Sucesos

Una persecución del SVA a una lancha rápida española termina con el piloto detenido en Gibraltar

La playa de Camp Bay, en Gibraltar.

La playa de Camp Bay, en Gibraltar. / beachsearcher

Una lancha rápida registrada en España que intentaba escapar de dos embarcaciones españolas de Aduanas entró el pasado jueves en una zona acotada para el baño frente a la pequeña playa rocosa de Camp Bay, en Gibraltar, sembrando el pánico en los bañistas. 

Según publica Gibraltar Chronicle, testigos presenciales dijeron que la persecución comenzó en Europa Point poco antes de las 19:00. Sólo iba un hombre en la lancha rápida y navegaba a gran velocidad mientras enfilaba la costa.

Una vez fuera de Camp Bay, la lancha rápida entró en el área para nadadores demarcada por boyas y disminuyó la velocidad. Los testigos afirman que el hombre comenzó a hacer una llamada telefónica.

El Servicio de Aduanas y el Escuadrón de Gibraltar de la Royal Navy acudieron rápidamente al lugar y detuvieron a la lancha rápida. Según comunicó la oficina del Gobernador al periódico gibraltareño, "el Servicio de Aduanas detuvo la embarcación de recreo para una mayor investigación y calmó la situación antes de que ambos buques de la Aduana española salieran de las Aguas Territoriales Británicas de Gibraltar bajo la escolta del HMS Dagger".

Un portavoz del Gobierno de Gibraltar dijo que la tripulación del buque aduanero HMC Sentinel detuvo la lancha rápida española después de que fuera encontrada parada junto a las rocas conocidas como Seven Sisters, justo al norte de la Bahía de Rosia.

En la operación participaron los buques del SVA Fénix y Águila, que aguardaron a 50 metros de la costa por si el buque sospechoso intentara escapar", dijo el portavoz al Chronicle.

"Los funcionarios de aduanas que operaban desde HMC Sentinel abordaron la pequeña embarcación y tomaron el control del timón. Antes de abandonar la zona, el timonel del barco Fénix del SVA les informó que querían detener el barco para interrogarlo. El barco detenido fue llevado a la base marina de Aduanas, donde fue registrado minuciosamente con resultado negativo. Luego se estableció que el ocupante de la embarcación no era el propietario”, continúo el portavoz.

El barco permanecerá en manos de Aduanas de Gibraltar hasta que el propietario vaya a Gibraltar a reclamarlo. El hombre en la lancha rápida era un ciudadano español y el portavoz del Gobierno dijo que el servicio aduanero considerará cualquier infracción de las normas de navegación con la Policía Real de Gibraltar. 

La presencia de los dos barcos españoles se registró como una incursión y dará lugar a una protesta diplomática, como es la práctica habitual.

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