San Roque, Jimena, Tesorillo y Casares reclaman a la Junta medidas urgentes tras las inundaciones de la borrasca Francis

Entre las principales demandas se encuentra la limpieza y mantenimiento periódico de los cauces de los ríos Guadiaro, Genal y Hozgarganta

La borrasca Francis destruye más del 30% de los cultivos de aguacate y deja millones en pérdidas en el Campo de Gibraltar

La A-405, inundada en el término municipal de Jimena el pasado 4 de enero.
La A-405, inundada en el término municipal de Jimena el pasado 4 de enero. / Erasmo Fenoy
R. D.

San Roque, 16 de enero 2026 - 16:51

Los municipios de San Roque, Jimena de la Frontera, San Martín del Tesorillo y Casares -del que forma parte la pedanía de El Secadero-, afectados de lleno por las graves inundaciones registradas el pasado 4 de enero a causa de la borrasca Francis, se han unido para reclamar a la Junta de Andalucía la adopción de medidas preventivas y estructurales que eviten nuevos desbordamientos de los ríos de la comarca y las consecuencias que estos episodios vuelven a provocar de forma recurrente.

Los alcaldes de las cuatro localidades mantuvieron este viernes una reunión en la tenencia de alcaldía de El Secadero, donde analizaron el impacto de las crecidas de los ríos Guadiaro, Genal y Hozgarganta, cuyos desbordamientos provocaron cortes de carreteras, interrupciones en las telecomunicaciones y cuantiosos daños materiales, dejando incomunicados a centenares de vecinos durante horas en plena situación de emergencia.

Como resultado del encuentro, los ayuntamientos han acordado presentar una moción conjunta en sus respectivos plenos municipales para instar al Gobierno andaluz, como administración competente en materia de cauces y gestión hidráulica, a ejecutar actuaciones que llevan años siendo demandadas. Entre ellas destaca la limpieza integral y periódica de los cauces, una tarea que, según denuncian los municipios, no se realiza de forma generalizada desde hace más de 20 años, lo que ha favorecido la acumulación de sedimentos, cañas y vegetación que dificultan el desagüe natural de los ríos en episodios de lluvias intensas.

Otra de las principales reclamaciones se centra en la mejora de las infraestructuras viarias que se ven afectadas por las crecidas, especialmente aquellas que conectan con núcleos como Jimena de la Frontera y San Martín del Tesorillo, donde el agua vuelve a cortar los accesos cada vez que se producen desbordamientos. Los alcaldes consideran imprescindible la realización de estudios técnicos que permitan corregir los puntos negros de estas carreteras y evitar el aislamiento de poblaciones enteras ante futuras emergencias.

Asimismo, los municipios reclaman una mejor coordinación y comunicación entre administraciones en situaciones de riesgo, así como información en tiempo real sobre el estado de los ríos. En este sentido, consideran prioritaria la instalación de medidores de caudal en la cuenca del Guadiaro y sus afluentes, ya que el más cercano se encuentra actualmente en Jubrique, lo que limita la capacidad de anticipación ante posibles avenidas.

El impacto económico de las inundaciones sigue siendo objeto de evaluación, aunque los primeros datos apuntan a daños millonarios. Solo en Jimena de la Frontera las pérdidas en infraestructuras públicas superan ya los 1,5 millones de euros, a lo que se suman los perjuicios sufridos por agricultores, ganaderos y particulares en los cuatro municipios, muchos de los cuales vieron anegadas viviendas, explotaciones agrícolas y caminos rurales. En este contexto, los ayuntamientos reclaman ayudas económicas urgentes que permitan paliar los efectos del temporal mientras se ejecutan las soluciones definitivas.

Junto a los problemas derivados de las cuencas del Guadiaro, Genal y Hozgarganta, los responsables municipales han puesto sobre la mesa la situación del río Guadarranque, que afecta de forma recurrente al término municipal de San Roque. En especial, se ha señalado la falta de encauzamiento en determinadas zonas y el impacto de infraestructuras existentes, como la barrera antinarcos, que agravan los desbordamientos en episodios de lluvias intensas.

Los cuatro municipios coinciden en que los episodios de lluvias torrenciales son cada vez más frecuentes, por lo que consideran insuficiente limitar la respuesta a la mera gestión de la emergencia. Reclaman, por el contrario, una planificación preventiva sostenida, con inversiones en limpieza de cauces, encauzamientos, infraestructuras viarias y sistemas de alerta temprana, para evitar que situaciones como las vividas el pasado 4 de enero vuelvan a repetirse en el Campo de Gibraltar y la Serranía.

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