La Línea

La Diputación cierra la residencia de mayores por su estado "indigno"

  • Sus 26 usuarios serán alojados en el centro de Asansull, que también asumirá a los 50 empleados

  • Las obras del geriátrico, que se especializará en grandes dependientes, empezarán este año

La residencia de ancianos de La Línea. La residencia de ancianos de La Línea.

La residencia de ancianos de La Línea. / a. carrasco

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La Diputación de Cádiz cerrará la residencia de mayores a finales de este mes para reformar el edificio y adaptarlo como centro de atención a grandes dependientes. Los 26 usuarios de estas instalaciones serán realojados en nuevo centro integral de atención a personas mayores de Asansull María Luisa Escribano, situado en la calle Carboneros, y los 50 trabajadores de la residencia también serán absorbidos por Asansull, según informó ayer a Europa Sur la presidenta de la Diputación, Irene García (PSOE).

La responsable de la administración provincial recalcó que esta decisión se ha tomado debido a la "indigna situación" que presenta el edificio, en el que los propios trabajadores solicitaban una serie de mejoras para poder prestar un servicio más adecuado a los usuarios. La decisión de cerrar la residencia causó un profundo malestar entre la plantilla de trabajadores, que ayer aún no tenían claro cuál será su futuro, y de los residentes y sus familiares. También en la sociedad linense, que entiende que pierde un recurso público fundamental después de 30 años de funcionamiento.

La presidenta de la Diputación indicó a este diario que no entendía el revuelo que se originó después de que la diputada de Igualdad y Bienestar Social, Isabel Armario, junto con el diputado de Función Pública, Fran González, se reunieran en La Línea con representantes de la plantilla de trabajadores de la residencia y les explicaran estos planes "para poder prestar los servicios asistenciales con las mayores garantías". "Ya habíamos negociado con el Ayuntamiento que adoptaríamos esta medida porque las condiciones del edificio son indignas. Hemos realizado encuestas a los usuarios y a sus familiares para que valoraran las condiciones del servicio. En general están contentos con el servicio que se presta por parte de los trabajadores, pero las condiciones del edificio son indignas y, por consenso con el Ayuntamiento, hemos decidido reformar la residencia para ampliar su aforo y atender ahí a grandes dependientes, con independencia de que también se pueda alojar a mayores con un menor grado de dependencia", explicó García.

Isabel Armario informó ayer a los representantes de los trabajadores del acuerdo alcanzado con la asociación Asansull para encomendar a esta entidad la prestación de estos servicios "bajo la premisa de alcanzar los máximos estándares de calidad en la atención de estas personas". Al respecto la presidenta de la Diputación agregó que los 50 trabajadores serán asumidos también por Asansull. "Sus contratos están garantizados y no pierden nada", afirmó.

La Diputación considera que ésta es la "mejor y más realista solución posible" a un problema enquistado durante años, y reitera que aúna tres ventajas principales: "Por un lado, la garantía firme de que se van a mantener todos los puestos de trabajo de la actual residencia; en segundo lugar, la mejora del servicio que se presta, con una ampliación de hasta las 34 plazas, y el aval de calidad que representa la asociación Asansull por la solvencia demostrada en su trayectoria y su capacidad de ser fuente generadora de empleo en toda la comarca; y por último, la futura creación de un nuevo servicio para la comarca consistente en un centro específico de atención a grandes dependientes, en respuesta a una demanda histórica".

El traslado de los residentes se efectuará antes de que finalice este mes, mientras que el proyecto de remodelación del actual edificio ya está siendo redactado con el objetivo de que la reforma pueda comenzar este mismo año. "Creo que hemos sido ágiles con esta decisión, que reafirma nuestra apuesta firme por dar cumplimiento a la ley de dependencia", indicó García, que también lamentó las críticas recibidas por parte del expresidente de la Diputación, el popular José Loaiza, que ayer estuvo en La Línea para denunciar el cierre de estas instalaciones. "Estoy sorprendida por las declaraciones del PP y de Loaiza porque su hoja de servicios con respecto a la residencia está en blanco. Esta decisión la hemos tomado de la mano del Ayuntamiento".

García incidió en su sorpresa por la reacción que provocó esta decisión. "No entiendo todo el escándalo, estaba todo previsto desde hace tiempo. Este fin de semana tenemos visitas programadas de usuarios y familiares a las instalaciones de Asansull y van a poder ver que están perfectas", explicó.

Isabel Armario, por su parte, trasladó un mensaje de tranquilidad a la plantilla, que será "reubicada y mantendrá sus derechos". Como García, Armario indicó que el Ayuntamiento de La Línea ha tenido conocimiento de la medida adoptada y de las diferentes alternativas que se han barajado, y que la decisión se ha tomado con la intención "de ser lo más adecuada para los intereses de la ciudadanía y el Consistorio linense".

La Diputación explicó que el traslado de los residentes a las instalaciones de Asansull supondrá la ampliación del número de plazas a 34, ocho más de los que se atienden en el actual edificio. "Las personas serán atendidas ahora en la Residencia de Asansull, de reciente construcción, en La Línea, cuyas condiciones mejoran las del edificio donde ahora son atendidas. La actual residencia necesita de varias reformas, lo que obliga a su cierre para la puesta en marcha del centro especializado en grandes dependientes". La diputada mantuvo un encuentro con familiares de las personas residentes para explicarles las nuevas condiciones en que serán atendidas y les informó del plazo en que esperan que ya estén acomodadas en las nuevas instalaciones, que se espera sea el más breve posible. La previsión es que el traslado se haya hecho efectivo antes de que finalice marzo.

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