciera en el festival de Rotterdam.

Teza, la otra cinta etíope, del director Haile Gerima, habla de una generación de profesionales e intelectuales etíopes y su recorrido vital e ideológico desde su juventud en los años setenta a la actualidad. Esta película ganó el último Festival de Cine Panafricano en Burkina Faso, el certamen más importante del continente vecino.

La sección de documentales, por su parte, tuvo ayer dos producciones senegalesas, ambas sobre la emigración, proyectadas en el colegio Guzmán el Bueno. La primera de ellas se titula ¿Ha abandonado Dios a África? La dirige Musa Dieng Kala, que parte del hallazgo en el aeropuerto de Bruselas, en 1999, de dos adolescentes guineanos muertos en el tren de aterrizaje de un avión procedente de Conakry. El segundo fue Las lágrimas de la emigración, de Alassane Diago, un joven cineasta que rememora la historia de su propia familia cuando entrevista a su madre, abandonada hace 20 años por su marido, que se marchó a Europa y nunca más se supo de él.

También sobre las migraciones habla un documental que no entra en concurso: Bab Sebta (La puerta de Ceuta). Es un film hecho por dos cineastas portugueses, Pedro Pinho y Frederico Lobo, que recorren cuatro ciudades africanas para entrevistar a otros tantos viajeros que quieren llegar y traspasar esa puerta. La puerta que da paso al sueño europeo o que se cierra y encierra la realidad africana.

En la sección de cortos a concursos se vieron ayer Rojo, de Gopalen Chellapermal, un cortometraje sobre el mestizaje en las Islas Mauricio; Lezare, del etíope Zelalem Woldemariam, que habla sobre la pobreza, un niño y su despertar a la vida de adultos; y El infierno, del sudafricano Mark Jackson, que parte de un accidente en una carretera desolada, en el que un hombre atropella a otro que aparece de la nada.

También ayer se exhibieron las dos primeras películas de La diáspora africana en Cuba, sección no competitiva: Historia de un ballet, de José Massip, y El otro Francisco, de Sergio Giral. Igualmente comenzaron las proyecciones nocturnas al aire libre. En la plaza de la Huerta del Rey se vio Historias de Marrabenta. Es una película sobre el descubrimiento que un grupo de jóvenes músicos mozambiqueños hace del folklore de su país, la marrabenta, a través de su unión con un grupo tradicional que lleva 50 años cantando y contando con gracia y tristeza los temas eternos de la vida cotidiana.

Las jornadas sobre la independencia africana continuaron ayer. Hoy terminarán en la galería Silos con el estudio de tres casos concretos, los de Argelia, Congo y Angola.

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