OBSERVATORIO DE LA TROCHA – NUESTRO ARTE PREHISTÓRICO

Diferentes etapas de la prehistoria plasmada en las paredes del Conjunto de Cuevas de las Palomas, Tarifa

Ubicación de las cavidades de Palomas .

Ubicación de las cavidades de Palomas .

Este maravilloso conjunto rupestre es, para mí, uno de los más importantes legados dejado por nuestros antepasados desde que se empezó a poblar el extremo Sur de la Península Ibérica. La variedad de grafías y sus diferentes cronologías, hacen que este enclave sea un aporte fundamental, para el estudio y comprensión de las manifestaciones gráficas que se representaron en sus paredes. Estas cuatro cavidades cuentan con un paso continuo del hombre en un amplio periodo de tiempo, quedando reflejado en las pinturas que en las paredes de estas cuevas representaron, dejando claro el potencial de la zona, para que permitiese esta continuidad en tantos miles de años. Arrancando en el paleolítico superior, o quien sabe si antes, por las aportaciones de manos en negativo aerografiadas, que en varios enclaves de la península ibérica arrojaron fechas de 65.000 años B.P., relacionados por la fecha con el homo neanderthalensis, situado en el paleolítico medio. Continuando después del paleolítico con un periodo puente o epipaleolítico, para pasar al neolítico, y las etapas de los metales, reflejadas en el arte esquemático.

El enclave que nos ocupa es conocido ya desde los primeros años del siglo XX, siendo visitado por Henri Breuil y Miles C. Burkitt en 1916, que lo documentan y publican en su famosa obra Rock Paintings of Southern Andalusia, a description of a neolithic and copper age art group, de 1929, siendo esta obra uno de los principales tratados de arte rupestre de la provincia de Cádiz. Posteriormente el conjunto fue publicado por el matrimonio Uwe y Uta Topper en su libro 'Arte rupestre en la provincia de Cádiz', y más tarde estudiado por Martí Mas Cornellá y Mónica Solís Delgado.

Palomas I panel B paleolítico y calco. Palomas I panel B paleolítico y calco.

Palomas I panel B paleolítico y calco.

Las cavidades se encuentran ubicadas en la falda de la Sierra del Niño, formando parte de la vertiente occidental de la Cordillera Bética y el complejo marco de las unidades del Campo de Gibraltar, en un farallón rocoso en la zona del Pedregoso, dentro del Parque Natural Los Alcornocales. Geológicamente se enmarca dentro de la unidad del Aljibe, formada principalmente por materiales sedimentarios, destacando varios tipos, las areniscas silíceas y las arcillas, situándolas en el Mioceno inferior, y casi sin registro fósil. La morfología de estas cavidades y abrigos es común en todos los que se encuentran en la región, cambiando solo su tamaño y desarrollo. Estas formaciones de areniscas son conocidas como taffonis, con sus paredes con muy poca consistencia por la desagregación de los granos.

Palomas III Calco grupo de aviformes. Palomas III Calco grupo de aviformes.

Palomas III Calco grupo de aviformes.

Este conjunto de Palomas, nos aporta grafías de diferentes épocas primitivas, paleolíticas y postpaleolíticas, con un total de 343 motivos de las dos etapas. Empezamos en una posible cronología muy antigua, con las manos aerografiadas en negativo. Si las comparamos y buscamos similitudes con los resultados que se han obtenido en las dataciones de Uranio/Torio de las formaciones de calcita, situadas por encima e incluso por debajo de las pinturas rupestres, en las cuevas Ardales (Málaga). Maltravieso (Cáceres) y La Pasiega (Cantabria), nos arroja unos resultados sobre las muestras obtenidas, en varios motivos además de las manos aerografiadas en pigmento rojo, de al menos 64.800 años. Confirmándose que el arte paleolítico representado en las cuevas, pudo ser realizado por grupos humanos neandertales, así pues, podríamos decir que cabe también la posibilidad que las manos que se representaron, tanto en la cueva de las Palomas IV, como en la cueva de las Estrellas, sean manifestaciones atribuibles a la presencia del Homo sapiens neanderthalensis, en su expansión por el extremo sur de la Península Ibérica.

Palomas IV, Panel de manos en negativo. Palomas IV, Panel de manos en negativo.

Palomas IV, Panel de manos en negativo.

Con un total de cinco manos en negativo realizadas con pigmento rojo, de las cuales tres de ellas están completas, y las otras dos son parciales, observándose solo varios dedos, el estado de las manos es pésimo, siendo necesario aplicar tratamientos digitales para poder verlas. Siguiendo con el arte paleolítico que encontramos en Palomas, destaca en primer lugar la cavidad principal Palomas I, además de los motivos del prótomo de équido y las hileras pareadas de puntuaciones (Figura 4), publicados por H. Breuil y M.C. Burkitt en 1929, se localizaron en 2018 por S. Escalona y H.A. Mira, varias grafías de gran valor, una posible yegua preñada de casi 80 cm de longitud y un prótomo de un animal que por el deterioro del pigmento es complicado identificar, estas figuras podrían situarse durante el periodo Solutrense, sobre los 22.500/17.000 años B.P. (Figura 5).

Además de estos maravillosos motivos paleolíticos, y no menos importantes, contamos en esta cavidad con varios paneles de los motivos postpaleolíticos más representativos, pasando por una pintura naturalista, como los cérvidos representados en el panel principal de la cavidad (Figura 6), y la multitud de grafías esquemáticas de diferentes tipología, algunas figurativas y otras abstractas, que se reparten por el resto de paneles, algunas de ellas siendo el motivo principal de algunos de los paneles, antropomorfos algunos de ellos seminaturalista, zoomorfos semiesquemáticos y esquemáticos, pectiniformes, arboriformes, ramiformes, trazos, puntiformes etc. (Figura 6-7-8).

Siguiendo por el recorrido del conjunto, describimos a continuación la cavidad de Palomas II, de pequeñas dimensiones en relación de la cavidad principal, es la que menos grafías alberga en sus paredes. Esta cavidad por su morfología está muy erosionada, recibe directamente las inclemencias climatológicas, tanto por lluvia como por viento. A este abrigo se accede desde la parte superior del farallón rocoso, siendo complicado acceder, cuenta con una pequeña ventana en el lateral, producida por la erosión, por donde es posible también acceder. Sus motivos están agrupados en tres paneles, siendo los motivos que menos similitud tienen, con los representados en el resto de cavidades, destacamos principalmente el panel nº1, donde se representa un motivo en espiral del tipo Petroglifoide. (Figura 9). En el resto de los paneles, encontramos varios zoomorfos seminaturalista, antropomorfos, varios ramiformes, y un motivo aislado del resto de difícil interpretación.

La cavidad conocida como Palomas III, tiene también su acceso desde la parte superior de la franja rocosa, donde se ubica todo este conjunto pictórico. Con una boca de unos cinco metros de ancho y sobre los tres metros y medio de altura máxima, nos encontramos con esta cavidad orientada hacia el sureste, con un suelo muy inclinado, que casi no permite estar de pie. Encontramos repartidos por sus paredes cuatro paneles y un motivo aislado. En este artículo damos a conocer uno de los motivos inéditos hasta la fecha. Esta grafía es una formación de seis aves en fila, representada con la técnica de tintas planas, en color rojo, de posibles ocas o gansos, de los cuales tres de ellos se identifican perfectamente después del tratamiento digital, el resto tiene muy desvaído el pigmento, no conservándose parte de las figuras. Este grupo de motivos no es apreciable a simple vista, es necesario aplicar tratamientos digitales para poder apreciarlos. (Figura 10-11). Llama la atención uno de los paneles pictóricos por estar compuesto en su totalidad por figuras antropomorfas. (Figura 12). Predominan en los paneles las figuras antropomorfas, variando solo en su tipología; representaciones con los brazos en asa y ancoriforme o golondrina.

Siendo la última cavidad, que encontramos en la ascensión del farallón rocoso, encontramos Palomas IV, situada en la parte baja del mismo y de grandes dimensiones, que se encuentra casi al aire libre, solo protegida por una pequeña visera rocosa, con lo cual sus paredes están muy erosionadas, con una disgregación del grano de arenisca muy marcada. Esta cavidad cuenta con seis paneles y varios motivos aislados, encontrándose la mayoría de las grafías en muy mal estado de conservación. En esta cavidad predominan los motivos en zigzag, principalmente situados en el panel nº1, de cronología postpaleolítica, junto a otros motivos del tipo; antropomorfos, zoomorfos, puntiformes, pectiniformes o con forma de peine (Figura 13). Destacamos un sigo entre todos, por su perfecto trazado, un motivo bitriangular (Figura 14). Además de los casi cien motivos postpaleolíticos, esta cavidad cuenta con representaciones paleolíticas, como dijimos al principio. Nos referimos a las referidas manos aerografiadas en negativo, descubiertas en 2017 por S. Escalona y H.A. Mira, casualmente cuando se realizaban fotografías del resto de los motivos, y tras descargar las fotografías y aplicar los tratamientos digitales, como por arte de magia aparecieron aquellas manos, que tantos años llevaban ocultas en las paredes de esta cavidad.

Es importante saber que el legado rupestre, que hemos recibido de nuestros antepasados, no es algo, que este predestinado a subsistir, si no, nos implicamos y miramos por él. Estamos obligados a conservar e intentar entender, que nos quisieron trasmitir o que querían plasmar con esas pinturas. Siempre nos cabe la posibilidad, que ellos quisieran trasmitirnos con esas representaciones, que sentían, su vida cotidiana, todo aquello que pasaba por su mente, motivos abstractos o figurativos, un sinfín de figuras, que actualmente no somos capaces de traducir, pero está claro, que para ellos tenían un gran valor y como no, un significado. Por eso, somos responsables de la protección de su 'legado', entenderlo, y sobre todo dar a conocer estas representaciones artísticas, para concienciar a las personas, que nuestro pasado debe ser respetado, para que pueda prevalecer en el tiempo y que no desaparezca por la mano de desaprensivos, que por desconocimiento o no, no valoran lo que nuestros ancestros dejaron representado en las paredes de las cavidades.

La base de este respeto, está en la educación y la difusión cultural, algo tan simple y tan complicado. Confiemos que las generaciones venideras puedan llegar, a poder conocer las manifestaciones rupestres, directamente en los enclaves que fueron realizadas, y no, en un recuerdo fotográfico. Depende siempre de nosotros, todos somos responsables de mantener nuestro pasado.

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