La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Las alegrías de Pilar

El PSOE del “puto amo” y “nos pueden llamar perros porque somos fieles y leales” vuelve a confundir partido y Gobierno

Las dos últimas secciones del España de Michael Reid (Espasa), excelente síntesis periodística de los últimos 50 años, son El foso infranqueable entre izquierda y derecha y El coste del bibloquismo. En ellos escribe Reid: “El principal problema actual del país es el hecho de que sus políticos no puedan alcanzar acuerdos siquiera mínimos entre bloques agriamente enfrentados… El espectro del no es no continúa planeando sobre la política española… Sánchez sabía que su permanencia en la Moncloa dependía del desempeño no solo del PSOE, sino del bloque izquierda-nacionalistas en su conjunto… Hubo exageraciones contraproducentes en mucha de la retórica de la derecha contra Sánchez. No era el fin de la democracia o el Estado de Derecho. Pero el Estado de Derecho sí ha quedado dañado por el beneficio personal del presidente del Gobierno”.

Es la política del no es no, el muro, la polarización, la alerta antifascista, la fachosfera, el lawfare, la máquina del fango y la condena de toda oposición propugnada por Sánchez –“el puto amo”, según su ministro de Transportes, al que se debe la fidelidad perruna del “nos pueden llamar perros porque somos fieles y leales” de su vicepresidenta tercera y candidata del PSOE a las elecciones europeas del domingo– para forzar el voto como única posibilidad democrática frente a una derecha extrema, radical y fascistoide en la que se funden como lo mismo PP y Vox.

El penúltimo episodio ha sido la puesta (otra vez) del Consejo de Ministros y la comparecencia posterior de la portavoz del Gobierno (la tercera acepción de alegría es irresponsabilidad) al servicio de la señora del presidente, defendiéndola (“no hay nada de nada”), arremetiendo contra la oposición (“esta es la vergonzosa oposición que tiene hoy nuestro país, fango y más fango”) de la que Feijóo y Abascal son el mismo fascio bifronte. Así lo afirma el PSOE en su web: “Feijóo y Abascal se han convertido en los portavoces de la jauría del fango… El que pueda votar, que vote, y lo haga para parar a la ultraderecha de Feijóo y Abascal. Para derrotar a la máquina del fango de la derecha y la ultraderecha”. Mientras Sánchez, en su segunda epístola, pide el voto deseando que Feijóo y Abascal, unidos por él como “promotores” de la denuncia contra su señora, “encuentren la respuesta que merecen en las urnas: condena y rechazo de sus malas artes”. Todo vale. Y muchos se lo tragan.

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