Verdemar denuncia que el Tratado sobre Gibraltar fulmina la protección de 25.000 hectáreas de la Red Natura 2000

Material de cantera para los rellenos en Gibraltar.
Material de cantera para los rellenos en Gibraltar.

El grupo ecologista Verdemar-Ecologistas en Acción ha denunciado este viernes que el Tratado sobre Gibraltar supondrá, en la práctica, una "desprotección efectiva" de unas 25.000 hectáreas de la Red Natura 2000, especialmente en la Zona de Especial Conservación (ZEC) del Estrecho Oriental, ante prácticas consolidadas por Gibraltar como los rellenos al mar, el fondeo de buques y el búnkering.

El colectivo ha subrayado que aunque el texto del tratado no contiene un capítulo específico sobre fondeaderos, rellenos o búnkering como regulación ambiental directa, incorpora disposiciones aduaneras que, bajo su criterio, "consolidan y facilitan actividades marítimas de alto impacto en un espacio protegido europeo sin introducir salvaguardas ambientales adicionales". Una situación que ya habían advertido en reiteradas ocasiones, entre ellas el pasado fin de semana en Europa Sur.

El texto, sin entrar en detalles, afirma que "teniendo en cuenta que la Unión Europea y Gibraltar comparten una misma biosfera en lo que respecta a la contaminación transfronteriza", la UE y Reino Unido, en lo que respecta a Gibraltar, "se comprometen a respetar los principios medioambientales internacionalmente reconocidos a los que se han adherido".

Búnkering: simplificación aduanera sin garantías ambientales

Tras analizar el tratado, Verdemar destaca que el texto contempla expresamente el suministro de combustible a buques (búnkering) dentro de los procedimientos aduaneros especiales entre Gibraltar y la Unión Europea. Y en el marco de esta actividad permite importar combustible por vía marítima tras completar formalidades aduaneras en un puesto designado de la UE (por ejemplo, Algeciras), sin necesidad de presentación física del combustible en dicho punto.

También ampara la exportación de suministros y combustible a buques con destino a terceros países tras completar los trámites aduaneros sin presentación física y acoger mercancías bajo regímenes especiales como admisión temporal o perfeccionamiento interior en Gibraltar.

Para Verdemar, estas disposiciones consolidan y agilizan el búnkering en aguas del Estrecho, una actividad que históricamente ha generado denuncias por riesgo de vertidos, contaminación marina y afección a hábitats protegidos. La organización advierte que el tratado prioriza la fluidez comercial frente a la protección ambiental, al no incorporar mecanismos de control ecológico reforzado en zonas sensibles.

Fondeaderos y presión acumulativa sobre la ZEC

El tratado no establece nuevas zonas de fondeo ni regula de forma expresa su ubicación. Sin embargo, tampoco introduce límites o condicionantes ambientales específicos sobre los fondeaderos existentes frente a Gibraltar.

Ante esto, Verdemar alerta de que el texto permitirá la presencia de grandes buques fondeados en las inmediaciones de la ZEC, con el incremento del riesgo de vertidos accidentales y generando una presión acumulativa sobre hábitats marinos protegidos.

La organización considera que la ausencia de regulación específica en el tratado supone una omisión grave en un enclave estratégico y ambientalmente frágil.

Zona de Especial Conservación del Estrecho y fondeaderos de Gibraltar.
Zona de Especial Conservación del Estrecho y fondeaderos de Gibraltar. / Verdemar-Ecologistas en Acción

Rellenos en la zona Este (Eastside / Marina Este)

Para Verdemar, el acuerdo tampoco aborda ni regula expresamente los rellenos asociados al proyecto urbanístico conocido como Eastside o Marina Este. Estas obras de ganancia de terrenos al mar han sido objeto de denuncias reiteradas por parte de organizaciones ecologistas y autoridades españolas.

Así, bajo el criterio de los ecologistas, parte de los rellenos afectan a la ZEC del Estrecho Oriental, un espacio protegido del que se está ocupando "un porcentaje significativo" con consecuencias como la alteración de fondos marinos, corrientes y procesos de sedimentación. Asimismo, existen riesgos asociados al uso de materiales de relleno y posibles afecciones a la calidad del agua.

Marco jurídico y denuncias en curso

Verdemar insiste en que estas prácticas ambientales de Gibraltar vulneran la Directiva Hábitats y la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina (de la UE) junto con las leyes españolas de Costas y del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

La Audiencia de Cádiz mantiene abiertas diligencias por posibles delitos contra la ordenación del territorio y el medio ambiente relacionados con los rellenos y ocupación de aguas consideradas españolas.

La organización también ha trasladado sus denuncias a instancias europeas, solicitando que se incorporen cláusulas ambientales explícitas en los acuerdos post-Brexit que afecten a Gibraltar y al entorno del Estrecho.

A juicio de la organización, el acuerdo ignora el principio de precaución y deja sin respuesta un conflicto ambiental, territorial y jurídico que afecta a uno de los espacios marinos más valiosos del Mediterráneo occidental.

“Este tratado consolida actividades altamente impactantes en un espacio protegido europeo. Se admiten vertidos, se consolidan rellenos, se facilita el búnkering y se mantienen fondeaderos sin control ambiental reforzado. Es, en la práctica, la desprotección de 25.000 hectáreas de la Red Natura 2000”, lamenta Verdemar-Ecologistas en Acción.

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