Algeciras es un teatro para malhechores

El Sexenio Democrático en Algeciras (1868-1874)

El resurgir del bandolerismo en la comarca genera inseguridad, críticas a la Guardia Civil y protestas por impuestos ineficaces

La Plaza Alta, entre 1870 y 1890.
La Plaza Alta, entre 1870 y 1890. / E. S.

Y mientras, a través de su hombre de confianza, Gallardo pone orden en su relación con el consistorio local, el Gobierno, a través de su Ministerio de la Guerra, pretende hacer lo propio en el beligerante norte de África: "Los rifeños que cercan la plaza de Melilla han construido fuertes trincheras aspilleradas, colocando en ella alguna artillería que han adquirido en Gibraltar. En esta misma plaza han hecho compra de armas y municiones en no pequeña escala, lo cual hace suponer que se proponen continuar con vigor el asedio de la plaza". Con el frustrante conocimiento de la venta de armas a los rifeños en la vecina colonia, los algecireños se disponen a despedir a los soldados de un popular contingente destacado en nuestra ciudad: "El batallón de Cazadores que da la guarnición en la plaza de Algeciras pasa á Ceuta con el mismo objeto á fin de estar dispuesto á marchar á Melilla si llegara á considerarse necesario".

Al mismo tiempo que se produce tan patriótica y sentida despedida, otra preocupación más cercana ocupa y también preocupa a las fuerzas del orden público establecidas en la comarca: "El bandolerismo reaparece en algunos puntos. Algeciras es teatro de las hazañas de los malhechores, y á estas fechas se han cometido en pocos días una porción de robos y amenazados á muchas familias principales con secuestros inmediatos si no entregaban cantidades considerables. A pesar de que los gobiernos tanto radicales como conservadores vienen sosteniendo las direcciones militares, la de la guardia civil no produce grandes resultados que digamos; pues, á pesar del aumento de fuerzas los malhechores se multiplican y los escándalos se reproducen. Los perjudicados deben negarse á pagar la parte que en la contribución les corresponda para el sostén de la benemérita, y así solo pagarán contribución á los ladrones, mientras que hoy pagan dos sin fruto alguno".

Algeciras, teatro para los malhechores.
Algeciras, teatro para los malhechores.

A la espera de acabar con la lejana amenaza cabileña y a la vez con la cercana del bandolerismo comarcal, las administraciones prosiguen su rutinaria y necesaria gestión: "Aprobar el expediente del remate del aprovechamiento del fruto de la bellota de la Majada Algamasilla y Canuto del Arca, en favor de Don Benito Ortíz de Barahona por la cantidad de 1.077 pesetas". Estando, también, entre las competencias de estas mismas administraciones la siempre impopular revisión médica de los mozos; siendo uno de aquellos que no serían obligados a empuñar un fusil el algecireño "Miguel Ors Llorca, había alegado ser sordo y se hallaba en observación en baja, se presentó y reconocido por los facultativos lo declararon inútil para el servicio de las armas quedando esceptuado".

Al mismo tiempo que el citado algecireño quedaba exceptuado para el servicio de las armas, su Ayuntamiento no recibía la misma calificación a tenor del siguiente texto recibido en la alcaldía de la calle del Convento: "Prevenir a los alcaldes de los Barrios, Conil, Algeciras, Puerto Serrano y Ubrique, remitan en término de ocho días y, bajo la multa máxima que autoriza la ley, el presupuesto adicional del ejercicio anterior refundido con el ordinario". Recordemos, como así fue publicado, que el Ayuntamiento local, tan solo hacía unos días había recibido el siguiente escrito: "Disponer se dirija recuerdo á los Alcaldes de Algeciras, Vejer y Villamartín, p.ª q.e en el término de 8 días y bajo multa de 500 rs remitan las cuentas municipales del año económico 1868 á 69".

Y mientras el consistorio algecireño seguía acumulando apercibimientos con amenazas de multas, la Sociedad Republicana Federal algecireña hace pública, a nivel nacional, su: "Felicidad por la puesta en libertad del general Blas Pierrard; controvertido personaje al que la justicia señaló como responsable del funesto altercado sufrido por el que fuera gobernador de Barcelona, Raimundo Fernández García, quien: Fue arrastrado por una multitud por el empedrado suelo". De Pierrard diría Galdós: "Era hombre valiente en la guerra, desgraciado en la paz y en toda ocasión política enormemente inoportuno” (España sin Rey, 1907).

El quinto Miguel Ors Llorca fue declarado inútil para el servicio militar.
El quinto Miguel Ors Llorca fue declarado inútil para el servicio militar.

Coincidente con el sentimiento de felicidad de los federalistas locales, en aguas de la Bahía los contrabandistas sentirían la lógica frustración cuando: "La barquilla auxiliar del pontón Algeciras, aprendió en la noche del 18 del próximo pasado (agosto), en la playa del Cochar (¿La Concha?) un bote con 16 bultos de tabaco. La escampavía Cierva en la noche del 2 actual apresó una barquilla con 21 bultos de tabaco sobre Punta Carnero. La Centella capturó un bote con cuatro bultos en Punta Mala la noche del 4". Y así, entre federalista felicidad y contrabandista frustración, salta la chispa de la insurrección en la comarca, teniendo que intervenir directamente la máxima autoridad militar del Campo de Gibraltar, cuando: "El viernes hubo un motín por haber restablecido los Consumos [...] El pueblo desde la una y media hasta la cinco de la tarde, cercó la casa consistorial dando gritos de ¡abajo los consumos! Afortunadamente no fue necesario hacer uso de ninguna ametralladorapara disolver los grupos, pues bastó un discurso del Gobernador Militar de Algeciras, apoyado por la presencia de la Guardia Civil. Y arengando a los amotinados logró apaciguarlos y que se retiraran".

Al mismo tiempo que en nuestra zona, afortunadamente, dejó de contemplarse el uso de la ametralladora contra la población civil contraria a los consumos y quintas, la presencia de tan repetitiva arma, desafortunadamente, sí va a tener protagonismo en las inmediaciones del cabo Tres Forcas, según noticias oficiales llegadas por telegrama desde Málaga, cuando: "El gobernador de Melilla informa: el fuego del enemigo ha cesado en su totalidad. El jefe del ejército de las kábilas, espera órdenes del Sultán. Según despachos oficiales del Pashá, su hijo llegará de inmediato con una fuerza considerable".

Y mientras estas preocupantes noticias llegan al despacho del muy ocupado Gobernador Militar del Campo, otras instituciones de civil carácter prosiguen con su también muy ocupada gestión administradora: "Publica el Boletín Oficial (antiguo BOP) una circular reclamando de los pueblos un estado de los créditos que, en granos y dineros, han sido reintegrados á los pósitos en la recolección de frutos de 1871". Si bien el Pósito algecireño había cumplido su misión desde su apertura en 1768, no es menos cierto que en los años previos al Trienio Liberal (1820), su estado fue declarado ”ruinoso”, en clara referencia para cumplir con el fin para el que fue construido.

stats