La Línea observa con resignación el auge del juego online en Ceuta, que ya aporta el 12% de su PIB

El municipio linense solicitó al Gobierno un régimen fiscal especial para atraer a esta industria, que desde 2018 cuenta con ventajas para instalarse en Ceuta y Melilla

El Gobierno concede ventajas para el juego online a Ceuta y Melilla

Una vista aérea de Ceuta.
Una vista aérea de Ceuta.
R. Máiquez / EFE

La Línea, 28 de febrero 2026 - 13:46

La Línea de la Concepción observa con resignación desde la otra orilla del Estrecho el fuerte despegue de la industria del juego online en Ceuta, un sector que se ha convertido en uno de los principales motores económicos de la ciudad autónoma, aportando ya el 12% de su Producto Interior Bruto (PIB), generando 1.228 empleos directos y dejando 20 millones de euros anuales en recaudación, según los datos difundidos por el Gobierno ceutí.

El contraste resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta que fue el Ayuntamiento de La Línea el que reclamó al Gobierno central un régimen fiscal especial similar, en el contexto del Brexit, para atraer a las empresas del sector radicadas en Gibraltar. Sin embargo, la medida finalmente se aplicó únicamente en Ceuta y Melilla, que han logrado concentrar la mayor parte de las licencias y la inversión asociada al iGaming.

Un modelo fiscal que dispara la inversión

La aprobación en 2018 de una bonificación fiscal sobre la tasa del juego marcó un punto de inflexión. Desde entonces, más del 55% de las licencias de juego online que operan en España se han establecido en Ceuta, atrayendo a compañías que antes tributaban en Malta o Gibraltar.

Las diez principales empresas instaladas en la ciudad facturan de forma conjunta 6.340 millones de euros y concentran el 78% de la recaudación fiscal generada por esta actividad. La aportación de la tasa del juego ha pasado de 258.000 euros antes de la reforma a cerca de 20 millones anuales, multiplicando por casi 80 los ingresos municipales procedentes del sector.

El modelo exige además arraigo efectivo: para beneficiarse de las bonificaciones, las operadoras deben fijar su sede en Ceuta y garantizar que al menos la mitad de su plantilla trabaja físicamente en la ciudad, lo que ha impulsado de forma directa el empleo local.

Una oportunidad que nació en La Línea

El origen de este modelo fiscal se remonta al Campo de Gibraltar. En plena incertidumbre por el Brexit, en 2016 el alcalde de La Línea, Juan Franco, reclamó al Ejecutivo central un régimen especial para la ciudad y la comarca que permitiera ofrecer una alternativa atractiva a las empresas del juego online radicadas en Gibraltar.

La propuesta planteaba aprovechar la cercanía geográfica y la concentración empresarial del Peñón para captar inversiones en territorio español, con incentivos fiscales y seguridad jurídica. Sin embargo, la fórmula finalmente aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy se limitó a Ceuta y Melilla, dejando fuera a La Línea.

En 2019, diversos medios especializados ya subrayaban que las ventajas diseñadas para las ciudades autónomas —rebaja del impuesto del juego del 20% al 10%, bonificaciones en IRPF, Seguridad Social y tributos locales— respondían en gran medida a una iniciativa trasladada desde La Línea, que nunca llegó a materializarse para el municipio.

Un tren económico que pasó de largo

Mientras Ceuta y Melilla concentran hoy más del 60% de las licencias de juego online del país, La Línea continúa dependiendo en gran medida de su vinculación económica con Gibraltar, sin un marco fiscal singular que le permita competir por la atracción de grandes operadores digitales.

El contraste es evidente: Ceuta ha convertido el juego online en un pilar estructural de su economía, con un impacto directo sobre el empleo, la recaudación y el tejido empresarial, mientras La Línea, que fue pionera en reclamar este modelo, sigue esperando un reconocimiento institucional que le permita impulsar una transformación económica de similar alcance.

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