El RFA Lyme Bay carga suministros en Gibraltar ante ante un posible despliegue de Reino Unido en la guerra contra Irán
La Royal Navy prepara el RFA Lyme Bay con material y personal sanitario en la base naval del Peñón mientras el destructor HMS Dragon se dirige al Mediterráneo oriental
Gibraltar se convierte en pieza clave ante la guerra en Oriente Medio con un buque británico listo para evacuar civiles
La Marina británica ha puesto en estado de alerta reforzado al buque logístico RFA Lyme Bay y este miércoles, 11 de marzo, su tripulación fue vista cargando suministros y material en la base naval de Gibraltar, junto al South Mole. La medida forma parte de los preparativos ante la escalada de la crisis en Oriente Medio y la posibilidad de emplear el barco en misiones humanitarias o evacuaciones a causa de la guerra contra Irán.
“Como parte de una planificación prudente, hemos decidido situar al RFA Lyme Bay en un nivel de alerta más elevado como medida de precaución, por si fuera necesario asistir en tareas marítimas en el Mediterráneo oriental”, explicó un portavoz del Ministerio de Defensa británico.
Un buque preparado para evacuaciones
El RFA Lyme Bay pertenece a la Royal Fleet Auxiliary, la flota logística que apoya a la Marina británica. Se trata de una plataforma versátil capaz de operar helicópteros y equipada con instalaciones médicas, lo que la convierte en un recurso clave para misiones de evacuación de civiles o ayuda humanitaria.
Según medios británicos, el Gobierno de Londres estudia la posibilidad de utilizarlo para evacuar a ciudadanos británicos si la situación en la región se deteriora. El barco también puede transportar varios centenares de personas durante cortos periodos de tiempo y dispone de quirófano, laboratorio médico y una pequeña unidad hospitalaria.
En los últimos días se han trasladado a Gibraltar personal sanitario, suministros y un contingente de Royal Marines, además de prepararse un helicóptero que podría operar desde la cubierta del buque.
La posible salida del RFA Lyme Bay subraya el papel estratégico de la base militar de Gibraltar como punto de apoyo logístico para las operaciones británicas en el Mediterráneo. Aunque el buque llevaba meses inactivo tras completar un mantenimiento en el astillero local, ha sido reactivado en cuestión de días para poder responder a cualquier eventualidad.
Otro buque británico ya navega hacia la zona
El HMS Dragon, uno de los destructores de defensa aérea más avanzados de la Marina británica, zarpó este martes, 10 de marzo, desde Portsmouth con rumbo al Mediterráneo oriental, por lo que cruzará el estrecho de Gibraltar en los próximos días. Este tipo de buques está diseñado para interceptar drones y misiles balísticos, gracias a su sistema de misiles Sea Viper y sus radares de largo alcance.
Su despliegue se produce después de un ataque con drones que alcanzó la base aérea británica de RAF Akrotiri, en Chipre, en medio del intercambio de ataques que sacude Oriente Medio.
Su salida, mucho más tardía de lo previsto, refleja las limitaciones actuales del Reino Unido para desplegar rápidamente fuerzas navales, mientras Francia ha movilizado casi toda su flota activa en la región. La situación ha reabierto en Londres un debate sobre el verdadero peso militar británico y la capacidad de actuar en crisis internacionales, después de años de reducción de presencia en el Golfo y de repliegue estratégico priorizando la defensa europea frente a Rusia.
También te puede interesar
Lo último