La ciudad y los días
Carlos Colón
¿Diálogo con una dictadura fundamentalista?
Cuando empecé mi etapa escolar, Franco seguía vivo, mis padres trabajaban ambos, había poco paro, en pocos años tuvieron su casa pagada y coche, la nevera sin huecos y una clase media que podía ir de vacaciones. Con unos 8 años le daba la mano a mis hermanos e íbamos solitos, como tantos otros, caminando al colegio sin miedo a agresiones, violaciones, atracos o ataques de ningún tipo. El ajetreo y el bullicio daban vida en las ciudades a los pequeños comercios. En 1978 se convirtió en la undécima economía del mundo y España se unió definitivamente a los países desarrollados. El régimen no fue perfecto. No me gustan las dictaduras y menos las encubiertas, pero entonces éramos más libres que ahora. Es mi opinión personal en base a mi experiencia de vida. A día de hoy sigo sintiendo el olor que desprendían en el barrio los cordeles con la ropa tendía y sus blancas sábanas mecidas al viento.
Libertatem populo.
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