Tesla dejará de fabricar sus modelos más grandes y costosos, los Model S y X
Producción
A finales del segundo trimestre de este año Tesla dejará de producir en su planta de Fremont (California) los dos modelos más lujosos de su gama, los Model S y Model X. En su lugar, pasará a fabricar en ella robots humanoides y automóviles autónomos, como parte de su reorientación hacia la robótica y el uso de la Inteligencia Artificial.
Tesla amplía su oferta del Model Y con una versión de la de mayor autonomía y menos equipada
Tesla pondrá fin a la producción de sus dos modelos de lujo, el Model S y el Model X, en la planta de Fremont a finales del segundo trimestre de este año. La decisión fue comunicada por el CEO de la compañía, Elon Musk, durante la presentación de los resultados financieros más recientes, en los que detalló que el espacio actualmente dedicado a estos vehículos será reconvertido para la fabricación de robots humanoides Optimus, un proyecto que Tesla considera clave para su futuro. Tesla espera fabricar hasta un millón de unidades de estos robots al año.
Los modelos S y X, pilares en la línea de productos de Tesla desde 2012 y 2015 respectivamente, han perdido protagonismo comercial -apenas se vendieron 50 mil unidades en todo el mundo- frente a los modelos de mayor volumen como el Model 3 y el Model Y, que continúan siendo los más vendidos y por ejemplo, el año pasado sumaron 1,6 millones de unidades.
La reorientación hacia la robótica también respondería a la necesidad de abrir otros frentes antes el impulso de fabricantes de coches eléctricos como BYD, quien ya ha superado a Tesla en las ventas de este tipo de automóviles.
La empresa de Musk también planea incrementar sus inversiones de capital a más de 20.000 millones de dólares este año para respaldar esa producción de robots, vehículos autónomos como el Cybercab robotaxi y otras tecnologías emergentes.
Celdas reservadas para el Cybertruck llegarán a los Model Y
Por otro lado, Tesla también ha tomado la decisión de volver a equipar a algunos de sus Model Y -la marca no ha señalado a cuales- con sus propias celdas de batería 4680, dos años después de haber suspendido su uso. La medida, según la empresa, busca reforzar su suministro ante desafíos logísticos globales vinculados a barreras comerciales y aranceles, ofreciendo una nueva vía de suministro para sortear estos riesgos.
El informe también destaca el esperado progreso en 2026 de la producción doméstica de baterías tanto en sus gigafactoría de Texas como en la de Nevada.
Las celdas 4680, presentadas por Tesla en 2020 con la promesa de reducir costes y aumentar la eficiencia energética de sus vehículos, se introdujeron inicialmente en algunas variantes del Model Y. Sin embargo, la producción para estos modelos fue interrumpida cuando la empresa decidió destinar su limitada fabricación de celdas al Cybertruck, un modelo del que las primeras entregas se hicieron a finales de 2023 y que no ha alcanzado los niveles de ventas previstos, con lo que habría un importante remanente de esas celdas sin uso que ahora llegan al Model Y.
Desde hace dos años, los vehículos de mayor volumen de Tesla, los Model Y y Model 3, han dependido de celdas más convencionales como las 2170 de proveedores externos o de formato LFP.
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