Cultura

El escultor navarro Ángel Bados logra por mayoría el Premio Nacional de Artes Plásticas

  • El también teórico y pedagogo estuvo al frente junto a Badiola de los cursos de Arteleku

'Sin título' (2011) de Bados. 'Sin título' (2011) de Bados.

'Sin título' (2011) de Bados. / moisés pérez albéniz

El escultor navarro Ángel Bados Iparraguirre (1945) obtuvo ayer el Premio Nacional de Artes Plásticas 2018, dotado con 30.000 euros y que concede el Ministerio de Cultura y Deporte, por su trayectoria "coherente y de excelente calidad" y su capacidad de conjugar "tradición e innovación". El jurado, que tomó su decisión por mayoría, reconoció también "sus relevantes aportaciones a la teoría y la enseñanza artística". Bados (Olazagutía) estuvo al frente, junto a Txomin Badiola, de los cursos de escultura de Arteleku (1994-1998) en los que lograron dirigir y potenciar la obra de muchos artistas del País Vasco como Itziar Okariz, Jon Mikel Euba, Ana Laura Aláez o Sergio Prego, entre otros. Tras estudiar en Madrid y su paso como profesor por Pamplona, donde realizó, en 1975, su primera exposición individual, a su llegada a Bilbao, donde reside, conectó con Txomin Badiola, Juan Luis Moraza, Marisa Fernández y Pello Irazu con los que comparte conceptos ligados, por ejemplo, a aspectos tradicionales locales. Su obra forma parte de las colecciones de la Fundación la Caixa, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), Fundación Juan March, Fundación ICO, el Museo Reina Sofía o el Bellas Artes de Bilbao.

"Uno trabaja por amor al arte y esa tarea no tiene límites, no se espera una recompensa", explicó Bados, cuyo trabajo integra el arte conceptual con el minimalismo o el arte povera, tras conocer que había sido galardonado. Y aunque añadió que no se trabaja a la espera de ninguna recompensa, sí asume que esto es algo contradictorio porque "la tensión que se genera en el trabajo muchas veces se escapa a aquello que quieres alcanzar y es el otro el que tiene que verificar fuera de ti lo que ha sucedido". Escultor, teórico y pedagogo, quiere seguir "trabajando con calma" y asume que todos los premios "tienen algo de injusto y hay que admitirlo y en estos momentos me acuerdo de las personas cercanas que ya no están y se lo hubieran merecido", añadió.

Moises Pérez Álbeniz, el director de la galería madrileña donde suele exponer, subrayó "la tremenda trayectoria y el trabajo serio y constante" de Bados. "Es muy conceptual, sus últimos trabajos son con madera, cartón y material povera, con telas, piedras, vidreos, cristal...", precisó Pérez Álbeniz. Su trabajo, añadió, está enmarcado dentro del grupo de la "nueva escultura vasca" y sus referentes artísticos se encuentran en el pensamiento y la obra de Joseph Beuys y Jorge Oteiza.

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