Cádiz B - Algeciras CF El Algeciras se cae (2-0)

  • Los albirrojos, sin pegada en El Rosal, sufren su segunda derrota seguida y se complican la vida

  • Un penalti antes del descanso y un golazo a falta de un cuarto de hora deciden

  • El aplazado ante Las Palmas Atlético se convierte en un clavo ardiendo 

La acción que supuso el penalti de Armando a Momo. La acción que supuso el penalti de Armando a Momo.

La acción que supuso el penalti de Armando a Momo. / Jesús Marín

El Algeciras se cae. El colíder, que este domingo perderá irremediablemente este privilegio, viene cayéndose poco a poco desde hace tiempo con resultados y, sobre todo, con sensaciones. Por encima de ocasiones de gol que antes entraban, de penaltis que ahora sí te pitan y del cúmulo de circunstancias que rodean a un partido, el Algeciras CF ha dejado de ser el equipo que muchos se empeñan en seguir viendo. La derrota sufrida en El Rosal ante el Cádiz B (2-0), la segunda consecutiva de la temporada, deja sin margen de error a los de Salva Ballesta en sus tres últimos duelos de la primera fase. Si el Algeciras quiere acabar entre los tres primeros del grupo IV-A de la Segunda B pasa por aprovechar la bola extra del miércoles en el aplazado ante Las Palmas Atlético. No queda otra. Es el clavo ardiendo.

El Algeciras se ha estancado con 26 puntos en una segunda vuelta que ya es deficitaria. Dos puntos de los últimos doce y una sola victoria en 2021. Es la paupérrima estadística que ha consumido todo el colchón trabajado en la primera vuelta. Los albirrojos van a seguir dependiendo de sí mismos pase lo que pase este domingo pero cabe la posibilidad de que abandonen las plazas de ascenso. El algecirismo pondrá sus ojos a partir de las 12:00 en el Balona-San Fernando y el Tamaraceite-Sanluqueño. Se acabó el no mirar hacia atrás.

El tropiezo en Cádiz pone al Algeciras en el filo de la navaja, en un límite desconocido para este vestuario que se había acostumbrado a jugar con el viento a favor y no encuentra respuesta para reponerse a un mal momento. Por apoyo no será porque lo de la afición algecirista esta campaña está siendo para quitarse el sombrero, con y sin público en las gradas, con constantes muestras de cariño. Sin ir más lejos, un grupo de valientes esperaba pancarta en manos al autocar del equipo en los aledaños de El Rosal bajo un aguacero. Nada más se le puede pedir a esta hinchada. Ahora es cosa de los que están dentro, el sacar la garra, tirar de espíritu y defender en el campo lo muchísimo que se juega este club.

Manda la pegada

La pegada mandó en El Rosal, donde un penalti riguroso, discutible, rompió el equilibro poco antes del descanso. El Algeciras pudo marcar antes y después de la pena máxima, pero no lo hizo. El Cádiz B, que rondó muchísimo el área de Vallejo, no perdonó y se llevó tres puntos que le dan la vida en su lucha por evitar el descenso y quién sabe si algo más.

El Algeciras sorprendió con un once muy diferente al de las últimas semanas: Salva hizo debutar a Jordi Figueras en la defensa junto a Robin, como era esperado, y armó un centro del campo con Yago de titular junto a Armando e Iván. El técnico apostó por ese ataque de pequeñitos sin un nueve puro, con Álvaro Romero y Llinares como hombres más adelantados, y alineó de inicio a Gonzalo Almenara por la derecha, la gran sorpresa después de meses de lesión.

Con la idea de pillar las espaldas a la defensa cadista, el Algeciras salió con las ideas claras al campo principal de El Rosal. De hecho, a los cinco minutos Flere tuvo que despejar un disparo de Iván tras un robo de Romero. Los albirrojos hostigaban muy arriba y no se complicaban la vida atrás. Así, cumplido los 10 minutos, un saque en largo de Vallejo provocó una clarísima ocasión en la que Almenara cruzó su disparo y Romero estuvo a punto de llegar para empujarla a la red. Llegaba el Algeciras y lo hacía con peligro.

Sin embargo, el filial empezó a tomarle el pulso al duelo: se adueñó del balón y se aproximó a los dominios de Vallejo, con internadas por los costados que hacían sufrir a los laterales algeciristas. De ahí emanaron algunas faltas y saques de esquina comprometidos, como el que casi acaba en gol en el minuto 22 en una acción en la que Figueras sacó providencial el esférico tras un disparo de Sergi.

El Cádiz B bombardeó por las bandas, con un Marc Baró terrorífico por la izquierda. Iba tanto el cántaro a la fuente que en el minuto 43 un centro desde la izquierda acabó con un intento de remate de Momo en pugna con Armando que el colegiado decretó como penalti por agarrón. Nieto transformó la pena máxima para poner por delante a los cadistas antes del descanso.

Con el marcador en contra y toda la segunda parte por delante, los visitantes se aferraban a una reacción, a una llegada con acierto para reengancharse al partido.

El Algeciras salió más estirado y eso provocó que el primer aviso lo diese el Cádiz B con una contra de Boselli que Chapela cabeceó alto con todo a favor. Al minuto llegó el turno del Algeciras con una internada por la banda de Almenara que Iván cabeceó fuera también. Una oportunidad calcada a la de Chapela. A renglón seguido, otra réplica amarilla con un disparo de un Nieto omnipresente.

Con Raúl en liza por un Melchor que se fue renqueante, el Algeciras tuvo una llegada clara que terminó con gol en fuera de juego de Romero en el 56'. El filial había retrocedido metros pero no renunciaba a dar un susto como demostró en el 60' con una doble oportunidad en botas de Nieto y Javi Pérez, desbaratadas por Vallejo, o un tiro de Tur abortado por Robin.

La suerte quedó echada en el último cuarto de hora. Del posible empate con una ocasión clarísima para Almenara, cuyo disparo se marchó desviado, se pasó al definitivo 0-2 con un chutazo de Jordi Tur desde la frontal inapelable. Un golazo con aroma a estoque. En ese instante murió el encuentro por mucho que el Algeciras siguiese intentándolo hasta el final sin claridad, moviendo el banquillo tarde, ante un rival que, sin alardes, estuvo más certero.

Otro difícil fin de semana para el algecirismo, cuyo único consuelo es agarrarse a esa bola extra ante Las Palmas Atlético del próximo miércoles 10 de marzo en el Nuevo Mirador. Ya es hora de que el Algeciras empiece a jugar finales como tal si no quiere tirar por tierra lo que con tanto esfuerzo se había venido labrando.

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