Algeciras

La Justicia condena al director de SAM Algeciras por el accidente mortal de un obrero

  • La pena, de 18 meses de prisión, es aplicable también al responsable de riesgos laborales

El furgón con los restos mortales de Miguel Ángel Guerrero sale de las instalaciones de SAM el día del accidente. El furgón con los restos mortales de Miguel Ángel Guerrero sale de las instalaciones de SAM el día del accidente.

El furgón con los restos mortales de Miguel Ángel Guerrero sale de las instalaciones de SAM el día del accidente. / e. fenoy

La Justicia ha condenado a tres responsables de la empresa SAM Algeciras a penas de prisión de 12 a 18 meses por el accidente laboral que se cobró la vida del trabajador Miguel Ángel Guerrero, ocurrido en octubre de 2014.

Guerrero se precipitó al suelo desde una altura de 13 metros cuando colocaba una cubierta sin contar con medios de sujeción adecuados. Ahora, casi cuatro años después, el Juzgado de lo Penal número 3 de Algeciras ha fallado la causa abierta por el siniestro.

Los condenados ejercían en el momento del accidente como director de la empresa, coordinador de prevención de riesgos laborales y como encargado de obras. A los dos primeros, el tribunal les considera autores de un delito de homicidio imprudente y otro delito contra los derechos de los trabajadores, con sendas penas de 18 meses de prisión y la obligación de indemnizar a los herederos del fallecido con 12.500 euros cada uno. Para el tercer procesado -el encargado de las obras- la pena es de un año de prisión por homicidio imprudente y 5.000 euros de indemnización. En su caso, el tribunal le absuelve del delito contra los derechos laborales.

La sentencia -que el tribunal declara como firme- exonera a la compañía Servicios Auxiliares Marítimos (SAM Algeciras) de la responsabilidad civil que, con carácter subsidiario, le venía siendo reclamada.

El fallo considera probado que Miguel Ángel Guerrero, junto a otros dos compañeros, fue ordenado el 20 de octubre de 2014 a subir al techo de una nave en construcción para colocar nuevas planchas de la cubierta. Una empresa había elaborado el proyecto y ejecutado los cimientos, mientras que personal propio de SAM Algeciras realizaba el resto de tareas.

Sobre la cubierta, los trabajadores se colocaban sobre planchas ya instaladas para ubicar las siguientes sobre los huecos del techo "labor que llevaban a cabo sin contar con medidas de protección colectiva para prevenir el riesgo de caída, ya que no se habían instalado redes de seguridad ni líneas de vida a la que enganchar los arneses de seguridad de los que sí disponían". Sobre las 19:00 de esa jornada, una de las planchas se quebró provocando la caída y posterior fallecimiento del obrero.

Las condenas se fundamentan en que, en que la compañía no realizó su propio plan de seguridad y salud para las obras ni cumplió el previsto por la contratista (que sólo hizo la base de la nave) en el caso de trabajos en altura. Tampoco ofreció medios de protección y seguridad a los trabajadores. Las deficiencias, que la sentencia califica como "escandalosas" son atribuidas al director del centro de trabajo como responsable de la empresa "puesto que dispuso que sus trabajadores fueran empleados para unas operaciones sumamente peligrosas pese a que carecían de formación para ello"; al responsable de riesgos laborales por no garantizar el cumplimiento de las medidas preventivas y al encargado de las obras por ordenar el tajo en esas condiciones.

Miguel Ángel Guerrero era conocido en la ciudad porque en su día fue escolta en el País Vasco de cargos públicos, cuando ETA estaba activa, y se puso en huelga de hambre para reclamar un puesto de trabajo en Botafuegos. La mediación de las autoridades le sirvió para encontrar un empleo en SAM Algeciras.

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