Cuando alguien quiere establecer en el estudio de un tema, los cambios o permanencias que haya sufrido a lo largo de un tiempo, tiene que escoger forzosamente el patrón o canon que haya existido en el período de tiempo que va a estudiar y someter a ese modelo a una comparación y señalar cuáles modificaciones ha sufrido, en qué grado y qué otras no han cambiado o lo han hecho sólo aparentemente, y si esos cambios pueden establecerse como genéricos o nada más que los puedes aplicar a una parte pequeña de los integrantes de ese estudio. Así por ejemplo uno puede escoger un período de la historia artística del Egipto antiguo, y verá cómo desde el momento de la unificación política del Alto y el Bajo Imperio en torno al 3.100 a.C, pocos cambios podemos reconocer, incluidos los cincuenta años del herético Akenaton que impuso un solo dios frente al politeísmo anterior y posterior ¿Por qué ocurre este fenómeno? Pues porque en esencia la sociedad, la política, la economía de este imperio mantiene las mismas bases, el mismo canon impuesto desde arriba, desde el IV milenio a.C hasta que lo absorbe Roma en el S. I a.C.

Si trasladamos ese planteamiento didáctico al estudio de la vida de las mujeres en la Europa Occidental y en lo que fueron sus colonias y solo en dos siglos y lo que va de este, los parámetros han cambiado mucho. Pero no nos engañemos, no realmente en todos los estratos poblacionales ni incluso en los mismos. Aquí puedo hacer hasta historia personal, la que vivieron las mujeres que me han precedido en mi familia, en mi pueblo, en mi comarca o en el resto de esas fronteras naturales o políticas, cómo dice una canción latinoamericana, sólo visibles en un mapa por puntos y rayas.

Como es este tema arduo y tiene como todo lo Humano muchas aristas, el desarrollo y la posible conclusión, la dejo, yo expectante y no sé cómo quedarán ustedes, para una segunda parte en el que desbrozar los pensamientos que esta anacoluta escribiente tiene in mente. Sí me gustaría que pensasen bien en el modelo que había en sus casas en cuanto a la posibilidad de hacer por parte de las mujeres aquello que se habían propuesto, y si esto era lo que ellas querían o lo que de ellas se esperaba. Hasta el próximo martes en este recodo.

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