Real Balompédica Linense Manu Molina, el antídoto de la Balona

  • El onubense, uno de los mejores ante el Cádiz, se enfrenta al maleficio del mediocentro 

  • Los albinegros llevan temporadas sin un jugador de ese perfil que marque las diferencias 

Manu Molina (8), en su primer partido con la Balona en el Municipal. Manu Molina (8), en su primer partido con la Balona en el Municipal.

Manu Molina (8), en su primer partido con la Balona en el Municipal. / Erasmo Fenoy

El mediocentro onubense Manu Molina llegó hace apenas un mes a la disciplina de la Real Balompédica Linense como una de las incorporaciones con mejor carta de presentación. Con poco más de una semana de trabajo, el centrocampista dejó muy buenas sensaciones con su actuación en el Trofeo Ciudad de La Línea frente al Cádiz. Ahora se enfrenta al maleficio del mediocentro de la Balona, que en los últimos años no ha tenido un jugador que cuaje en esa demarcación para marcar las diferencias. Él se hace notar como uno de esos jugadores diferentes.

La Balona lleva años con la espinita clavada de encontrar a alguien con esas características: con calidad y organizativo. Los que han pasado por esa posición en los últimos tiempos no terminaron de dar todo lo esperado por uno u otro motivo. Manu Molina parece dar el perfil, o por lo menos, esa es la sensación que desprende el onubense sobre el campo.

A Molina no le asusta tomar esa responsabilidad en la medular de la Balona. De hecho, se define como un jugador con "personalidad". "Soy un futbolista que no le gusta esconderse. Prefiero transmitir seguridad y confianza a los compañeros, ser un apoyo y una referencia para ellos. Quiero tener el balón y aunque falle seguir intentándolo. No me doy por vencido fácilmente", asegura Molina.

Manu Molina: "Soy un futbolista que no le gusta esconderse"

El ex del Recreativo de Huelva fue uno de los mejores del partido en el XXXII Trofeo Ciudad de La Línea el pasado sábado. El onubense destacó desde que saltó al Municipal para coger el testigo del eterno capitán Ismael Chico, al que sustituyó. Desde ese primer momento, Molina dejó claro que es un futbolista que tiene mimbres para dejar huella en su paso por la Balompédica.

Y sino que se lo digan a Luis Alcalde. El delantero se benefició de una de las primeras invenciones de Molina para hacer el empate en el encuentro frente al Cádiz. Una asistencia precisa y casi imposible (a los 59 segundos del vídeo de más abajo) que pilló desprevenida a la defensa amarilla. Una auténtica locura de pase. El resuelve esa genialidad con un "vi el hueco y no me lo pensé mucho, aunque es verdad que luego la defensa se confió un poco", explica.

Molina parece tratarse de ese perfil de jugador por el que tantas veces ha suspirado la entidad linense y que no ha terminado de alzarse con el mando en plaza. "Me gusta asumir responsabilidades y organizar el juego. Estoy muy contento", expresa el pelotero, al que comparan con Dani Ceballos por su forma de moverse sobre el césped: "No es la primera vez que me lo dicen", aclara. 

El pupilo de Jordi Roger considera que aunque "todavía faltan algunos fichajes por venir", el equipo está en una "buena evolución" para poder pelear esta temporada por lo máximo en el grupo IV de la Segunda B. "Plantamos cara a todo un Cádiz con más rodaje", destaca.

Con apenas una semana de trabajo en las piernas, el mediocentro se enfrenta al maleficio al que tantos jugadores llamados a marcar un antes y un después sucumbieron. El barreño Pirulo fue el último en coquetear con esa figura. ¿Tomará ese testigo Molina? Magia tiene. ¿Tendrá esa pizca de suerte para lograrlo?. 

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