Enciclopedia de la LÍNEA

Alcaldes en la primera mitad del siglo XX (VII)

  • TOMO iXEl noveno volumen de la Enciclopedia de La Línea desgrana los altos cargos vinculados a la ciudad entre 1870 hasta 2013

La Corporación municipal presidida por Andrés Viñas. La Corporación municipal presidida por Andrés Viñas.

La Corporación municipal presidida por Andrés Viñas. / .

En La Línea de la Concepción, desde 1870, en que esta barriada se segrega de la ciudad de San Roque, hasta 2013, se han sucedido un total de 75 alcaldes, que han sido 74 hombres y una alcaldesa, María Gemma Araujo Morales. Algunos de estos alcaldes han repetido en el cargo, por lo que en realidad no ha sido este el número de personas que han regido el municipio linense, sino algo menor.

JOSÉ MARÍA BONELO URQUIZA (15/10/1925 - 7/10/1927)

Presentada renuncia de sus cargos de alcalde y concejal por García Sáenz-Diente, fundada en razones de salud y admitida por la Corporación municipal el 15 de octubre de 1925, tras una amplia discusión es elegido alcalde por mayoría de votos el concejal José María Bonelo Urquiza. El día 7 de octubre de 1927 presenta su dimisión al cargo. Estuvo de alcalde casi dos años. En concreto, un año, once meses y veintitrés días.

El Ayuntamiento presidido por Bonelo estuvo compuesto por: José María Bonelo Urquiza, Andrés Viñas García, Ildefonso Gutiérrez Dueñas, Alberto Vázquez Cano, Vicente García Alonso, Domingo López Jiménez, Juan Ramos Gómez, Francisco García Carrillo, Antonio Navarro Sagalerva, José Macías Gil, Rafael Merino Angulo, Antonio Rubiales Cobeñas, Benito Angiano Escolar, Manuel Ordóñez Anillo, Rafael Valdivia Aguayo, Salvador Mosé Moreno, Rogelio Albalá Márquez, Modesto Gómez García, José Barea Salcedo y Francisco de Asís Cerón Bohórquez.

He aquí algunos eventos ocurridos en aquel tiempo:

9 de junio de 1926.- José Cruz Herrera es nombrado por el Ayuntamiento Hijo ilustre, preclaro y predilecto de La Línea.

18 de julio de 1926.- Muere el padre Arnaiz.

4 de marzo de 1927.- Se inaugura el servicio telefónico entre La Línea y Gibraltar.

15 de abril de 1927.- Fallece Luis Ramírez Galuzo, uno de los artífices de la segregación de La Línea del municipio de San Roque y alcalde de la ciudad en cuatro ocasiones.

8 de mayo de 1927.- El Ayuntamiento organiza festejos con motivo del 25 aniversario de la coronación de Su Majestad el rey Alfonso XIII.

7 de junio de 1927.- Cedidos los terrenos situados en los alrededores de la Comandancia, las banquetas de Santa Bárbara y la calle Vista Hermosa (Avenida de la Banqueta).

ANDRÉS VIÑAS GARCÍA (7/10/1927 - 24/3/1930)

Siendo primer teniente de alcalde, es elegido alcalde por mayoría absoluta de votos en sesión extraordinaria de la Corporación municipal, celebrada el 7 de octubre de 1927, con ocasión de procederse a la constitución del nuevo Ayuntamiento y provisión de aquel cargo, por dimisión presentada por su titular, Bonelo Urquiza. El cese se produce el día 24 de octubre de 1930.

La Corporación municipal estuvo formada por: Andrés Viñas García, Francisco Ramos Fernández de Córdoba, Francisco García Carrillo, Rafael Valdivia Aguayo, Leopoldo Pérez Maffé, Francisco Vera Carrasco, Guillermo González López, Miguel García Ramírez, José Acedo del Olmo, José Barea Salcedo, Agustín Martín González, Mariano J. Ortega García, Cándido Vegazo Moreno, Francisco Candil del Río, Antonio Rubiales Cobeña, Emilio Gómez Montejo, Manuel Antequera Montaño, Gustavo Prieto Muñoz, Juan Vázquez Arabal, Gabriel Moreno Romero, Juan José Duarte Montero, Juan Segura Grela, Enrique García López, Antonio de la Cámara Martínez, Andrés Traverso García, Rafael Merino Angulo, José Gallego Vilches, Eduardo Ayala Almansa.

Su gestión municipal fue admirable, realizando importantes mejoras para la salud y bienestar de sus conciudadanos. Consiguió fuertes préstamos del Banco de Crédito Local de España, y contrató las obras de alcantarillado y la pavimentación de las principales calles de la ciudad, mediante un novedoso sistema asfáltico.

Para las obras de alcantarillado se tuvieron que superar problemas técnicos considerados casi insolubles, debido a la poca altitud de nuestra zona urbana en relación con el nivel del mar. El éxito fue tal que desde Valencia se nos pidieron datos de nuestro alcantarillado para utilizarlo en el saneamiento de una zona baja de la capital levantina.

Aparte de esta destacada actuación administrativa, debemos resaltar su actuación con motivo de los dolorosos sucesos de la Aduana, en 1928, que llevaron el luto a dos modestos hogares linenses.

SUCESOS DE LA ADUANA

Los trabajadores de Gibraltar, cuando volvían a casa, solían traer para sus hogares algunos artículos de primera necesidad, cosa que aunque rozando la ilegalidad siempre había sido permitida. Pero aquella tarde del 6 de marzo de 1928 los carabineros que se encontraban en la Aduana no se los dejaron pasar.

Los trabajadores, al verse privados de lo que se les permitía todos los días, se sintieron indignados. La tensión creció, hasta que una piedra fue lanzada contra los carabineros, y estos, ni cortos ni perezosos, comenzaron a disparar contra la multitud. Pasado un momento, en el suelo yacían dos trabajadores muertos y varios heridos.

La reacción de los linenses no se hizo esperar. Todo el pueblo acudió al sepelio de las víctimas en prueba de solidaridad. Después del sepelio, en una multitudinaria manifestación de duelo, el pueblo acompañó a su alcalde, esa tarde Andrés Viñas, hasta el palacio municipal, y desde el balcón pronunció palabras conmovedoras y prometió luchar por conseguir para La Línea el respeto y la justicia a la que teníamos derecho. Una comisión partió hacia Madrid, donde fue recibida por el general Primo de Rivera, quien prometió estudiar las peticiones allí formuladas.

El regreso de la comisión fue una impresionante manifestación de emoción popular y entusiasmo a lo largo de los catorce kilómetros que separaban la Estación de San Roque de La Línea.

Coches de caballos, autobuses, automóviles particulares y públicos, incluso los camiones y coches de caballos que hacían el servicio de pasajeros entre La Línea y Gibraltar dejaron de prestar servicio para transportar gratuitamente a todos los que quisieran participar en el acontecimiento, formando una impresionante comitiva.

La efusión del pueblo alcanzó su clímax cuando los vehículos que traían al señor Viñas se detuvieron en la entrada del palacio municipal. Un verdadero acto de emocionada afirmación de un pueblo, bueno, noble y generoso, que sabe sobreponerse a sus dolores y lucha en pro de la justicia.

La solución no se hizo esperar, y el Gobierno de Madrid otorgó a los habitantes de La Línea que trabajasen en Gibraltar el derecho a introducir, libre de impuestos, determinada cantidad de artículos de consumo doméstico, dándoles un carnet con cupones recortables, en el cual se especificaban los artículos que eran objeto de franquicia arancelaria.

Andrés Viñas fue un hombre de fuertes convicciones religiosas, lo que le llevó a la construcción de una capilla en la barriada de la Colonia, hecho por el que se produjeron fricciones con el cura párroco Juan Rodríguez Cantizano.

Estos son algunos de los acontecimientos que ocurrieron durante el mandato como alcalde de La Línea de Andrés Viñas:

21 de marzo de 1928.- Se contribuye a suscripción en homenaje nacional que ha de tributarse a los Hermanos Álvarez Quintero, rotulándose una calle linense con su nombre.

20 de octubre de 1928.- La ciudad se consagra al Sagrado Corazón de Jesús.

6 de febrero de 1929.- El Ayuntamiento expresa el sentimiento por el fallecimiento de la Reina María Cristina.

21 de marzo de 1929.- Firmada la compra de la Plaza de Toros.

17 de julio de 1929.- En la Velada, que tuvo lugar entre el 17 y el 25 de julio, se incluye la Cabalgata del sábado. Es la primera vez que se tiene constancia de este evento.

21 de diciembre de 1929.- Comienzan las obras de saneamiento en la ciudad.

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