Suceso en el hospital Punta de Europa Una celadora de Algeciras recibirá una indemnización de 4.000€ de su agresora

  • La usuaria, condenada además a seis meses de prisión tras un acuerdo entre las partes

  • El incidente se produjo en marzo del año pasado en el servicio de urgencias

María del Carmen Corrales recibe el apoyo de sus compañeros en marzo de 2018. María del Carmen Corrales recibe el apoyo de sus compañeros en marzo de 2018.

María del Carmen Corrales recibe el apoyo de sus compañeros en marzo de 2018. / Jorge del Águila

La celadora del hospital Punta de Europa María del Carmen Corrales recibirá una indemnización de 4.000 euros de la mujer que el lunes 5 de marzo del año pasado la agredió mientras desempeñaba su tarea en el servicio de urgencias del centro hospitalario algecireño. Tras un acuerdo entre las partes, la usuaria aceptó el pago de esa cantidad y una pena de seis meses de prisión durante el juicio celebrado esta semana en Algeciras.

El Fiscal solicitaba en principio una condena de tres años de cárcel y el pago de 5.000 euros para la agresora, visto que parecía tener antecedentes de un incidente similar a un cirujano en Jerez, pero finalmente rebajó la petición tras comprobar que aquella no era una sentencia firme y no constaba por tanto como antecedente, al parecer por un problema burocrático, según relatan fuentes cercanas al caso. 

La mujer condenada deberá abonar a la celadora mil euros ahora y tres mil en diversos pagos en próximas fechas. 

El caso de María del Carmen Corrales fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de los sanitarios durante una oleada de agresiones entre el año 2017 y 2018 y derivó un recrudecimiento de las protestas. Llegó en medio de un colapso del servicio de urgencias a raíz de los recortes en Sanidad que efectuó entonces la Junta de Andalucía y que generaron multitud de reclamaciones.  

El ataque se produjo cuando ella entró en una consulta con una camilla y se topó con una mujer a la que no había atendido previamente y que estaba acompañando a un paciente. "Llevaba una camilla a una habitación cuando ella me dijo 'esa camilla es para mi madre'. Yo le contesté que esa camilla era para otra consulta, pero ella insistió", relata María del Carmen Corales, que no se ha recuperado psicológicamente de la agresión y de hecho ahora desempeña su tarea en planta, alejada de las urgencias. La celadora le repitió a la mujer que la camilla era para otro paciente. Al reiterarle la negativa y pedirle que le dejara pasar, comenzó a insultarla -según recuerda- y cuando intentó meter la camilla en la habitación la empujó y le atrapó el costado contra la puerta. Incluso llegó a empujar a la señora mayor que esperaba la camilla en una silla de ruedas. 

A raíz de aquello, María del Carmen Corrales sufrió una luxación en un brazo y estuvo un tiempo de baja. 

La agresión recibió la condena de todos los sindicatos sanitarios y de la propia Área de Gestión Sanitaria, que recordó que la agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública asistencial "viene siendo considerada como delito de atentado por los tribunales de justicia, y así se han dictado sentencias en estos casos, castigándose con penas de uno a tres años de prisión".

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