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Coronavirus

La Línea, conmocionada por la muerte del inspector de la Policía Nacional Sebastián Sabariego por coronavirus

  • El linense, inspector de la Científica de Málaga, ha fallecido tras luchar desde el pasado 25 de marzo en la UCI contra el Covid-19

  • Sus hijos expresan su deseo de depositar sus cenizas en la ciudad

Sebastián Sabariego, de gala, en un acto de la Policía en Málaga. Sebastián Sabariego, de gala, en un acto de la Policía en Málaga.

Sebastián Sabariego, de gala, en un acto de la Policía en Málaga.

El linense Sebastián Sabariego, inspector de la Policía Nacional de Málaga de 54 años, ha fallecido en su lucha contra el coronavirus. Es el primer agente de este cuerpo que pierde la vida en Málaga por esta enfermedad y ha conmocionado a toda la plantilla porque era una persona muy querida desde el punto de vista personal y muy respetada profesionalmente.

La muerte de Sebas, como era conocido, también ha sido llorada en La Línea, donde el alcalde, Juan Franco, ha expresado el pesar municipal y el dolor compartido por los muchos amigos del linense. En la tarde de este jueves, el regidor linense ha hablado con sus hijos, que le han expresado su deseo de depositar las cenizas de su padre en La Línea.

Sabariego era actualmente inspector en el grupo de inspecciones oculares de la Brigada Provincial de la Policía Científica de Málaga y, a lo largo de las tres últimas décadas, desempeñó su labor con gran profesionalidad en homicidios o en Científica, donde ha pasado por balística, reseñas e inspecciones oculares.

"Era un compañero excepcional. Nos ha marcado mucho a todos porque era de esas personas que te daba buenos consejos tanto profesionales como de la vida y era uno de esos jefes que daba la cara por ti", explica a este diario uno de los miembros de su equipo en la científica. "Creaba siempre muy buen ambiente en el trabajo y los policías nos apoyábamos mucho en él", añade.

El dolor es grande tanto entre sus compañeros de departamento como en otras secciones. Sabariego, que padecía hipertensión, ingresó en la UCI el pasado 25 de marzo y sus compañeros y amigos han estado casi un mes pendientes y preocupados por su evolución, hasta que ha habido el desenlace que nadie quería.

Sus compañeros han hecho un minuto de silencio en el hospital y en la comisaría y una comitiva de traslado del féretro desde El Ángel hasta Parcemasa

Esta mañana, al conocer la noticia de su fallecimiento, numerosos agentes se han desplazado al Hospital El Ángel, donde estaba ingresado, han hecho allí un minuto de silencio y han dispuesto una comitiva de vehículos policiales que ha acompañado el traslado del féretro desde el centro hospitalario hasta Parcemasa. En el patio central de la comisaría provincial de Málaga, situada a escasos metros de El Ángel, también se ha guardado un minuto de silencio a las 12:00.

Sus compañeros destacan que el trabajo realizado por Sabariego ha permitido resolver numerosos homicidios, atracos o robos con fuerza en Málaga y la Costa del Sol y lamentan profundamente su pérdida. Sebas, como le llamaban en el Cuerpo, tiene un hijo y una hija, de 22 y 18 años, y el hijo ya ha mostrado su deseo de ser también policía nacional para poder seguir los pasos de su padre.

La Policía Nacional, a través de un comunicado de prensa, ha detallado que Sabariego nació en Sevilla e inició su carrera profesional en el cuerpo en 1987, siendo Cataluña su primer destino. Cuatro años más tarde, en 1991, fue trasladado a Málaga a la Brigada de Policía Científica. Desde 1996 fue aumentando su categoría hasta conseguir ser inspector en 2013 como especialista superior en la científica. A lo largo de su trayectoria ha sido distinguido con una cruz al mérito policial con distintivo blanco y con casi un centenar de felicitaciones públicas.

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