El submarino nuclear HMS Anson pone rumbo a Australia tras su escala en Gibraltar
El sumergible realizará labores de vigilancia en la zona del Indo-Pacífico para hacer frente a la influencia china en la región a pesar de la limitada disponibilidad de submarinos para hacer frente a la amenaza rusa en el Atlántico
El submarino nuclear HMS Anson regresa a Gibraltar en su primera escala de 2026
El submarino nuclear HMS Anson, uno de los buques más avanzados de la Royal Navy, que arribó a Gibraltar el pasado viernes, continuará su travesía hacia Australia, donde está previsto que se incorpore al sistema de rotación de submarinos SRF West de países aliados, con base en HMAS Stirling, cerca de Perth. Este despliegue se lleva a cabo en el marco del acuerdo estratégico AUKUS, un pacto militar entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos para vigilar y proteger la zona del Indo-Pacífico, compartir tecnología militar avanzada y, en especial, reforzar la presencia naval frente al aumento de la influencia china en la región.
El HMS Anson, único submarino de la clase Astute que la Royal Navy tiene operativo en la actualidad, realizó una escala técnica en Gibraltar, donde llevó a cabo labores logísticas y relevo de la tripulación antes de continuar su despliegue rumbo a Australia.
Según informa el portal especializado Navy Lookout, la escala en el Peñón se inscribe dentro del despliegue de larga duración del Anson, que zarpó a comienzos de enero desde la base escocesa de Faslane y que supone uno de los movimientos más relevantes de la flota británica en los últimos años. Gibraltar vuelve así a desempeñar un papel clave como enclave logístico y operativo en las rutas navales militares entre el Atlántico y el Mediterráneo, especialmente para unidades de alta tecnología.
El envío del HMS Anson a Australia responde a los compromisos adquiridos por el Reino Unido con Estados Unidos y Australia para reforzar la seguridad en el Indo-Pacífico, una región considerada estratégica por Londres. El ministro de Defensa británico, Luke Pollard, confirmó el pasado diciembre que un submarino de la clase Astute participaría en esta fuerza rotatoria, calificando la misión como “un elemento central de la planificación de la Royal Navy bajo AUKUS”.
No obstante, el despliegue ha suscitado debate en círculos militares y políticos del Reino Unido, ya que se produce en un contexto de limitada disponibilidad de submarinos de ataque. En la actualidad, el Anson es uno de los pocos sumergibles plenamente operativos, mientras que el resto de la flota se encuentra inmersa en procesos de mantenimiento o con niveles reducidos de alistamiento, en un escenario marcado por el aumento de la actividad naval rusa en el Atlántico Norte.
Pese a ello, la misión permitirá al Reino Unido mantener una presencia naval sostenida en el Indo-Pacífico, al tiempo que contribuye a la formación de personal australiano en la operación de submarinos nucleares. Para la Royal Navy, supone además recuperar experiencia operativa en una zona donde su presencia ha sido limitada en los últimos años.
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