El tiempo
Tregua tras el largo tren de borrascas

Jordi Varela: "En el hospital al final falta dinero para atender a las personas"

Médico y exdirectivo en la sanidad pública

El doctor Jordi Varela
Francisco Andrés Gallardo

16 de febrero 2026 - 08:27

UNA MIRADA A LA SALUD COLECTIVA. El doctor Jordi Varela (Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, 1952) es un referente nacional en el ámbito de la gestión clínica. Con una trayectoria de 18 años en la alta dirección hospitalaria, lideró centros clave de la red pública catalana como el Hospital de Puigcerdà, el Hospital del Mar y el Sant Pau. Su experiencia técnica se complementa con una faceta académica como consultor y profesor de gestión clínica en instituciones de prestigio como Esade y la Universidad Autónoma de Barcelona. Acaba de publicar De vulnerables a poderosos (Lectio Ediciones) donde reflexiona desde la Historia cómo debería ser la sanidad del futuro.

Pregunta.-¿La salud es todo para una buena vida?

Respuesta.-La salud no lo es todo, pero sin salud no hay nada. Si enfermamos o vivimos en una discapacidad nuestra vida empeora.

P.-Hemos mejorado a pasos agigantados.

R.-La Humanidad, como cualquier especie, se ha regido por las reglas del juego de la vida salvaje, donde lo importante es que sobreviva la especie. Desde los inicios de los sapiens hace 70.000 años hemos vivido así. La sobredosis de inteligencia nos ha permitido mejorar en todos los aspectos, luchando ante el medio ambiente para tener comida, someter a otros. Hemos vivido para sobrevivir, hasta el siglo XIX.

P.-Hemos evolucionado muchísimo en un puñado de décadas.

R.-Teníamos muchos hijos porque vivían poco. Después de tres siglos del Renacimiento, de quitarse el yugo de la religión y mirar la realidad con ojos limpios, entre el XIX y el XX se conjuntaron unas mejoras decisivas.

P.-Las máquinas y salud.

R.-La Revolución Industrial trajo una mejor alimentación y en el ámbito de la salud lo más importante fue la separación de las aguas, la higiene, las vacunas, los antibióticos... nos hemos vuelto poderosos y hemos dominado a la naturaleza.

P.-Y la naturaleza parece que se nos rebela...

R.-Estamos a punto de morir de éxito. Le hemos dado un susto a la Tierra: una de esos millones de especies ha descubierto los secretos de superarla. En 100 años hemos pasado de 2.000 millones a 8.000 millones humanos.

P.-¿Estamos en camino de ser demasiados?

R.-Cuando en una sociedad hay mejoras, baja la natalidad. Lo hemos visto en Europa en los últimos cien años. En China, Irán, donde llegó el progreso hace dos generaciones. A la fertilidad le cuesta dos generaciones bajar. Hay una transición demográfica. Somos muchos. El primer mundo ha dejado de tener hijos, casi no llegamos a 1 por mujer. Y hay un gran Sur que no ha hecho la transición. Hay que invertir allí.

P.-¿Cuál sería el tope?

R.-Se supone que cuando lleguemos a 11.000 millones. Ahora hay 1.000 millones de personas que viven con menos de 2 dólares al día. Hasta que no tengan el ascensor social, un futuro, el clic de fertilidad no llegará. Tenemos un Norte que consume como si no hubiera un mañana y un Sur con muchos hijos. El mundo tiene capacidad para que esos 1.000 millones que están en pobreza máxima mejoren. Si Afganistán no prospera no es un problema técnico, sino político.

P.-¿Nuestro sistema de sanidad encajará el futuro?

R.-España tiene un sistema de salud envidiable. Tenemos unas bases que tienen muy pocos países. Los británicos y nosotros. Pagamos en función de nuestra renta y recibimos los servicios en función de nuestras necesidades. En EEUU tienen los mejores hospitales, pero el peor sistema: no hay universalidad. Tenemos retos futuros. Hemos creado un sistema de salud y unos hospitales que proceden de la segunda parte del siglo XX. Antes, los hospitales eran hospicios y los pobres iban a morir allí. Que los hospitales sean palacios de conocimiento es desde el XX.

P.-La gente dejó de morirse fácilmente...

R.-Y nos obliga a cambiar planteamientos. Ahora vivimos mucho y tenemos muchísima gente mayor que no quiere que le salven la vida, sino que le cuiden. Tenemos los centros de salud llenos de muchas cronicidades, con vulnerabilidad. Ahí ya no funcionamos tan bien. Tener hospitales tecnológicos nos gusta a todos pero con gente de 90 años los servicios no son los requeridos. Es un desencuentro.

P.-¿Hay que integrar al enfermo de otra forma?

R.-Hay que actuar con la participación de profesionales y de consumidores, como en tantos sectores. El sistema sanitario necesitará más dinero, cada vez más, pero se debe invertir en servicios comunitarios, hacia los cuidados. He sido gerente de hospital durante 18 años y el dinero se va en lo mismo: en nuevos aparatos, en innovación y al final falta dinero para atender a las personas adecuadamente.

P.-¿Cómo cambiamos los hospitales?

R.-Es un reto mundial y hay países que están haciendo avances como Países Bajos. Allí hay un programa de enfermería comunitaria y todo pasó por darle más capacidad inversora y organizativa a la Atención Primaria. La Atención Primaria no es solo la puerta de entrada del enfermo, sino una fuente de servicios sociales a domicilio de mayor calidad. La Atención Primaria la hemos desatendido y hay que empoderarla: el profesional bueno querrá estar donde están los recursos. Necesitamos equipos multidisciplinares bien organizados, como sucede en las UCI y que conozcan a sus enfermos, en plan individualizados, por apellidos. Cuando nos organizamos en torno a los cuidados, el sistema va mejor.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales

Pablo Antonio Fernández: "El mundo está igual de majara que antes"

Lo último