MONUMENTOS Y EDIFICIOS HISTÓRICOS DE ALGECIRAS Los puentes medievales y el puente Viejo o del Cristo

  • Capítulo 12. Con la reconstrucción del viaducto de tres arcos en 1736 y el de un solo ojo, en 1819, la ciudad volvió a contar con los mismos que tuvo la Algeciras musulmana en los siglos XIII y XIV

El puente Viejo o del Cristo en una postal del año 1906. El puente Viejo o del Cristo en una postal del año 1906.

El puente Viejo o del Cristo en una postal del año 1906.

En relación con los puentes medievales, existe documentación gráfica y escrita de la existencia de dos puentes, uno de ellos probablemente de origen romano, usados para cruzar el río de la Miel.

El que estaba situado al sur de la ciudad servía para enlazar ambas orillas del citado río a la altura del Matadero. Sobre él discurría el llamado arrecife de la Puerta de Tarifa y, antes, la calzada que enlazaba Carteia con Baelo Claudia. El otro unía ambas villas medievales a la altura de la calle Duque de Almodóvar o de la Huerta del Ángel.

En la Crónica de Alfonso XI, en algunos de los capítulos que narran el asedio castellano a la ciudad entre 1342 y 1344, se menciona en varias ocasiones “la puente” que cruzaba el río entre ambas villas. Sin embargo, el documento más esclarecedor sobre los puentes medievales de Algeciras, es un plano fechado el 5 de octubre de 1736, perteneciente al proyecto de reconstrucción del puente medieval cuyas ruinas se localizaban al sur de la ciudad con el fin de poder ser usado de nuevo por los repobladores de Algeciras después de su resurgimiento. Según este documento, que se conserva en el Archivo General de Simancas, entre 1736 y 1738 se procedió a la reconstrucción de dicho puente que tenía tres ojos o vanos y del que se conservaba parte de los machones o pilares que servían de apoyo a la arcada, algo de los estribos o tajamares y los dos pilares laterales que fijaban el puente a ambas orillas (como se puede observar en el plano adjunto).

Proyecto de 1736 para la reconstrucción del puente medieval situado en el lugar donde, en 1880, se edificó el puente del Matadero. Con la letra A, el citado puente. Con la letra B, las ruinas del puente medieval que se reconstruyó, con el nombre de puente del Cristo, entre 1819-20. Proyecto de 1736 para la reconstrucción del puente medieval situado en el lugar donde, en 1880, se edificó el puente del Matadero. Con la letra A, el citado puente. Con la letra B, las ruinas del puente medieval que se reconstruyó, con el nombre de puente del Cristo, entre 1819-20.

Proyecto de 1736 para la reconstrucción del puente medieval situado en el lugar donde, en 1880, se edificó el puente del Matadero. Con la letra A, el citado puente. Con la letra B, las ruinas del puente medieval que se reconstruyó, con el nombre de puente del Cristo, entre 1819-20.

La restauración del citado puente era vital para la ciudad recién nacida, pues la comunicaría ―como en el medievo― con Tarifa y Cádiz, al mismo tiempo que permitía que los labradores y ganaderos establecidos en las huertas situadas al sur del río pudieran acceder a la ciudad por la antigua puerta de Tarifa o sus alrededores. El puente, restaurado, aunque muy estrecho, pues la calzada no superaba los 3 metros y medio de anchura, estuvo en uso hasta la construcción, en su lugar, del llamado del Matadero en el año 1880.

Pero el citado plano de 1736 nos aporta otro dato de enorme interés. En él se muestran los restos de otro puente medieval arruinado de un solo ojo: el que servía para comunicar ambas villas a la altura de la embocadura de la calle Duque de Almodóvar que se reconstruyó entre los años 1819 y 1820 recibiendo el nombre de puente del Cristo (por estar junto a la Capilla del Santo Cristo de la Alameda) y, desde que se erigió el de la Conferencia en 1905, el de Viejo, el cual aparece fotografiado en numerosas ocasiones a principios del siglo XX aguas abajo del citado puente de la Conferencia. El plano mencionado dice, en relación con este puente: “Ruina y vestigio de puente que servía de comunicación de una a la otra villa que es Villa Chica”. Con la reconstrucción del puente de tres arcos en 1736 y el de un solo ojo, en 1819, la ciudad volvió a contar con los mismos puentes que tuvo la Algeciras musulmana en los siglos XIII y XIV.

El puente Viejo o del Cristo

Con la reconstrucción del puente de tres ojos en 1736 que restauraba la calzada o “arrecife” que conducía hasta la puerta de Tarifa, se paliaba, en parte, el déficit de comunicaciones existente en la Algeciras de principios del siglo XVIII. Pero, según fue creciendo la población, la necesidad de enlazar la zona norte con el llamado Campo del Sur (luego barriada de la Villa Vieja) se hacía más perentoria, sobre todo porque, desde la segunda década del siglo XIX, se estaba incrementando el número de colonos agrícolas y alfareros que se establecían al otro lado del río. Por ese motivo, a principios del año 1819, el Ayuntamiento decidió reconstruir el arruinado puente de un solo ojo cuyos pilares se hallaban todavía a la vista en las proximidades de la calle Huerta del Ángel (luego Duque de Almodóvar). No obstante, Emilio Santacana asegura que antes de la reconstrucción de 1819 existía un puente de madera en ese mismo lugar, lo que parece lógico, pues de alguna manera se habrían de comunicar las dos zonas de la ciudad a lo largo del siglo XVIII y primeras dos décadas del XIX.

La afirmación de Santacana está corroborada por una noticia recogida en la sesión del Ayuntamiento de Algeciras celebrada el 2 de diciembre de 1816 que dice que se hallaba concluido, en esa fecha, el referido puente de madera. El nuevo puente fue erigido según los planos del arquitecto Pablo Casaus realizados en 1817 y con el material pétreo que se sacó de los restos de las murallas medievales que aún se conservaban en algunas zonas de la ciudad, estando concluido en los primeros meses de 1820. Sin embargo, quizás por la premura en la realización de la obra, o por defectos constructivos inherentes al propio proyecto, el estribo o machón situado en la parte norte del puente sufrió serios daños en el invierno de 1822 a causa del embate de la corriente que arrastró varios sillares.

El puente Viejo o del Cristo en una fotografía tomada por G. W. Wilson en 1860. El puente Viejo o del Cristo en una fotografía tomada por G. W. Wilson en 1860.

El puente Viejo o del Cristo en una fotografía tomada por G. W. Wilson en 1860.

El Ayuntamiento tuvo que acometer su urgente reparación so pena de que toda la estructura se viniera abajo. Los trabajos fueron llevados a cabo por el alarife municipal Sebastián Puche. Un problema similar volvió a surgir en el año 1839, teniendo, el Ayuntamiento de nuevo que sufragar los gastos de la reparación. Entre 1845 y 1850, Pascual Madoz dice que “(El Campo del sur) consiste en algunas casas colocadas a su orilla (del río) sin formar calle, facilitando su comunicación con la ciudad dos puentes, uno de un arco de piedra recientemente construido (el puente Viejo o del Cristo), y otro muy angosto, de tres arcos (el reconstruido en 1736)”.

El puente Viejo estaba constituido por un solo ojo con arco de medio punto que descansaba sobre dos machones situados uno a cada lado de la corriente. Su calzada presentaba dos planos inclinados que convergían en el centro del arco, con dos escalinatas de acceso, una en cada entrada, lo que impedía el paso de caballerías y carruajes. La estrecha calzada estaba flanqueada por un pretil macizo que se apoyaba en una cornisa señalada hacia el exterior. La rosca del arco la componían cuarenta y siete dovelas de buena sillería. Fue demolido entre los años 1910 y 1911, puesto que en algunas fotografías realizadas en el verano de 1911 ya no aparece.

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