Aceite para coches clásicos: el secreto para preservar el corazón de nuestra historia automotriz

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Aceite para coches clásicos: el secreto para preservar el corazón de nuestra historia automotriz
Aceite para coches clásicos: el secreto para preservar el corazón de nuestra historia automotriz

04 de febrero 2026 - 00:00

En las carreteras del Campo de Gibraltar, y a lo largo de toda la geografía andaluza, es cada vez más común cruzarse con auténticas joyas sobre ruedas. Desde los famosos Seat 600 que motorizaron a toda España hasta los elegantes Mercedes-Benz de los años 70 o los deportivos británicos que despertaban pasiones en las costas malagueñas. Pero mantener este tipo de vehículos va más allá de una cuestión de estética o de pasar la ITV; el verdadero reto está bajo el capó. 

De hecho, uno de los errores que más se comenten y que peores consecuencias puede ocasionar para estos motores es creer que el lubricante más caro y moderno del mercado es el mejor para ellos, cuando nada más lejos de la realidad. Estos coches necesitan de un aceite para clásicos, un producto específico diseñado para mecánicas que nada tienen que ver con las actuales.

Por eso, hoy queremos contarte por qué el lubricante que uses será el que determine si tu clásico sigue rugiendo unas cuantas décadas más o si terminará convertido en un costoso objeto de decoración en el garaje.

¿Qué es el aceite para coches clásicos?

A diferencia de los aceites sintéticos de última generación que encontramos actualmente en las grandes superficies, el aceite para autos clásicos está formulado respetando las tolerancias y los materiales con los que se fabricaron los motores hace 30, 40 o 60 años.

En esa época, los motores se diseñaban con tolerancias mucho más amplias que las actuales, lo que significa que las piezas internas no estaban tan "ajustadas" como las de un motor híbrido. Además, los materiales utilizados en las juntas, los retenes y los metales de fricción eran bastante distintos. Por lo tanto, un aceite moderno, diseñado para reducir el consumo y las emisiones, suele ser demasiado fluido y carece de ciertos aditivos que los motores antiguos necesitan desesperadamente.

Lo que tu motor antiguo necesita

Por eso, para elegir un buen aceite para clásicos, debes fijarte en tres elementos fundamentales que marcan la diferencia entre la protección y el desgaste prematuro.

El nivel de ZDDP

Este es, posiblemente, el punto más crítico, porque los motores antiguos suelen utilizar sistemas de distribución de "taqués planos". En estos sistemas, existe un contacto metal-metal muy severo entre el árbol de levas y el seguidor. Así que, para proteger estas superficies, se utilizaba tradicionalmente el ZDDP (dialquilditiofosfato de zinc).

Sin embargo, los aceites modernos han reducido drásticamente los niveles de zinc porque este daña los catalizadores de los coches actuales. Pero un motor clásico, que no tiene catalizador, necesita altos niveles de zinc para crear una capa de sacrificio que evite que el árbol de levas se desgaste hasta quedar inservible.

La viscosidad adecuada

Hoy en día es normal ver aceites 0W-20 o 5W-30. Pero si pones un aceite así en un motor de 1970, lo más probable es que la presión de aceite caiga por debajo de lo seguro y que el motor empiece a "sudar" lubricante por todas las juntas. Ten en cuenta que estos coches suelen requerir viscosidades mayores, como un 20W-50 o un 15W-40, que son capaces de rellenar esos espacios más grandes entre las piezas y mantener una buena película protectora.

El control de los detergentes

Otro detalle que no puedes ignorar es que los aceites modernos son extremadamente detergentes. Es decir, están diseñados para limpiar el motor. Sin embargo, en un motor clásico que lleva años funcionando, se han formado depósitos de lodo y carbonilla que, en muchos casos, ayudan a mantener la estanqueidad de las juntas viejas. Si introduces un aceite con demasiados detergentes, estos limpiarán el motor de golpe, soltando partículas que pueden obstruir los canales de lubricación y provocando fugas masivas por los retenes.

Cómo elegir el aceite adecuado para tu vehículo

Partamos del hecho de que no todos los clásicos son iguales. Por lo tanto, un coche de los años 20 requiere cuidados distintos a un "youngtimer" de los años 90. Con esto en mente, aquí te compartimos algunas claves que te ayudarán a no fallar:

  • Consulta el manual original (si lo tienes): aunque las marcas de aceite de entonces hayan desaparecido, la especificación SAE (viscosidad) te dará la base que necesitas para empezar a buscar.
  • Identifica la época: para coches anteriores a los años 50, se suelen recomendar aceites minerales puros con muy pocos aditivos. Mientras que para aquellos entre los años 60 a los 80, aceites minerales multigrado de alta calidad son la opción más buscada.
  • Estado del motor: si el motor ha sido reconstruido recientemente con materiales modernos, podrías usar un aceite más avanzado. Pero si el motor es original y nunca se ha abierto, el uso de aceite mineral es innegociable para proteger las juntas de corcho o el fieltro.
  • Marcas de confianza: es importantísimo que acudas a especialistas que entiendan esta distinción. Plataformas especializadas como Tracalo ofrecen una selección específica de aceite para clásicos que garantiza que el producto cumple con los niveles de ZDDP y viscosidad necesarios para no poner en riesgo la mecánica.

¿Qué pasa si te equivocas?

Lamentablemente, elegir un aceite inadecuado no es algo que se note al instante, sino que actúa como un "asesino silencioso". Las consecuencias de no usar el aceite que corresponde pueden llegar a ser desastrosas:

  • Desgaste del árbol de levas: sin el zinc suficiente, las levas pueden "aplanarse" en pocos kilómetros, lo que supone tener que hacer una reparación de miles de euros.
  • Pérdida de la presión de aceite: un aceite demasiado fino en caliente no permitirá que la bomba de aceite mantenga la presión necesaria, lo que puede fundir los casquillos de biela.
  • Fugas y degradación de retenes: los aditivos sintéticos modernos pueden atacar los elastómeros antiguos, haciendo que el coche empiece a gotear por todas partes.
  • Consumo excesivo: las tolerancias amplias harán que el aceite fino pase a la cámara de combustión, provocando humo azul y suciedad en las bujías.

El mantenimiento

Particularmente en esta región, donde los veranos son especialmente calurosos, el aceite sufre un estrés térmico adicional. Por ello, lo más recomendable es seguir un estricto calendario de mantenimiento. Recuerda que, aunque no hagas muchos kilómetros al año, el aceite se oxida y acumula humedad por la condensación. Por lo que cambiar el aceite cada año o cada 5.000 kilómetros es la mejor póliza de seguro que puedes pagar por tu coche.

Además, siempre debes cambiar el filtro en cada intervención, ya que un aceite limpio en un filtro sucio pierde gran parte de sus propiedades protectoras desde el primer minuto de funcionamiento.

Como verás, el uso de un aceite para clásicos adecuado no es un capricho de purista, sino una necesidad técnica dictada por la metalurgia y la física de unos motores que fueron diseñados para durar eternamente si se les trata con el respeto que merecen. Así que invertir en un lubricante de calidad, formulado específicamente para las necesidades de antaño, es lo que te permitirá seguir disfrutando de ese tesoro de nuestra historia automotriz y poder asistir a los encuentros de coches clásicos en nuestros pueblos y ciudades.

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