De Algeciras a Toledo: los acusados de traer mujeres desde Colombia niegan la explotación sexual y hablan de prostitución “libre”

Uno de los pisos investigados estuvo en Algeciras y una de las víctimas reconoce que ejerció allí “por voluntad propia” antes de trasladarse a otros puntos de España

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Un antiguo local de la calle Segismundo Moret en Algeciras donde se ejercía la prostitución.
Un antiguo local de la calle Segismundo Moret en Algeciras donde se ejercía la prostitución. / P. G.

La investigación judicial que sienta en el banquillo a seis acusados por traer mujeres desde Colombia a España para su supuesta explotación sexual tiene un vínculo directo con Algeciras, ciudad donde estuvo uno de los pisos investigados y donde, según el testimonio de una de las víctimas, también ejerció la prostitución de forma “libre”. Así se ha puesto de manifiesto este miércoles en la primera sesión del juicio que se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo.

Los procesados —O.O.O.R., J.J.R., A.K.P.N., G.A.O.G., L.M.M.L. y J.A.F.M.— han negado de forma unánime los hechos que se les imputan y han sostenido que las mujeres ejercían la prostitución sin coacciones, amenazas ni control, y que lo hacían por decisión propia.

El primero en declarar ha sido O.O.O.R., quien ha afirmado que conocía a algunas de las mujeres porque eran amigas suyas y que únicamente les prestó dinero para el billete de avión. Según su versión, se trataba de préstamos que se devolvían poco a poco y sin intereses abusivos. Ha insistido en que las mujeres ya ejercían la prostitución en Colombia y que fueron ellas quienes le contactaron para venir a España.

El acusado ha negado cualquier tipo de explotación y ha asegurado que las mujeres publicaban sus propios anuncios en Internet, decidían libremente si querían ejercer y entraban y salían de las viviendas cuando lo deseaban, ya que cada una tenía llaves. Las únicas normas, ha dicho, eran de convivencia: limpieza, no hacer ruido y no consumir drogas.

Preguntado por el piso en el que residió en Algeciras antes de trasladarse a Toledo, O.O.O.R. ha negado que allí se ejerciera la prostitución para variar de clientela, como sostiene la Fiscalía. También ha reconocido que la cocaína hallada en el piso de Toledo —más de cien gramos— era de su propiedad, aunque ha negado que se dosificara para los clientes: “Era para consumo propio”.

A continuación ha declarado A.K.P.N., pareja de O.O.O.R. y titular del contrato de alquiler del piso de la avenida del Río Boladiez de Toledo, donde ha reconocido que las mujeres ejercían la prostitución. Sin embargo, ha negado haber controlado los pagos, los billetes de avión o mantener contacto con las víctimas, y ha afirmado que ella vivía de una tienda llamada Pachamama.

El acusado J.J.R., hermano de O.O.O.R., ha explicado que trajo a España a su pareja de entonces, de 17 años, como compañera sentimental y no para prostituirse. Ha negado la existencia de deudas y ha asegurado que nunca obligó a nadie a ejercer, atribuyendo la denuncia de su expareja a un conflicto personal.

Por su parte, G.A.O.G., que también ejercía la prostitución en el piso de Toledo, ha descrito un sistema en el que cada mujer tenía su habitación y pagaba por semanas o meses, defendiendo que eran “mujeres independientes” que se anunciaban de forma individual en Internet. Ha negado cualquier tipo de imposición y ha señalado que, si había droga, la aportaban los propios clientes.

Los acusados L.M.M.L. y J.A.F.M., que vivieron en el piso de Algeciras alquilado por O.O.O.R., han negado que allí se ejerciera la prostitución. Ambos han reconocido conocer a algunas de las mujeres, pero han asegurado que su estancia fue solo “de paso” y que desconocían a qué se dedicaban.

En la sesión también ha declarado la primera de las víctimas, quien ha reconocido que recibió un préstamo de 3.000 euros para viajar a España y que aceptó ejercer la prostitución “por voluntad propia”. Ha negado que la deuda aumentara, que se quedaran con su dinero o que fuera amenazada. Según su testimonio, se alojó inicialmente en un piso en Algeciras, donde también ejerció la prostitución de forma libre, y posteriormente estuvo en viviendas de Cuenca y Toledo en las mismas condiciones.

El juicio continuará en los próximos días con nuevas declaraciones y pruebas.

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