El origen del Pósito de Los Barrios y su uso en el ciclo del pan (I)
Instituto de Estudios Campogibraltareños
El Pósito de Los Barrios articulaba el ciclo del pan mediante su fundación institucional, funciones graneras y contexto histórico documentado
La planificación del Pósito de Los Barrios combina proyecto ilustrado, financiación pública y ubicación estratégica adaptada al abastecimiento cerealístico local
El pan ha sido esencial en nuestra alimentación. El trigo tras la siembra y cosecha va al granero. Una parte para hacer harina en el molino, que con amasijo y cocción en el horno daba pan. El resto para sementera en otra siembra. Ese ciclo del pan estuvo muy presente en Los Barrios y destacó el Pósito como granero municipal de sólido y amplio edificio (panera), modélico en Andalucía, del que daré su origen institucional, buena ubicación y edificación eficaz. Además reseñaré su léxico panero y útiles, que interesan a la Etnología del Campo de Gibraltar.
La bibliografía etnológica sobre pósitos es insuficiente, pero no en otros aspectos: origen e historia (Elíes, 1787; Gracia, 1881, García, 1929), legislación y reglamentos (Novísima Recopilación, 1804; Guardiola, 1802), economía (Anes, 1972), arquitectura y tipología (Gil et alii, 1991), abasto del pan (Castro, 1987), documentación precisa (Fernández, 1989), etc.
Fundación institucional del Pósito de Los Barrios
La fundación del Pósito de Los Barrios puede ser como institución o como edificio. La información en ambos es incompleta y con algún error. La primera y breve noticia es de Lutgardo López Zaragoza al copiar un informe del secretario municipal Pedro Nolasco Bermúdez (no Guillermo Bermúdez como él anota), donde dice que su documento más antiguo era de 1764, cuando el Pósito de San Roque dio a Los Barrios una parte para el suyo propio y deduce que fue entonces su fundación, sin precisar si institucional o del edificio.
Otro secretario municipal, Pedro Dávila, en una Memoria Reglamentaria, elogió al Pósito como institución municipal aún vigente, cuyo edificio vendido en la II República (1932), recobró su uso alquilado por el Servicio Nacional del Trigo. Pero no añade novedad de su fundación, pues el documento más antiguo ya era de 1873.
Un impreso póstumo de Juan Gutiérrez García lo cita entre los edificios principales del reinado de Carlos III y como primicia copia dos inscripciones suyas. Una externa que dice cuándo se hizo, cuyo año, ilegible desde el suelo, supuso 1764. Error con efecto posterior. Así, el libro de Los Barrios dirigido por Ramón Corzo, lo copia con tal año 1764. Igual que el catálogo de los pósitos andaluces dirigido por Mª Dolores Gil y Magdalena Torres.
Al recuperarse la propiedad municipal del Pósito redacté un informe de la fecha de su edificación, que muestra el año correcto: 1768 y no 1764. Un siguiente artículo en la revista Benarax más documentado cita la oposición de San Roque al nuevo Pósito de Los Barrios y al reparto en tres partes iguales; que labradores barreños recibieron granos del suyo propio en 1764; y que, según Santacana (1901), el de Algeciras ya existía en 1763, con 259.000 reales y 1.080 fanegas de trigo recibidos del reparto. Pero como mostraré luego Algeciras obtuvo menos de lo dicho por Santacana.
Poco después, un libro sobre el urbanismo algecireño de Ana Aranda y Fernando Quiles, aportó más noticias de la edificación del Pósito algecireño que interesan al Pósito barreño, pero apenas refiere su fundación institucional.
Juan Ignacio de Vicente y Mercedes Ojeda sí citan la fundación institucional del Pósito de Algeciras y el de Los Barrios según un documento algecireño (AMA, Pósito. Creación). Dicen que, tras la pérdida de Gibraltar (1704), a iniciativa del regidor Varela residente en Algeciras, sus exiliados almacenaron trigo en una casilla junto al río Guadarranque, que sirvió de Pósito común equidistante a las tres nuevas poblaciones de San Roque, Algeciras y Los Barrios, trasladado luego a local alquilado en San Roque, hasta que Felipe V autorizó edificarlo en propiedad (1734).
Cuando Algeciras y Los Barrios tuvieron ayuntamientos segregados (1756), también pidieron Pósito propio, litigando en 1763 con San Roque, que se oponía a un reparto igualitario, que por último se hizo por número de labradores. Según Vicente y Ojeda, de los 718 arados, serían 370 sanroqueños, 214 barreños y 131 algecireños. El Pósito común tenía 7048 fanegas (fs) de trigo, 5 celemines (cs) y 3 cuartillos (c), quedó a San Roque 3660 fs y 3 c, a Los Barrios 2099 fs, 10 cs y 2 c, y a Algeciras 1285 fs, 5 cs y 8 c. El caudal en dinero era 133349 reales (rs) y 16 maravedís (mrs) y tocó 69345 rs y 3 mrs a San Roque; 39785 rs y 4 mrs a Los Barrios y 24354 rs y 15 mrs a Algeciras. El reparto concluyó ese año (15-XII-1763).
Ambos autores omiten al alcalde mayor y al diputado barreño en el reparto, que sí consta en el documento y mostraría el error de Gutiérrez. Además, según otro documento (AMA-Pósito. Cuentas...), silencian los 10.000 rs que “por razón de concordia, paz, y buena unión donó perpetuamente á este Pósito de Algeciras la Población de Los Barrios de la parte que le tocó en el expresado prorrateo”.
Así pues Los Barrios recibió en 1763 unas dos mil fanegas de trigo y casi treinta mil reales para su Pósito. Ese trigo en 1764 se depositaría en un local provisional, pues su edificio propio es de 1768.
Planificación del Pósito de Los Barrios
El Pósito barreño, como edificio principal requería buena ubicación, proyecto de obra, financiación y construcción definitiva. Nada se sabe al respecto. Pero algo se deduce del catálogo de pósitos andaluces, de la obra del Pósito de Algeciras y de la restauración del edifico barreño.
Alquiler
El Pósito barreño sería un local provisional o de alquiler en 1764, como era frecuente. El Pósito de San Roque fue alquilado hasta 1734, que se hizo en propiedad y Algeciras igual hasta construir el suyo propio entre 1767 y 1768.
Proyecto de obra
El Pósito de Los Barrios, como los de su época, estaría influido por la Ilustración y las normas arquitectónicas de la Academia de Bellas Artes de San Fernando (1752). Así, se haría un edificio amplio en planta y altura para amontonar gran cantidad de trigo suelto, sin sacos y fácil de remover. La luz nociva al trigo y la ventilación que necesita se regularía con ventanas pequeñas y altas. La humedad del suelo se evitaría con solería aislante o con una planta alta. Cada proyecto se revisaría por la Superintendencia de Pósitos (1751), pero la obra sería de algún alarife o maestro de obra local y quizá hasta el proyecto. Algo similar pasaría en Los Barrios, donde la obra la haría algún maestros o albañil local. El proyectó, que en su día relacioné con fray José de San Miguel por su similitud con la nueva Iglesia Parroquial que dirigía, tras conocer el proyecto del Ayuntamiento local (1780) del alarife municipal Juan de Vargas, pienso que el del Pósito pudo ser suyo o del alarife anterior.
Financiación
El Pósito de Los Barrios tenía el trigo y dinero que obtuvo de San Roque (1763) y el aumento posterior por compra y reparto de grano. Además obtendría, con autorización de la Intendencia de Marina, otro ingreso por leña o carboneo de algún monte de su término municipal, igual que antes San Roque con Fontetar y Algeciras con Novillero, y como también ocurrió poco después con la construcción del edificio del Ayuntamiento barreño.
Ubicación
La legislación no tenía normas al respecto, pero la experiencia daba tres consejos: acceso fácil, lugar destacado y orientación adecuada.
Acceso fácil: Los Barrios era cruce caminero con la cañada real de San Roque a Medina Sidonia; el camino carretero y de posta de San Roque y Gibraltar a Cádiz, al que se unía el de Algeciras. Además el de Jimena y el de la Coracha. Otro camino rodeaba la población como servidumbre. Además tenía varias calles largas y amplias para conducir con comodidad el trigo en carreta, tan usada por los grandes labradores locales.
Lugar destacado: La destacada ubicación del Pósito Real de Madrid (Tovar 1982) estimuló a los nuevos pósitos del reinado de Carlos III, como en las nuevas poblaciones de Sierra Morena. La Plaza de San Isidro (o Plaza Chica), donde estaba el Pósito de Los Barrios destacó en el primer urbanismo local. En un ángulo, la ermita de San Isidro y frente al Pósito la “Casa de los Arcos” del presbítero Martín (Muñoz) Lozano, quien facilitó el asentamiento de los gibraltareños y con su legado amplío la nueva Iglesia Parroquial, con su Torre.
Orientación adecuada: El trigo precisa temperatura constante y poca humedad. La orientación al Sur da más insolación y calor. Los agrónomos romanos la indicaban en el lado mayor del granero. El calor del verano se controla con un buen cerramiento externo de muros gruesos y una ventilación adaptable. Se ignora si así se pensó en el Pósito de Los Barrios, pero su resultado fue acertado, pues el lado mayor (calle San Isidro) es hacia el Sur (calle San Isidro) y bien soleado el menor de fachada (Plaza San Isidro).
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