Una reyerta con armas blancas deja heridos y devuelve la tensión a La Bajadilla, en Algeciras

La pelea, que se reavivó dos veces en la tarde-noche del jueves, movilizó a Policía Nacional y ambulancias en una de las zonas más castigadas por los “supermercados” de droga en la barriada

La Policía Nacional desarticula el clan que controlaba el narcotráfico en el Cerro de La Bajadilla: "Funcionaban como una empresa"

Vehículos de la Policía Nacional ascienden al Cerro de La Bajadilla, considerado uno de los puntos negros de venta de droga en Algeciras, tras la reyerta registrada esta tarde en torno a las 19:00.
Vehículos de la Policía Nacional ascienden al Cerro de La Bajadilla, considerado uno de los puntos negros de venta de droga en Algeciras, tras la reyerta registrada esta tarde en torno a las 19:00. / E.S.

La barriada de La Bajadilla, en Algeciras, ha vuelto a vivir este jueves, 19 de febrero, una tarde de máxima tensión. Una pelea multitudinaria entre dos familias conocidas del barrio, registrada en la calle Huesca y sus inmediaciones, dejó al menos un herido de gravedad y obligó a desplegar un amplio dispositivo policial y sanitario en una de las zonas más conflictivas del municipio.

Según ha confirmado el servicio de emergencias 112, los primeros avisos se recibieron en torno a las 19:00, cuando varios vecinos alertaron de una reyerta en plena vía pública en la que participaron decenas de personas. La situación generó una fuerte alarma social en el barrio, especialmente en una calle donde, como denuncian residentes desde hace años, los puntos de venta de droga —los conocidos “supermercados” que operan con turnos y horarios amplios— han sido una constante.

De acuerdo con los testimonios recabados por Europa Sur, el enfrentamiento tuvo una primera explosión de violencia a última hora de la tarde. Sin embargo, lejos de apagarse, la tensión se reavivó en torno a las 21:00, con mayor intensidad.

Durante la pelea se habrían utilizado armas blancas —cuchillos y otros objetos punzantes—, aunque no se han registrado disparos. Varios heridos precisaron asistencia sanitaria y hasta la zona se desplazaron ambulancias, si bien por el momento no ha trascendido el parte médico oficial. Fuentes vecinales apuntan a que al menos una persona presentaba heridas de carácter grave.

La Policía Nacional acordonó el área para restablecer el orden e impedir nuevos enfrentamientos. La presencia policial fue visible durante horas en la parte alta de la calle Huesca, donde los agentes trataron de evitar que la situación derivara en nuevos episodios violentos.

Despliegue policial en el Cerro de La Bajadilla este jueves, cuando varias patrullas de la Policía Nacional acudieron a la zona tras el enfrentamiento multitudinario en la calle Huesca.
Despliegue policial en el Cerro de La Bajadilla este jueves, cuando varias patrullas de la Policía Nacional acudieron a la zona tras el enfrentamiento multitudinario en la calle Huesca. / E.S.

Una zona marcada por los puntos negros de droga

La calle Huesca forma parte de uno de los enclaves más sensibles de La Bajadilla. En este entorno han proliferado durante años los llamados “supermercados de la droga”, un término coloquial que describe puntos de venta de estupefacientes organizados casi como comercios: con turnos, reparto de funciones y actividad constante. Cuando uno es desmantelado, denuncian los vecinos, otro reaparece a los pocos días en otra vivienda cercana.

Precisamente, la barriada había recuperado cierta calma tras las operaciones policiales desarrolladas en el otoño de 2024. Entonces, la Policía Nacional desarticuló una organización criminal asentada en la zona dentro de la denominada Operación Ramad y su segunda fase, Feriante, que culminaron con varias detenciones, el ingreso en prisión de parte de los investigados y la intervención de droga, armas y más de 18.000 euros en efectivo.

Aquellas actuaciones pusieron el foco sobre estructuras que gestionaban la venta de cocaína y heroína como si se tratara de una empresa, controlando viviendas y estableciendo turnos para la distribución de las dosis. Desde entonces, el ambiente en el barrio se había estabilizado, según coinciden varios residentes.

Investigación abierta

El altercado de este jueves, no obstante, evidencia que la tensión subyacente sigue latente. Las familias implicadas en la reyerta no guardan relación con los clanes detenidos en 2024, según apuntan fuentes conocedoras del entorno.

Por ahora no se han comunicado detenciones relacionadas con lo ocurrido ni se ha ofrecido un balance oficial definitivo de heridos. La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para esclarecer el origen del enfrentamiento y determinar responsabilidades.

Mientras tanto, los vecinos de la calle Huesca intentan recuperar la normalidad tras una tarde-noche de sirenas y miedo. En una barriada acostumbrada a convivir con la presión del narcotráfico, cada nuevo estallido de violencia reabre viejas heridas y devuelve la sensación de fragilidad a quienes solo quieren tranquilidad en la barriada.

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