El temporal asfixia al comercio andaluz: ventas desplomadas hasta un 70% y miles de pequeños negocios al borde del cierre
La Confederación Comercio Andalucía alerta del fuerte impacto económico de las lluvias persistentes y pide a la Junta medidas urgentes de apoyo al comercio de cercanía
El ‘piojito’ de Algeciras, al límite: los vendedores ambulantes piden auxilio tras meses de pérdidas por el temporal
Las lluvias intensas y los temporales encadenados de las últimas semanas no solo han dejado calles anegadas y problemas de tráfico en numerosos municipios andaluces. También han golpeado con fuerza al comercio de cercanía, uno de los sectores más vulnerables y dependientes del consumo diario. Así lo advierte la Confederación Comercio Andalucía, que cifra la caída de las ventas entre un 20% y un 30% de forma generalizada, llegando a superar el 70% en los días con alertas meteorológicas activadas.
Según los datos recabados por la organización a través de asociaciones y empresarios del sector, las persistentes precipitaciones, los avisos oficiales y los problemas de movilidad derivados de cortes de calles, carreteras y accesos urbanos han reducido drásticamente la afluencia de clientes. A ello se han sumado dificultades logísticas en el suministro de mercancías y en los repartos, afectando de forma directa a la facturación diaria de miles de pequeños establecimientos.
Desde la Confederación subrayan que, aunque en muchos casos los daños materiales han sido limitados, el impacto económico es especialmente grave para el pequeño comercio, que depende en gran medida de la normalidad en la movilidad urbana y del consumo cotidiano. Una situación que se agrava en los comercios ubicados en zonas bajas o próximas a cauces de ríos, donde se han registrado episodios puntuales de acumulación de agua, filtraciones y serias dificultades de acceso tanto para trabajadores como para clientes.
Pese a este escenario adverso, la organización destaca el esfuerzo realizado por los comerciantes para mantener abiertos sus negocios siempre que las condiciones de seguridad lo han permitido, priorizando en todo momento la protección de empleados y consumidores.
El Campo de Gibraltar, uno de los territorios más castigados
El impacto del temporal se ha dejado sentir con especial dureza en comarcas como el Campo de Gibraltar, donde las sucesivas borrascas han provocado el parón reiterado de actividades clave. Uno de los colectivos más afectados es el del comercio ambulante, especialmente el del tradicional mercadillo de los martes de Algeciras, conocido popularmente como el piojito.
La Asociación de Comercio Ambulante Campo de Gibraltar Fénix ha denunciado públicamente que la imposibilidad de celebrar los mercadillos durante semanas ha dejado a muchos vendedores sin ingresos y en una situación “insostenible”. A las pérdidas económicas se suma la presión de las tasas municipales, que muchos comerciantes no pueden afrontar tras meses sin actividad. Por ello, reclaman al Ayuntamiento de Algeciras que solicite a la Diputación de Cádiz el aplazamiento de los pagos, una medida ya aplicada durante la pandemia.
El colectivo también denuncia la falta de avances en la prometida bajada de tasas y el perjuicio añadido del traslado del mercadillo al Llano Amarillo, una ubicación que, aseguran, reduce la visibilidad y la afluencia de público. “Dependemos de la climatología, pero esta vez nos ha desbordado”, advierten, alertando de que decenas de familias están “al límite de la supervivencia”.
Cuando el cierre es cuidar… pero también perderlo todo
Más allá de las cifras, el temporal ha puesto rostro al problema. Comercios emblemáticos y pequeños negocios de barrio han compartido en redes sociales el impacto real de estos cierres forzados. La librería La Caléndula, en Algeciras, resumía así la situación tras varios días con la persiana bajada por la alerta meteorológica: “Cerrar es cuidar y prevenir, pero también significa facturar 0 euros mientras los gastos siguen”.
Un mensaje que apela al valor social del comercio local como generador de vida en los barrios y que concluye con una petición sencilla: “Cuando salga el sol, acuérdate de tu barrio”.
También desde la cafetería El lugar que no existe, su propietaria ha expresado el agotamiento de muchos autónomos y microempresas ante la falta de protección efectiva: alquileres, suministros y cuotas que siguen llegando incluso cuando no hay actividad. Un desahogo que ha encontrado respaldo en la ciudadanía, pero que evidencia, según denuncia, la distancia entre los mensajes institucionales y la realidad diaria del pequeño negocio.
Petición de medidas urgentes
Ante este contexto, la Confederación Comercio Andalucía solicita a la Junta de Andalucía que, una vez superada la fase más crítica del episodio meteorológico, se evalúen con agilidad los efectos reales del temporal sobre la actividad comercial y se articulen, en su caso, medidas de apoyo específicas para el comercio de cercanía, especialmente en los municipios y zonas urbanas más afectados.
Un llamamiento que busca evitar que las lluvias de estos meses se traduzcan en cierres definitivos, calles más vacías y la pérdida de un tejido comercial que sostiene empleo, identidad y vida en los barrios andaluces.
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