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Isla Verde queda a la espera

  • El concurso de la nueva terminal acaba desierto ante las incertidumbres en torno a la estiba

  • Una adjudicación directa, la ampliación de TTIA y otro concurso, opciones a partir de ahora

Vista aérea del Puerto de Algeciras, con los terrenos de la fase B de Isla Verde Exterior visibles junto a la terminal de TTIA. Vista aérea del Puerto de Algeciras, con los terrenos de la fase B de Isla Verde Exterior visibles junto a la terminal de TTIA.

Vista aérea del Puerto de Algeciras, con los terrenos de la fase B de Isla Verde Exterior visibles junto a la terminal de TTIA. / e.s.

La tercera terminal de contenedores del Puerto de Algeciras tendrá que esperar. Después de varias prórrogas, el concurso internacional para la construcción y explotación de la terminal en la fase B de Isla Verde Exterior ha quedado desierto y la Autoridad Portuaria ha decidido no seguir ampliando el plazo hasta que no se resuelvan las incertidumbres que están bloqueando este desarrollo portuario.

El Puerto sacó a concurso los terrenos de la fase B en agosto de 2016. Ofertaba una concesión por 50 años sobre 305.150 metros cuadrados de terreno a los cuales dan servicio 680 metros actuales del denominado Muelle Este, que continuarán hacia el Sur con otros 130 metros adicionales. El canon anual de ocupación sería de 1,74 millones de euros, a los que habría que sumar una tasa por la actividad registrada.

El objetivo de ese suelo es poner en marcha una terminal de contenedores que podría ser abierta, dedicada al uso particular o combinada. El tráfico mínimo sería de 400.000 TEUs al quinto año desde el inicio de la explotación.

La oferta parecía atractiva. Pero se encontró de lleno con un momento complicado en el Puerto de Algeciras, comenzando por la quiebra al tiempo de la convocatoria de la empresa Hanjin Shipping, titular de Total Terminal International Algeciras (TTIA), situada en los terrenos adyacentes a los del concurso. La incógnita abierta sobre el futuro de esta terminal no lo favoreció, ya que las posibles empresas interesadas desconocían quiénes serían sus vecinos. La duda se prolongó en el tiempo, ya que aunque se anunció la compra por parte de la empresa Hyundai Merchant Marine (HMM), no ha sido hasta hace poco cuando se ha culminado el proceso de venta.

A primeros de 2017 llegaba otro motivo, el principal, del retraso del procedimiento: la crisis de la estiba. Tras años esperando una reforma del sector por incumplir la legislación europa el Gobierno central lanzó un decreto ley que puso a los estibadores en pie de guerra. Los paros y movilizaciones acabaron finalmente con un acuerdo entre la mayor parte de la patronal y los sindicatos, pero el cisma aún no se ha cerrado. El retraso en el reglamento que tiene que elaborar el Ejecutivo para regular definitivamente el sector pesa sobre las negociaciones de los convenios de la estiba, aún abiertas. Y pese a que las negociaciones entre empresarios y sindicatos a nivel local están avanzadas, no suponen un marco de referencia suficiente para poder garantizar la rentabilidad de las inversiones del nuevo proyecto.

Al menos, así lo han transmitido al Puerto las empresas interesadas. Porque hay varias que han contactado con la Autoridad Portuaria interesándose por el proceso. "Hasta que la situación no se aclare nadie quiere comprometerse", explica Manuel Morón, que reitera la necesidad de alcanzar un acuerdo pronto. "En este proyecto es necesaria mucha inversión y las empresas necesitan rentabilizarla, ahí todos debemos hacer un esfuerzo para hacer atractivo el Puerto de Algeciras".

A partir de ahora, la normativa portuaria ofrece tres opciones para desbloquear la concesión de la terminal. En primer lugar, al haber quedado desierto el concurso, el Puerto puede hacer una adjudicación directa durante un año, siempre que las condiciones no sean inferiores a las recogidas en el pliego del concurso. Otra opción sería que la terminalista TTIA pidiese una ampliación de su concesión, algo que sería posible puesto que ya desarrolla una actividad adyacente. De hecho, así se ha ido ampliando la terminal de APM. Y una tercera opción sería una nueva convocatoria del concurso, que se ve lejana en el tiempo hasta que no se despejen las dudas existentes.

Algo que no puede tardar demasiado, advierte Morón. "Hay mucha competencia en el Estrecho", recordaba ayer, apuntando a la ampliación del Puerto de Tánger pero también a Sines. Y frente a ellos "no nos sirve simplemente ser los más baratos de España". Es necesario ser atractivos económicamente hablando pero también es fundamental "la estabilidad y fiabilidad". Y tampoco es baladí para el crecimiento del Puerto la conexión ferroviaria, recuerda Morón, puesto que sin ella no puede desarrollarse el tráfico import/export.

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