Las casetas de la Feria perpetúan la diversión

Los linenses sacan fuerzas para acudir al recinto ferial tras la gran fiesta que se vivió en el centro de la ciudad con motivo del Domingo Rociero

Pablo Moya / La Línea

20 de julio 2010 - 08:36

El recinto ferial recibió la llegada de muchos de los "supervivientes" del Domingo Rociero, que llenó de música y alegría el centro de la ciudad como cada año en el primer fin de semana de la Velada y Fiestas de La Línea.

Después refrescarse bebiendo rebujito en el Domingo Rociero, algunos linenses continuaron la juerga tras la caída del sol en las numerosas casetas que se instalan cada año en el recinto ferial para cenar y tomar algunas copas.

La diversión continuó en las casetas de la Feria hasta altas horas de la madrugada. El aforo de las algunas no estuvo al completo por el cansancio acumulado tras tres días de intensos festejos, desde la Coronación del viernes, pasando por la Cabalgata del sábado, y el espectacular Domingo Rociero que se vivió en el centro de la ciudad.

El Waka Waka de Shakira no dejó de sonar en la Feria y los más jóvenes disfrutaron junto a sus amigos y personas venidas de fuera del municipio en una velada sin incidentes graves.

Los más pequeños también tienen lugar en la Feria, que no sólo es para beber y bailar. Muchos padres acudieron con sus hijos para montarlos en las diferentes atracciones, en las que el protagonista sin duda era Bob Esponja, dibujado en la gran mayoría de ellas.

Las típicas tómbolas no vivieron su mejor velada, ya que la mayoría de gente que fue al recinto ferial venía del Domingo Rociero con intención de continuar bailando hasta bien entrada la noche, dejando para los demás días de feria el probar suerte en uno de estos establecimientos.

Muchas linenses acudieron al recinto ferial con sus majestuosos trajes de gitana, dando una nota de color a la noche.

La semana se presenta larga y dura, en el mejor sentido, y muchos se reservaron y prefirieron descansar tras el Domingo Rociero para coger fuerzas.

En definitiva, anoche los linenses que fueron al recinto ferial pudieron satisfacer sus ganas de juerga entre el rebujito y la música de las casetas, pero conforme avance la semana el ambiente será mayor y aumentará el número de personas que acudan a la Feria a divertirse, comer y beber, en la semana más grande del municipio.

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