Recaudación de fondos en Tarifa Un Bizum para San Mateo

  • La comunidad parroquial recauda fondos para restaurar las vidrieras del templo tarifeño, cerrado desde mayo

  • La celebración de los cultos a la Virgen de la Luz, en el aire si no se actúa con urgencia

Cascotes de mortero caídos sobre el suelo de San Mateo, precintado y cerrado a los cultos desde mayo.

Cascotes de mortero caídos sobre el suelo de San Mateo, precintado y cerrado a los cultos desde mayo. / Erasmo Fenoy

Una mañana, una parte del suelo de mármol del templo mayor de San Mateo, en Tarifa, amaneció manchada por una especie de arenilla o guijarros. No parecía tener más importancia hasta que, poco a poco, este fenómeno comenzó a hacerse cada vez más frecuente.

En la parte más alta de la nave central de la parroquia, el mortero que sujeta la estructura de hierro de las vidrieras había comenzado tiempo antes a desprenderse por la humedad, el óxido y el paso del tiempo. Hasta que la caída de los cascotes comenzó a acelerarse la pasada primavera.

“Desde hacía un par de años caían pequeñas piedras de cuando en cuando. Pero conforme ha avanzado el tiempo y el hierro de las vidrieras se ha oxidado más, el mortero se cae cada vez con más frecuencia y en bloques más grandes. Como las vidrieras están repartidas por toda la iglesia, comenzó a ser un peligro”, relata Juan Pedro Varo, párroco de San Mateo, quien tuvo que tomar la difícil decisión de suspender todos los cultos.

San Mateo permanece cerrada desde mediados de mayo. Así lo avisa un cartel en la gran puerta de entrada que envía a la feligresía a la coqueta parroquia de San Francisco, donde caben de 60 a 90 personas en función del nivel de alerta sanitaria.

Detalle de los daños en una de las vidrieras. Detalle de los daños en una de las vidrieras.

Detalle de los daños en una de las vidrieras. / E. Fenoy

La comunidad parroquial lleva semanas movilizada para recaudar los fondos necesarios que permitan la restauración de las vidrieras y otras reparaciones urgentes mediante una colecta a través de una cuenta bancaria, un número de Bizum para transferencias inmediatas y la organización de eventos que permitan reunir los más de 40.000 euros que se necesitan para afrontar las tareas más perentorias. El presupuesto se eleva varios miles de euros más si se añade impermeabilización de toda cubierta para atajar la humedad que, en esencia, es la que ha ocasionado todos los problemas de conservación.

Las cristaleras presentan oxidación y caída del mortero por la humedad de la iglesia

El tiempo corre en contra para la actuación sobre este patrimonio antes de que los daños se agraven y se conviertan en irreparables. Pero también para la celebración de una de las tradiciones más arraigadas en la localidad tarifeña: los cultos a la patrona, Nuestra Señora de la Luz. Cada septiembre, la Virgen se traslada de su ermita en Caheruelas hasta San Mateo para recibir veneración durante varias semanas.

“Lo ideal es que San Mateo estuviera ya reabierto para septiembre. San Francisco tiene poca capacidad para acoger los cultos con las medidas de seguridad y distanciamiento que se requieren”, reconoce Varo. El pasado 2020, la hermandad de la Luz organizó las actividades de una forma muy controlada, con un recorrido establecido por el interior del templo y suficiente distanciamiento entre los asistentes a los oficios religiosos que en San Francisco se antoja complicado igualar. Por eso, los mensajes que animan a donar se han multiplicado en las redes sociales a apenas mes y medio del arranque de septiembre.

Una de las vidrieras, vista desde el exterior. Una de las vidrieras, vista desde el exterior.

Una de las vidrieras, vista desde el exterior. / E. Fenoy

Las vidrieras de San Mateo no son originales del centenario templo. Fueron instaladas a mediados de los años 50 del pasado siglo en los huecos de las ventanas, donde originariamente había celosía de piedra, precisa el párroco. Son más de una docena y representan a la Virgen María, San Mateo, el Corazón de Jesús, San Iscio, San Pedro o la Trinidad.

“Ya tenemos el contacto de expertos en vidrieras de Málaga y una empresa se encargará del mortero”, especifica Varo. De la docena de vidrieras, la intención inicial es trabajar sobre las ocho que presentan peor estado, según ha establecido la comisión de seguimiento de la restauración que se ha creado para supervisar todo el proceso.

Varias entidades de Tarifa también se han prestado a colaborar. La Asociación Musical pintor Manuel Reiné celebró el pasado 6 de junio un concierto de Corpus Christi cuya recaudación se destinó al proyecto, entre otras iniciativas. Las hermandades también están aportando al igual que el grupo joven de la parroquia, en este caso con la edición de un boletín cuya recaudación se utiliza para aportar a la causa.

“La idea sería quitar las vidrieras, sanear el óxido, colocar un cristal de protección, seanear el mortero y luego reinstalar las vidrieras ya restauradas”, resume Juan Pedro Varo como principales pasos de la intervención.

La retirada de las vidrieras y la instalación de la pantalla protectora ya sería suficiente como para reabrir el templo. “Lo que sucede es que se vería distinto, porque entraría más luz y con otros tonos de color, pero al menos se podría recuperar cierta normalidad mientras se trabaja sobre el cristal. Para julio también queremos comenzar los trabajos sobre la cubierta, para lo que estamos tramitando los permisos municipales. Cualquier ayuda es bienvenida”, concluye el sacerdote.

Si desea colaborar

Cuenta bancaria:

ES41 0182 3225 9602 0162 2591

Bizum:

01174

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